¿Acuerdo dictado?

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Andalucía al Día, José Campanario

La escenificación que hemos presenciado durante la tarde de ayer y el día de hoy en el Congreso de los Diputados es el fiel guión de un acuerdo que de antemano estaba abocado al fracaso. El sainete protagonizado por Pedro Sánchez y Alberto Rivera no deja margen de maniobra a las otras fuerzas que buscaban, al menos es lo anunciado durante la campaña electoral, el cambio de la política de este país: para Podemos e IU fundamentalmente, la estrechez de miras del candidato Sánchez no dejaba posibilidades para la duda: su “programa” era continuista y para nada reflejaba las necesidades de las capas más necesitadas de este país: parados, pensionistas, estudiantes y trabajadores pobres (los que ganan menos de 600 euros al mes, que son legión).

En el discurso del candidato a Presidente del Gobierno, de un gobierno que se auto anunciaba a bombo y platillo como progresista, no dejaba ni un solo resquicio a la esperanza de la desaparición de las políticas de austeridad; a los famosos recortes, sufridos sobre todo por las clases populares, no se les vé el final. Tenemos todavía muchos kilómetros de túnel.

No se mencionan para nada en los acuerdos entre el PSOE y Ciudadanos, la derogación de la reforma laboral que hizo el anterior gobierno, se olvidan de la triste e infame ley Wert, ni se menciona que se retomará la Ley de Dependencia, se olvida la Ley de Memoria Histórica, tristemente derogada de facto por el PP, no se menciona la derogación del sectario Reglamento de IRPF … Ha olvidado el Sr. Sánchez todo lo que pudiera significar avance para la ciudadanía de a pié, mejoras para la economía doméstica de los que tenemos que comprar mirando las etiquetas, esperanzas de luz para los que sufren contratos indignos del tercer mundo.

Eso sí, el Sr. Sánchez y el Sr. Rivera se han cuidado mucho de no enfadar al IBEX 35: siguen aceptando las políticas restrictivas (para los trabajadores) impuestas por “Europa”. La troika sigue triunfando de pleno, a pesar de que sus políticas restrictivas siguen fracasando (como ejemplo más llamativo el Deutsche Bank rozando la quiebra técnica, aunque se ha silenciado el escándalo).

Volviendo a la pantomima parlamentaria, no se nos ocurre más que una explicación: o se quiere hacer ver que no hay más remedio que nuevas elecciones o, lo que sería mucho peor además de éticamente impresentable, se pretende dar paso libre al PP. Para nada es contemplada por el PSOE la posibilidad de formar una gran coalición de izquierdas, “no salen los números” repite una y otra vez el candidato Sánchez. Desde aquí le aconsejamos que sume bien y si no sabe sumar, nos ofrecemos con mucho gusto a enseñarle; los números, si hubiera acuerdo por la izquierda, salen en segunda votación. No se quiere acuerdo alguno con Podemos, los podemitas son “anatema” para los integrantes del IBEX 35.

Ya hay voces, tímidas y solitarias es cierto, que sospechan que el acuerdo entre PSOE y C’s ha sido dictado por el IBEX 35, que los que gobiernan realmente en este país son los integrantes de ese grupo económico que utiliza la presión política dictando avances y retrocesos a su antojo en nuestra economía. Analizando con rigor el acuerdo hay muchas pistas que hacen llegar a estas conclusiones. Si en un futuro, pensamos que no muy lejano por cierto, se demuestra que esto es verdad, será la hora de que algunos den explicaciones satisfactorias y que hagan las maletas para irse a su casa definitivamente. Alguien deberá explicar por qué en esta democracia (?) gobiernan “partidos” que no son votados por los ciudadanos.

¿O será que la democracia en nuestro país no es más que una pantalla tras la que se oculta un reducido grupo de dictadores a los que tan sólo les preocupa su cuenta corriente?. Hoy, curiosamente, tras el discurso de investidura de ayer del Sr. Sánchez los valores del IBEX 35 en la bolsa española han subido vertiginosamente. ¿Es necesario que, como en el cuento de los tres cerditos, el lobo nos enseñe la patita?.