Año de nieves…

…año de bienes, que dice el refrán. Y parece que en algo acierta ya que tanto el Ministro, Sr. Zoido, como el Director General de Tráfico, Sr. Serrano, tuvieron que soportar que al equipo de los amores de ambos el eterno rival le hacía una “manita”. ¡Cosas del fútbol! A lo mejor es algo que marca tendencia y dura una o dos décadas. De todas formas, no siempre gana Goliat.

Desde siempre la derecha nos ha enseñado y comido el coco con el caramelo de las privatizaciones. Tenemos muchos ejemplos en nuestro país, pero da la casualidad que siempre terminan igual: ganando mucho dinero unos cuantos (casi siempre cercanos de alguna forma al poder) y empeorando en mucho el servicio que anteriormente se prestaba, y por supuesto que encareciendo los costes. No caeremos en el eterno silogismo, casi un dogma de fe para la derecha: lo privado es igual a eficacia. Por otra parte el Ministerio de Fomento, debería explicar la diferencia entre privatización y hacer rico a un amigo. No podemos olvidar que, según datos de la propia empresa concesionaria de la AP6, recauda 178.000 euros diarios , hagan los cálculos (salen cifras de 7 guarismos). Tal vez con esos ingresos se podrían mejorar muchas carreteras en España, aunque fuera a costa de no privatizar. Eso es lo que piensan miles de españoles.

El esperpento de la AP6 es algo que debería traer consecuencias. Ahora no ha sido algo que no estuviera previsto: desde hacía más de una semana los meteorólogos nos anunciaban la inversión del tiempo, es decir que nos iba a entrar una borrasca que nos iba a zarandear fuerte durante unos pocos días. O sea que era un temporal más que anunciado. ¿Qué no se tomaron las medidas adecuadas y en su lugar el Ministro optó por irse de relajante (aunque le saliera como se dice, el tiro por la culata) fin de semana a su tierra? Bueno, pues eso sí tiene o debería tener consecuencias ¿Se entiende Sr. Zoido? No estaría de más que el Sr. Zoido hiciera lo que su jefe el Sr. Rajoy exigía a doña Magdalena Álvarez cuando la famosa e imprevista nevada, aquella sí, bloqueó a miles de conductores durante horas. Menos mal que la “guardia pretoriana de Zapatero” como la calificó el Sr. Rajoy en su día, es decir la UME, demostró que los servidores públicos son los que dan soluciones de verdad. ¡Gracias a nuestros militares!, y a los cientos de voluntarios de Protección Civil que ayudaron a los atrapados.

En vez de aunar esfuerzo, extremar la vigilancia y procurar minimizar los efectos del temporal, estos dos sujetos, Ministro y Director General de Tráfico, se van a ver un partido de fútbol, en tanto que miles de “irresponsables conductores” (casi así lo dijo el Sr. Serrano) se adentran alegremente en la autopista sin cadenas. Los twuits de la Dirección General del Sr. Serrano, a cada cual más kafkiano, dan la medida de su capacidad intelectual y de gestión; el del kit anti nieve es de premio. Por ello, como está demostrando que le viene el cargo muy grande, el Sr. Serrano debe irse a su casa y no hacer más el ridículo.

A ver si se decide por una vez el Sr. Rajoy y lo despide por ineficaz. Motivos ha dado sobrados para ello, y además se reitera su obsesión por demostrar su incapacidad para ostentar el cargo este juez interino, que tuvo la fortuna (no se explica de otra forma) de ser alcalde de una ciudad como Sevilla. Nos tememos que, vista la dinámica de decisiones del Sr. Rajoy, volverá a más de lo mismo: que se solucionen solas las cosas, seguiremos sin saber si sube o baja la escalera. Quizás la solución es que se obrara un prodigio y el Sr. Rajoy comprendiera que no tiene capacidad para estar al frente de un Gobierno y actuara en consecuencia. ¡Claro que esto serían dos prodigios juntos y eso, es pedir demasiado a la naturaleza!

Dice otro refrán (hoy estamos recurriendo a la sabiduría popular) que “en el pecado va la penitencia”, por ello, como castigo de la que se lió por culpa de ellos dos (el Sr. Zoido y el Sr. Serrano), tuvieron que sufrir viendo cómo al equipo del alma de ambos le hacía una manita el eterno rival y en su propio campo.