Bruce Springsteen: Nacido en el mundo

Este tío no nació en América, nació en el planeta de los dos dedos de frente.

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Andalucía al Día, Bruce Springsteen
Foto facebook oficial

Esta semana estoy de fiesta porque el Born to run me ha cumplido el veinticinco de agosto cuarenta y un añitos. Porque todo rockero sabe que el Boss se tiene su título más que merecido, y no es que sea poco, la verdad. Además, como aquí me dicen que escriba lo que quiera, me da pie a hablarles de Born in the USA. Porque Born to run te hace rockero, pero Born in the USA te hace jefe. No obstante, lo que más me ha gustado siempre de la canción y, por deferencia, de su autor, es que es como un test de alcoholemia: Tú puedes decir lo que quieras que el soplo contará lo que tenga que contar. Si malinterpretas a Bruce y, en especial, a este tema, es que te pones la chupa de cuero para ligar.

Buscándome por los bolsillos he encontrado otra anécdota que, la verdad, no me hace gracia recordar pero viene como anillo al dedo. Hace tiempo estuve con una chica que parecía una enciclopedia musical rockera, me quitaría el sombrero una y otra vez con su gusto. El caso: recelaba del Boss y de su patriotismo. Era una chica de las que piensan más que hablan, pero no lo tragaba. Además, se consideraba bastante buena en eso del manejo del inglés (incluso estuvo por Londres varios años trabajando de lo que pudo). De repente, un día, tranquilos en casa le puse esta canción y le sorprendió que me gustara. Evidentemente no le había echado ni cuenta y le dije que la escuchara de verdad. Al día siguiente quedamos para pasear y se me disculpo (algo totalmente innecesario) por no haber entendido lo que escuchaba. Llevaba años etiquetando erróneamente a Bruce Springsteen. Se dió cuenta de que donde nace lo peor también puede nacer lo mejor, de que conforme más grande es el cañón más grande es la sorna.

Siempre nos creemos más listos que nadie, y nunca barajamos la posibilidad de que no estemos solos. Creo que lo que mejor se puede sacar en claro de esta historia es sencillo: que siempre que alguien levante la mano contra otra persona tendrá a su lado a otra que intentara evitarlo dentro de sus posibilidades. Basta con escuchar cualquiera de sus canciones, y preocuparse por leer sus letras, para darse cuenta de que deberían ponérselas a los críos en la primaria.

Este tío no nació en América, nació en el planeta de los dos dedos de frente. Es la prueba de que la música rock y su mensaje no entiende de fronteras, ni de gobiernos, ni de religiones. De que, no sé, es posible algún tipo de complicidad intercultural que no se puede regular y solo puede ser positiva. Como cuando te da un buen sol de primavera en la cara una tarde cualquiera tirado en un jardín con una buena cerveza. No sé cuántas noches negras habrá dormido a pobres diablos como yo con canciones como Brilliant Disguise, Human Touch o la mítica The River, pero sí sé que el día que se nos vaya no será otra página pasada del libro. Será, como mínimo, empezar con el segundo tomo.

Mi cancion favorita es Tougher than the rest. Me quema y me derrite. Y me voy a despedir con una cita suya, porque si. Porque lleva una corona que no pidió, una corona que se ganó.

“A veces vuelvo a leer mis libros de la escuela y me doy cuenta de que no tienen ningún contacto con la vida real, no enseñan nada de lo que vas a necesitar en la vida. A los ocho años, cuando escuché por primera vez a los Drifters por la radio, descubrí que había más verdad en una sola canción que en todo lo que me habían enseñado en la escuela. Esto es lo que intento decirle a la gente: buscad vuestras propias raíces y sed responsables de vuestras vidas.”