Pentti Saarikoski: El Bukowski de las letras nórdicas

“A mí no hay que abrirse porque no sé cerrarme”

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Andalucía al Día, CARTA A MI MUJER - PENTTI SAARIKOSKI
Portada de "Carta a mi mujer", de Pentti Saarikoski. Editorial Letras Nórdicas

Los seguidores más fieles quizás tilden de pecado mis palabras, pero, amigos, la realidad es esta: más allá de Bukowski existen otros autores, aún más realistas y aún más crudos. Y sí, es posible meter en una batidora sexo, alcohol y escritura, y que no salga Charles Bukowski. Os hablo de Pentti Saarikoski (1937-1983) poeta, traductor y novelista finlandés, quien con una prosa sencilla y potente, repleta de alusiones al sexo y al alcohol, se ha colado en nuestras librerías de la mano de Nórdica Libros con Carta a mi mujer.

El escritor finlandés, desconocido por muchos, fue uno de los autores más importantes a partir de la década de los sesenta. Entre sus obras publicadas se destaca su poesía y  su traducciones de obras clásicas contemporáneas, tales como Ulises de James Joyce, El guardián entre el centeno de J. D. Salinger, así como obras de autores griegos y latinos: Eurípides, Heráclito, Safo, Jenofonte…

Hoy, gracias a la editorial Nórdica Libros podemos conocerlo y aliviar ese desconocimiento ante este tipo de autores de los que tan poco se hablan. No os avergoncéis por ello, muchos no lo conocíamos hasta ahora.

Carta a mi mujer, una epístola vomitada de una forma sublime e hilarante desde principio a fin, fue escrita en 1968, una época en la que difícilmente podríamos encontrar un escrito igual. Hay mucho que decir, hay mucho que contar, y los puntos y aparte no existen para Pentti Saarikoski en su breve discurso sin corregir, ni censurar. Y por supuesto, surge el inevitable recuerdo de Bukowski por su forma de narrar, esa forma tan particular que les caracteriza a ambos: lo excesivo, lo crudo, el fracaso, lo obsceno, la decadencia… Puro realismo sucio.

Estas 128 páginas, cuentan la historia del poeta finlandés que, para alejarse de su país y comenzar su nuevo libro se establece en Dublín, donde ya estuvo durante algún tiempo.

Pentti avisa, y quien avisa no es traidor. Sus palabras salen a borbotones, con total sinceridad y sin pausa. El libro, una larga epístola a su mujer, cuenta su recorrido de bar en bar mientras la idea del sexo le persigue. Una idea que se niega, pero lo piensa y lo escribe. Porque escribe sin pensar, y como un acto inherente lo vomita, aunque no quiera. Sólo anhela estar con ella y aunque el deseo le persigue por la ciudad, siempre escribe sobre su mujer.

En la carta encontramos el vagabundeo de un escritor por Dublín y sus propios pensamientos, en sus constantes cambios de humor, su odio, su alegría y su depresión. Un hombre perdido en una ciudad que busca encontrarse a sí mismo a través de su escritura mientras sus calles y sus bares se vuelve contra él.

 

Carta a mi mujer es un libro al que el paso del tiempo no afectará por su modernidad. La fuerte poesía narrativa en la que se confiesa su autor atormentado, nada tiene que envidiar a nuestro viejo indecente.

“Al leer esto, alguna persona puede sentirse alegre o triste. Alegre o triste da lo mismo, pues ambos sentimientos, tanto la alegría como la tristeza, son el pan de cada día”

Pasen y lean.