Carta a los Reyes Magos por José Campanario

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Andalucía al Día, José Campanario
José Campanario, Escritor

Queridos Reyes Magos:

En primer lugar perdonad por mandaros esta carta tan tarde, pero es que he estado esperando a ver si se arreglaban las cosas solas y como no…

Ya sé que soy un poco mayor para escribiros una carta pidiendo regalos, pero es que la cosa está muy mala y a ver si vosotros, que sois magos, sois capaces de arreglar este fregao en el que nos han metido a las personas normales, estos señores que dicen que saben lo que se traen entre manos.

Perdonad que no utilice el protocolo para el tratamiento que os corresponde, pero es que no me lo han enseñado en la escuela donde estudié. ¡Como era una escuela pública esas cosas la verdad es que no se daban!.

Veréis, yo cuando voy por la calle veo mucha gente parada. Pero los que salen en la tele dicen que hay menos parados en España, dicen que se han colocado cerca de 80.000 personas. A mi parece que no es verdad. Lo que pasa es que le hacen un contrato para que trabajen 4 horas al día, tienen que trabajar 8 y le pagan como si trabajan 4, o sea 500 euros al mes. Eso no es un contrato, eso es una mentira. Por lo menos yo creo que es así, ¿no?. A estos a ver si le podéis traer de regalo de Reyes un contrato de trabajo en condiciones.

Otros de los que no dicen nada: los que echan de sus casas los bancos. Antes les llamaban desahuciados, ahora ni los nombran en la tele. Lo que pasa es que siguen siendo muchas las familias que están en la calle sin que nadie haga nada por ellos. Los bancos, ayudados por los jueces, les han quitado sus viviendas. Según me ha dicho una persona que entiende, los bancos les dieron dinero porque el piso que iban a comprar valía, por ejemplo 100 euros, y ahora que no pueden devolver el dinero que les prestaron los bancos, los bancos dicen que el piso vale 50. ¿Eso como puede ser?. Yo no lo entiendo. Esto está dificilillo, pero ¡a ver si les echáis una manita!

Luego están los jubilados, las personas que no se pueden valer por sí mismos, es decir los dependientes, los chavales que estaban estudiando y han tenido que dejar los estudios, etc. A los jubilados, y a los demás ciudadanos, les sube todo: la luz, el agua, el butano, el pan, la leche, las patatas, los huevos, los garbanzos, las habichuelas, las medicinas, el autobús… Y les han dicho que también le van a subir la pensión, pero un 0,25 %. O sea, que van a tener que conformarse con comprar menos de lo que necesitan, y comer menos, calentarse menos, ¡vaya que se tendrán que conformar con apretarse el cinturón!. Y digo yo, ¿para eso han estado trabajando durante tantísimos años?. Lo de los incapacitados es que chorrea sangre: ya no tienen a nadie que les ayude a lavarse, a comer, llevarlos al médico. O sea que la única

solución que les queda es morirse sin hacer mucho ruido. Y los estudiantes … Ya, ya sé que el tema es complicado, pero como vosotros sois magos, a lo mejor podéis hacer algún truco de magia y lo solucionáis.

Y hay unas cuantas cosas que no nos va a quedar más remedio que aguantarnos: el empeoramiento de la sanidad, la privatización de la enseñanza, la subida de la luz, tener que trabajar más tiempo para jubilarnos, etc. Aquí todo consiste en que hay que quitar dinero de los servicios públicos para que se los lleven los amigos de los que mandan. Ya sé lo que me vais a decir: que no nos hubiéramos creído las mentiras de los que querían mandar. ¡Pero es que somos así de inocentones! ¡Es que nos creemos todos los embustes que nos quieren contar los que dicen que se preocupan por los ciudadanos!

Bueno, queridos Reyes Magos, haced lo que podáis que ya sé que la cosa esta muy, pero que muy difícil, para arreglar a esa señora que se llama crisis.