Ciberseguridad en smartphones y tablets

“Un ser humano con un móvil, se asemeja a un mono con una pistola”

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La Oficina Europea de Policía (EUROPOL) ha lanzado una campaña de prevención y concienciación para evitar el ataque de malware en dispositivos móviles, a la que se ha unido la Policía Nacional de España. Forman ya parte de este proyecto más de 25 países, 22 de los cuales pertenecen a la UE, además de un cuantioso grupo de entidades, tanto públicas como privadas, especializadas en ciberseguridad.

Entre las numerosas recomendaciones dadas por la EUROPOL, es posible destacar varias de suma importancia, como el que nos aconseja no instalar aplicaciones de fuentes desconocidas, no realizar operaciones bancarias utilizando redes Wifi públicas e instalar una App de seguridad móvil.

Sin embargo, aunque todas las pautas dadas son de gran interés y, si son seguidas con cuidado, nos permitirán alejar el peligro de nuestros teléfonos móviles y tablets, no quiero dejar pasar la oportunidad de dar un consejo de mi propia cosecha que creo que les ayudará a mantener seguros sus terminales.

Para facilitar la comprensión del intrincado asunto de la ciberseguridad, empezaré mi advertencia con una analogía, quizás un poco difícil de digerir para el ego de muchos de nosotros pero creo que bastante exacta. Si son capaces de imaginar a un mono con una pistola, serán capaces de entender lo engorroso de la situación. Todo el mundo sabe que un simio no está capacitado para el gran poder de destrucción que tiene un arma de fuego moderna, así que nuestra metáfora sólo puede acabar con el pobre macaco herido o hiriendo de gravedad a alguien. Si han leído con atención, entenderán qué papel juega el ser humano y los móviles en esta historia.

Aunque en estos tiempos que corren el uso de la tecnología ha alcanzado todos los rincones de nuestra sociedad, encontrándonos incluso con que algunos adolescentes tienen mejores teléfonos que sus padres, esta no ha dejado de ser un arma de doble filo. Los smartphones modernos y las tablets tienen un poder de computación similar a los ordenadores de hace menos de una década. Esto, unido al que desde cualquiera de ellos se pueda acceder libremente a Internet, nos pone en una situación de peligro constante ante los piratas informáticos o ciberdelincuentes.

Es conveniente, desterrar de una vez por todas, la connotación delictiva que parece llevar implícita el término hacker, con el cual se debe designar a los expertos de seguridad, que suelen preocuparse por mejorar Internet y protegernos de los peligros que en ella se encuentran. Aquellos que aprovechan la red para cometer delitos, deben ser llamados ciberdelincuentes y no honrar a estos ladrones con un vocablo reservado a gente honesta.

Básicamente, el consejo que quería ofrecerles es que sean prudentes. Piensen en sus terminales como un diario cerrado con un candado en el que apuntan sus secretos, como sus claves del banco y guardan sus fotos personales, entre otras muchas cosas. Cada vez que navegan por la red, están ofreciendo casi sin saberlo la llave de su agenda a millones de personas. Protejan su privacidad y sus datos con todo el ímpetu que les sea posible. Y si no saben cómo hacerlo, les insto a preguntar a la Policía a través de sus redes sociales. Son muy activos en estos medios y responden a las dudas de los ciudadanos. Decía Sófocles que la prudencia es la base de la felicidad. Les aseguro que en este siglo, será la base tanto de su felicidad como la de sus móviles y tablets.