Cigüeñas

La película cigüeñas está llena de tópicos y bromas fáciles idiotizantes.

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Cigüeñas, oficial.

No sé si han tenido la mala suerte de disfrutar de la película “Cigüeñas”, aparte de ser aburrida, está llena de bromas fáciles y de tópicos. Es precisamente este último tema el que resulta preocupante, puesto que en la película se insiste en que la función de estas aves es la de transportar bebes elaborados en una fábrica a las felices parejas que los hayan solicitado. O sea que traer un bebe al mundo depende de la precisión en el vuelo de una ave zancuda y es tan fácil como fabricar un coche o elaborar una mermelada. Nada parecido con la realidad, que esto de la fecundación no es baladí.

El comienzo y el proceso son sencillos y placenteros, pero ciñámonos exclusivamente al proceso biológico, y dejémonos de fornicios. Una vez que los espermatozoides arriban en la vagina empieza una verdadera carrera de fondo para estos soldaditos, unos 250 millones de los que sólo uno puede llegar vencedor al ovulo, aquí no vale eso de “no está mal la segunda posición”, que se le dirá a los futuros hijos, o llegas a la meta el primero o te mueres, así es la naturaleza, desde el principio entra en acción la selección natural de Darwin.

Y no se crean que no consiste solamente en ser el más rápido, es una verdadera carrera de obstáculos. Lo primero a superar: el tiempo, ya que el ansiado ovulo sólo esperara 24 horas. Imagínenselo en las trompas de Falopio, tranquilo, cómodo, esperando al vencedor o ¿se pondrá nervioso? –Pues vaya, no llega ninguno de estos vagos, ¿me quedare esta vez solo de nuevo?, ¿tendre que caerme con el resto en un mar de sangre?, -Yuhuuuu chicos estoy aquí, anímense, más rápido. De ese numerosísimo grupo, los lentísimos, que no tienen flagelo, apéndice que les permite el movimiento, o los que tienen dos quedan descartados. Es como si Carl Lewis se hubiera hecho un esguince en plena carrera, descartado, adiós a sus medallas.

Cuando la selección natural ya ha descartado a un buen número de competidores y la carrera frenética sigue transcurriendo a toda velocidad se encuentran con unos nada amigables glóbulos blancos de la madre que los destruyen al detectarlos como intrusos. Vamos, que los espermatozoides tienen que ir bien documentados o lo tienen peor que los inmigrantes intentando escalar las alambradas en Ceuta. Además, el pH desde la vagina hasta las trompas de Falopio es ácido y eso no le va nada bien a nuestros amigos porque reduce su número, y es que el espermatozoide nació con piel delicada. Sencillamente hay que reducir competidores porque one man leaves two enter, ya que al ovulo, cual Cleopatra, no le vale cualquier cosa.

Llegados a este punto no se desanimen ni se entristezcan que la especie humana sigue aquí y se sigue perpetuando así que la cosa finalmente se consigue, a veces, gracias a cierta ayuda. En este momento de la carrera en que sólo tenemos futuros ganadores sanos y fuertes que han superado la batalla del abismo de Helm y han escapado de los Uruk-Hai en su camino al Monte del Destino se encuentran con ayuda ya que el fluido seminal, cual Aquarios para el corredor, tiene azucares que les protege de los temidos Uruk-Hai- glóbulos blancos y les dan energía. Y no sólo eso, los fluidos de las vesículas seminales y de la próstata, que no siempre va a dar problemas, reducen la acidez. El moco interior se hace menso denso y las Trompas de Falopio y el útero realizan contracciones para succionar a los espermatozoides. Imagínenselos haciendo pilates o yoga para que el espermatozoide llegue a la meta. El ovulo, aunque quieto en su fortaleza envía señales, un adorado canto de sirena o cual sonar de los delfines para que los corredores sepan por donde tienen que ir.

Tras superar todos estos obstáculos, los espermatozoides se encuentran dotados de energía extra, es como si hubieran tomado la poción de la hormiga atómica y estuvieran supervitaminados y circulan raudos porque saben que El Dorado está cerca. Por fin unos pocos llegan al ovulo y empiezan a golpear su capa, quieren entrar, han sufrido mucho hasta llegar aquí, han corrido mucho y superado grandes barreras y ahora el ovulo, ¿quiere jugar su última baza de resistencia?, después de llamarles, para bromas están ellos. Uno de ellos libera unas enzimas hidrolíticas que rompen esta capa y el vencedor entra en el ovulo y para pachan, tu, tu, tu, we are the champion, ta, ta, coronas de laurel, felicitaciones. Ya tenemos vencedor. ¡Uno ha entrado! ¡Hay que actuar rápido, cierren compuertas que no entre ninguno más!

Así finaliza esta frenética y emocionante carrera y comienza la formación de un bebé. Como han comprobado, no es un proceso tan sencillo, así que, por favor, no trivialicen sobre el tema, ni idioticen a nuestros hijos, que son el futuro.