Comillas A gana el CMUDE con UCO en la final

Comillas A, campeones del mundo. UCO hizo una gran segunda oposición en la final; Cánovas A se quedó en semifinales. González, mejor oradora del mundo. Herreros, en la final de discursos.

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Fabregat y de la Puerta, Comillas A, campeones del Mundo de Debate.

La tarde, hora española, empezaba ilusionante en Guatemala. La suerte de las semifinales (o, mejor dicho, el buen hacer en cuartos) hacía que UCO fuera primer gobierno, en su misma bancada estaría Cánovas A. “Cuidado con Cornell”, advertía el gaditano Paco Valiente en el streaming lanzado por María García. En frente, como primera oposición se encontraría la susodicha Cornell. En la cámara baja, Rosario A disputaría el pase. 

La moción planteaba una situación truculenta en la que el Estado debía adoptar de facto a niños y niñas para que estos no se involucrasen en las maras. Traducido, la tradicional lucha entre el ser y el deber ser. Herreros fue el primer ministro. Como acostumbra, serio, conciso y claro. Respondió Cornell con una intervención que no soportó las preguntas de Picardo desde la cámara baja.

De izquierda a derecha: Pablo Sánchez (director de la Escuela de Debate Cánovas-UMA, que también ha pasado a octavos, en este caso como juez), Vallecillo y García (Cánovas B) y de la Cruz y Picardo (Cánovas A).

Ortega hizo el delicado trabajo de apuntillar el buen hacer de su compañero, reduciendo el caso y ajusticiando los argumentos dados desde la primera intervención de Cornell. La Vice-líder de la oposición supo responder, pero el meritorio peso de no ser hispanohablante en las semifinales de un mundial de debate en español fue demasiada carga.

Tras dos preguntas magistrales, hacía aparición Picardo, la líder del Gobierno en la cámara baja. Situó el caso, refutó los argumentos dados con una clarividencia indudable y volvió al enclave que más convenía: La situación que es, diferenciándola todo lo posible de la situación que debería ser, baza principal de sus rivales. En esta situación, el debate se volvió trémulo. La pareja colombiana supo jugar su juego y caminar en la fina linea que separa lo sentimental de lo humano.

Cuando salió de la Cruz, todo pendía de un hilo. Su látigo fue formidable. La templaza que anunciaba Javier López tuvo un espejo en un saber hacer que llegó puntual a su cita. No obstante, Rosario A supo hacer suya la intervención y acabó llevándose un memorable debate a su terreno. Finalmente, UCO estaría en la final junto a Comillas A, Comillas B y Rosario.

Álvaro Ortega declamando en la final

En torno a las 2:30 AM, hora española, se sabía la moción. En una circunstancia en la que Trump y Maduro han sido envenenados y sólo podemos salvar a uno(suponemos que hubo tambores)… Esta Casa salvaría a Maduro.

Quince minutos más tarde, comenzaba un debate en el que Comillas A, con de la Puerta y Fabregat, era primer gobierno. Era de la Puerta el que sentaba (formidablemente) el debate sobre la base de la igualdad y del cambio climático, ejerciendo ahí los puntos de choque que Fabregat supo concretar en su turno y que tuvo una buena respuesta en la cámara baja, donde se situaban Martín y Alberite (Comillas B).

A su vez, Herreros intentó derribar el caso basándose en que la potencialidad puede ser más si se dejase morir a Maduro. Más tarde, el dúo cordobés basó su argumento de extensión en la inseguridad internacional que esto provocaría, cerrando Ortega un extraordinario debate que acabó ganando Comillas.

Gran papel de Herreros en la final de discursos

La organización tuvo el gran acierto de poner para la final una moción muy dada a la poética. El orador tenía que imaginarse que, al día siguiente, se quedaría sin memoria. De ese modo, su deber era grabar un vídeo de tres minutos para recordarse a sí mismo quién era. Tanto Olmos como Herreros plantearon discursos de muy buena calidad, tanto desde el formalismo como desde la estructura y la mera elección de las palabras. No obstante, no fue suficiente y fue Guzmán quien se hizo con el torneo.

Aida González, nueva mejor oradora del mundo

Aida González celebra el título junto a Iván Olmos.

El papel de la oratoria española ha vuelto a quedar en muy buen lugar, también desde el lado individual. Asumir que Andalucía debería estar mejor representada (sólo de la Puerta ha estado en el top 10) probablemente sería injusto para los oradores que sí han conseguido entrar en la famosa lista.

En cualquier caso, no podemos decir que la victoria de González sea una sorpresa. En la primera fase, Olmos y ella consiguieron superar la barrera de los 1.400 puntos, separándose de los segundos en unos veinte puntos.