Iron Maiden descarga toda la fuerza de The Book of Souls World Tour en Sevilla

Más de 15.000 almas se suman al Book of Souls de la legendaria banda de Heavy Metal

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Andalucía al Día, Iron Maiden
© Rocío Parrilla

18 años separan el último concierto que Iron Maiden dio en Sevilla, de la explosión de luz, sonido y Heavy Rock que se vivió anoche en el estadio de la Cartuja. Y esta vez, como la anterior, la banda liderada por Steve Harris y compañía volvió a demostrar por qué son un referente del género. Eso sí, con una gran diferencia. Ahora sí, contaron con su mítico vocalista y frontman, Bruce Dickinson, y eso marcó la diferencia.

Doctor Doctor, de UFO, servía de primer plato, cuando “las puertas del infierno se abrieron”. Pasaban de los 40 grados los termómetros y una masa entregada de “no tan jóvenes” , se hacía legión y formaban parte viva de The Book of Souls World Tour.

No habían calentado motores todavía cuando Dickinson se dirigió a un público que quería “darlo todo”, pero a más de 20 metros de sus ídolos. Una confortable zona vip separaba a los fans de unos cuantos elegidos que dominaban todo el frontal del escenario. Pidió disculpa y espetó algún que otro improperio a esos elegidos. Todo en inglés, lo que mitigó, de alguna manera, sin que el público supiera realmente a qué o quienes se refería.

If Eternity Should Fail, Speed of Light y Children of the Damned, tridente de apertura al que le seguirían Tears of a Clown, The Red and the Black, The Trooper y Powerslave. Temas de su último trabajo de estudio y los grandes clásicos sonaban con potencia mientras Janick Gers hacía volar su guitarra. Sonaba la potente batería de Nicko McBrain y el busto gigante de Eddie (Icono de la banda) asomaba por el escenario.

Andalucía al Día, Iron Maiden
© Rocío Parrilla

Death or Glory, The Book of Souls y el mítico Hallowed Be Thy Name daban un vuelco al show para cerrar con dos himnos de la banda: Fear of the Dark y Iron Maiden.

Quedó espacio para 3 bises que no podían faltar. Rozaba la medianoche y se despidieron con The Number of the Beast, Blood Brothers y Wasted Years.

La “dama de Hierro” sigue viva y dando guerra. Hacen ruido y muy buena música. Son leyenda y han pasado a formar parte de esas grandes bandas que han tocado en Sevilla y quedarán en la memoria para la posteridad… hasta que vuelvan, claro. No obstante la mayoría de sus miembros roza más de 40 años en el negocio. Y eso, son muchos años. No sabemos si les quedará mucho rock por dar, pero lo que han dado nos ha hecho estremecer y volver a desempolvar esas viejas camisetas de negro riguroso. Saltar, gritar, alzar los brazos mostrando dos buenos cuernos y saber que mañana cuando vuelvas a la oficina una pequeña parte de tu alma se la ha quedado Eddie como pago. Un pequeño precio que hay que estar dispuesto a pagar.

Epílogo

Como muestra de la mejor tradición inglesa, en lo que a humor se refiere, el público se marcho de este templo del Rock imporvisado, en el que se convirtió el estadio de la Cartuja, al ritmo de los Monty Python (grupo humorístico británico ) y su archiconocida Always Look on the Bright Side of Life, de la película La vida de Brian. Poniendo, así, fin a esta cita que quedará en la retina de todos los asistentes.