Convención del PP en Sevilla: El barro y el fango

González Pons y Europa, ese matrimonio por conveniencia en el que nadie puede ser feliz; Catalá y su Código Penal, ese sudor tan ilegítimo; Cospedal y Cifuentes, lo que pudo haber sido. El barro, el fango... Su forma de hacer política.

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La convención del PP ha dejando un rastro de barro a través de declaraciones que dan la impresión de haber nacido muertas. Barro, fango, espinillas… González Pons y Europa, ese matrimonio por conveniencia en el que nadie puede ser feliz; Catalá y su Código Penal, ese sudor tan ilegítimo; Cospedal y Cifuentes, lo que pudo haber sido. El barro, el fango… Su forma de hacer política.

Convención del PP en Sevilla: El barro y el fango

Sevilla se convertía momentáneamente en la sede del PP nacional. Tierra de Zoido, le imagino presumiendo de enterismo. En la convención del PP se daban lecciones de Estado de Derecho. Rajoy, sobre todo. Ha tenido que ser duro, El Español titulaba que se sienten solos en Europa. Creo que sólo en el seno del PP no se entiende que el Juez Llarena también puede excederse. Es difícil creer en el Estado de Derecho cuando este Gobierno pretende ser juez y parte en todo lo que toca. Hay que saber diferenciar, pues las proclamas están siendo o blancas o negras y eso es un error: España es un Estado de Derecho a pesar de este Gabinete.

González-Pons, el debacle europeo

González-Pons, tan insigne en lo suyo como acostumbra, rompía la moderación. Lo recoge El Mundo: “Si hay un Estado en el que el intento de dar un golpe de estado no es delito, el problema no es de España, es de ese estado”. El caso es que, académicamente hablando, no es tan sencillo llamar Golpe de Estado a lo ocurrido en Cataluña. “¿Si alguien reclama a un golpista en España creéis que los tribunales españoles se negarían?” Barro y fango. Hablaba de solidaridad, pero sólo para este tipo de casos. “Si no es para esto, el espacio Schengen no tiene sentido”.

Insigne en lo suyo, como digo, cuando lo suyo es lo escatológico de la política. Europa tiene un problema serio. El euroescepticismo no hace sino crecer y las soluciones que se dan habitualmente, no llegan a los oídos de la ciudadanía. Además, España aporta el plural de los González-Pons y las Elenas Valencianos. Trata a la Unión, en definitiva, como a una plaza de segunda a la que van los que tienen que esconderse. Si, además, González-Pons se dedica a incendiar -a hacer el ridículo, a demostrar porqué le tienen que esconder- para qué queremos más.

Méndez de Vigo y la falacia; Catalá y el gusto por el fango

Méndez de Vigo, quizás el Ministro más cabal, afirmaba que subirán al 5 % el gasto en Educación. Es una falacia: Subir el gasto no es bueno per sé. En la siguiente pregunta es donde vamos a encontrar el problema: ¿En qué te los vas a gastar? El Ministro pretendía, de esta forma, que el PSOE vuelva al pacto de Estado por la Educación. Pueden esperar sentados. El Pacto de Estado por la educación es más que deseable, pero la condición actual del Partido Popular hace cada día más difícil el sentarse a negociar.

En otra charla, Catalá se sentaba junto al padre de Marta del Castillo y, si no recuerdo mal, con la hermana de Miguel Ángel Blanco (¡No instrumentalicen a las víctimas!). Allí, Catalá anunciaba que intentarán hacer una modificación de la Ley del Menor para que el menor deje de ser menor en un juicio. La mesa era a favor de la Cadena Perpetua Revisable, al caso, la mesa de las tripas. El fango, el barro, el gusto por la negrura.

“Lo nuestro y a los nuestros”

El mejor resumen de este Gobierno es el caso de Cifuentes. Comparado con lo del misterioso M. Rajoy parece una nimiedad, qué duda cabe, pero precisamente por eso es tan resolutorio. ¿Se necesita un máster, un título para dedicarse a la política? Por supuesto que no, afortunadamente. Pero el postureo hace que uno tenga que engordar su currículo no por la búsqueda de la sabiduría, sino por el bienquedar. Dado eso, qué menos que utilizar tu posición para ganarte el favor de alguien.

La corrupción de Cifuentes nace del clasismo, ni siquiera de la avaricia. Del “necesito ser más que”. Es ridículo, si uno lo piensa. Por si fuera poco, el tweet de María Dolores de Cospedal: “Quieren hacer lo que no hizo un accidente mortal”. Y por si el vómito cibernético fuera poco: “hay que defender lo nuestro y a los nuestros”. El fango, el barro, la negrura, lo escatológico, las tripas… El mal hacer.