Cosas que no van a Mahoma

670

the Eagles of Death Metal
terminaron su concierto de laSala Bataclan…
en otra sala

  1. Si Mahoma no va a la Universidad, no se saca Derecho, pero, además, la Universidad tendría que rellenar unos papeles y unas cosas, para luego esperar el plazo administrativo y presentar un presupuesto en el rectorado para ir a Mahoma y luego, si eso, la Universidad va a Mahoma.

2. Si Mahoma no va al súper, el súper coge, hace la compra, se auto-compra a sí mismo, ejecuta un agujero negro sobre sí mismo a la hora de comprarse, y vuelve al punto de partida, posteriormente retoma el agujero negro en el que se compra a sí mismo sobre el súper mismo y vuelve a su posición inicial, hasta que el continuo espacio tiempo se rompe y, entonces, Mahoma ya ha ido a otro súper distinto a ese, que le coge más cerca, aunque sea algo más caro.

3. Si Mahoma no va a la Iglesia, la Iglesia no va a Mahoma porque sería como poner unos cuernos divinos. En este caso hablaríamos de catarsis, porque en las religiones está muy mal visto el ser converso, siempre le miran mal a uno. Por otro lado, partiendo de la base de que Dios todo lo puede y suponemos que Allah también, ambos saben, a esas alturas, que una oveja del rebaño le va a poner los cuernos y saben perfectamente que se los va a poner con otra religión; Allah y Dios, que manejan cotarros universales, no riñen por estos asuntos porque tienen muchas cosas que hacer como para preocuparse de mindundeces.

Digamos que es como cuando invitas a un café y no te importa porque tienes para muchos cafeses. “Te invito a un fiel”, “Ay, gracias, qué amable”. Ya saben.

4. Si Mahoma no va a la seguridad social a resolver sus asuntos cuando se da de autónomo, tengan por seguro que la seguridad social no va a ir a Mahoma. Es más, Mahoma tendría que pedir cita para ir a la Seguridad Social, hay cosas que están por encima de los dioses y hacerse autónomo es una.

Además, no sé en qué categoría incluirían las actividades de Mahoma, no me suena que “ser profeta” salga en el listado. “¿Usted qué es?”, “Profeta”, “ah…”, “sí, lo sé”,  “Una cosa, ¿Usted es profeta en su tierra? sería el primero que conozco, es que, mire, yo conozco a un tipo que es profeta, pero es de no sé dónde”, “bueno, yo es que soy medio divino, entonces soy un poco de todas partes, pero nacer, nací en Arabia”, “Ah, fíjese, qué bonito tiene que ser aquello.”,  “¿No ha estado nunca? pues sí, ahora en primavera se pone aquello precioso, pero no vaya en ramadán porque se pone aquello muy atosigado”, “Como Sevilla en Semana Santa, supongo”, “Sí, más o menos es eso, pero sin postureo”, “Pues lo de la Meca pase, pero, oiga, ¿Cómo es que no tienen postureo?”, “Pues no sé, cosas nuestras”, “bueno, esto ya está listo, son dos cientos sesenta y cuatro euros”, “¿El qué?”, “pues ser autónomo”, “No me lo puede estar diciendo en serio, a ver, que soy Mahoma”, “pues como si es Mahomo, son doscientos sesenta y cuatro euros”.

5. Los terroristas, en general, por mucho que ellos quieran, tampoco van a Mahoma, ni Mahoma va a ellos.