Dejación

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Foto Europa Press

Parece que hay muchos políticos que dan un rodeo cuando se encuentran con el problema: cumplir el derecho al descanso de los ciudadanos. Y esto se incrementa, hasta límites exagerados, sobre todo en Andalucía, con la estación veraniega, probablemente por aquello de que se está mejor en la calle “socializando” que en la cama durmiendo. El problema chirría cuando chocan los derechos de los que quieren descansar en la cama, y mucho más cuando el descanso no es más que el sueño necesario para ir al día siguiente a trabajar.

Bueno, pues parece que muchos de los que ostentan cargos públicos de responsabilidad en los ayuntamientos (alcaldes, tenientes de alcaldes, etc.) no entienden o no quieren entender que hay una normativa que respetar y que ellos están obligados a hacer cumplir. Prima para estos hombres y mujeres que desempeñan un cargo público la razón de la oportunidad política sobre la razón de la legalidad. Lo que no saben es que la primera (la de la oportunidad política) es un arma de doble filo y que, poco a poco, al final, los ciudadanos con derecho a descansar, que son los que mayoritariamente votan, les dan la espalda y votarán otras opciones mucho más respetuosas con los derechos ciudadanos.

Porque, la inmensa mayoría de los que gustan gritar, palmear, cantar, etc., es decir hacer ruido durante la madrugada, ni los votan ni los votarán jamás. Y no son conscientes estos políticos elegidos democráticamente por los ciudadanos, de que eso los llevará a la oposición en el mejor de los casos, o al ostracismo en la mayoría de las ocasiones. ¡Cada cual que apechugue con sus responsabilidades!

Hay normativa sobre el particular y ya, de hecho, hay varias sentencias clarificadoras sobre el asunto. La última, una de los juzgados de Huelva condenando a un vecino a indemnizar con una cantidad muy alta a los denunciantes y en la que también se imponen sanciones al ayuntamiento por no adoptar las medidas adecuadas.

Si usted es de los que tiene que soportar el tancredismo (quedarse quieto) de los políticos de su localidad haciéndose los despistados ante los derechos de los ciudadanos al descanso y protegiendo por tanto a los que al parecer tan sólo tienen derecho a ser problemáticos, (no podemos olvidar que hay un 22% de ninis en nuestro país que tan sólo tienen que preocuparse por quemar gasolina, pagada por sus papás, armar jaleo durante la noche y otros temas de importancia menor que para eso se levantan a las 2 de la tarde), tiene la posibilidad de plantear una denuncia formal ante los juzgados. Lo mejor es que sea firmada por varios afectados y que entre las peticiones que se formulen haya una muy clara: la inhabilitación del responsable local por cohecho (consentir una ilegalidad). En todo caso consultar con un buen abogado.

Y no valen las quejas, una vez salga la sentencia que condene a los que consienten que no se respete el derecho al descanso de los ciudadanos. Porque eso de concienciar…