Deleites de la izquierda contemporánea

Destrozar la familia tradicional, romper España, subir impuestos... Deleites de la izquierda que la derecha no comprende.

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Carmen Calvo a punto de deleitarse. Europa Press.

En la izquierda contemporánea nos acicalamos con amargos perfumes. Nuestros deleites son molestos (protestar con tambores y llamarlo “batukada” -a saber si es con c o con k- me parece la cumbre del desasosiego) e indiscretos (le decimos a la gente qué se puede comer y qué no). Encontramos placentero (¿para qué negarlo?) el joder en cualquiera de sus acepciones y posibilidades.

Deleites de la izquierda contemporánea

El primer y más primario de los deleites es subir impuestos. El IVA, por las nubes. El IRPF, que acaricie los techos altos de los palacios. Ver cómo las bolsas del mundo se caen a nosotros nos sube los ánimos. Detrás de cada forma de emprender, una buena regulación de las cosas, burocracia, papeleo, funcionariado sin ganas mandando al entusiasmado empresario que sólo quiere crear empleo de una ventanilla a otra.

Sí, subir los impuestos a los ricos nos gusta. Siempre ha sido una ambición coqueta, nuestro particular viernes noche en el Gobierno. No obstante, lo que nos arrebata es romper España. No me gusta pensar por el común de la comunidad zurda, pero pienso en reunirme con independentistas y es tanto el placer que al día siguiente me duele la zona lumbar y voy al trabajo sonriendo mientras las señoras me miran bien con aprobación, bien con desconcierto (eso ya va por provincias).

Si a esto le unimos la pasión por destruir la familia tradicional diciendo que los niños pueden tener vulva y las niñas pene, para qué queremos más. Nuestros pendientitos, nuestros pantaloncitos cagaditos, nuestros conciertos de gente que no canta bien, ni toca la guitarra, ni nada en absoluto, pero que a nosotros nos encanta porque dicen cosas sobre trabajar poco, con eso ya somos felices. Decir que todo el mundo es hermoso, no ducharnos, los porritos, ah… Deleites de la izquierda que la derecha jamás podrá entender.