Dieciséis enmiendas pasan con éxito a la siguiente fase del Modelo de la Unión Europea

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Andalucía al Dïa, MEU Madrid
Foto Allan Witherick

Alianzas nacen y mueren rápidamente mientras el Parlamento Europeo avanza con lentitud en la entrega de enmiendas, de las cuales solo cuatro habían sido enviadas a escasos minutos de la hora de prevista.

Los participantes han tenido alrededor de un día para revisar la directiva propuesta por la Comisión Europea y se esfuerzan en defender de forma fiel los ideales de las facciones a las que representan. Dicha directiva ambiciona a hacer llegar a los países miembros a un consenso en aras de acabar con la trata de blancas y la explotación de trabajadoras sexuales.

Destaca la unión de las facciones de la izquierda, cuya voz cantante lleva la ministra de ALDE (Grupo de la Alianza de los Liberales y Demócratas).

Los Verdes abogan por un consenso en la posibilidad de permitir a las trabajadoras sexuales ser autónomas, intentando así evitar que se beneficien de su trabajo terceras partes.

Socialistas y Demócratas (S&D) recuerdan que todos los ciudadanos que se encuentran dentro de las fronteras de la UE son merecedores de la protección de ésta, pidiendo que se piense en las víctimas no europeas de la trata de blancas, además de las nacidas dentro de la Unión, y añaden: “debemos conceder a las trabajadoras sexuales la dignidad que merecen”.

Una de las propuestas del Grupo de la Alianza de los Liberales y Demócratas por Europa se dirige sin frenos a una confrontación con el Grupo de la Libertad y la Democracia Directa (EFDD), pues ambos tienen sus propias intenciones en cuanto al artículo 13 de la directiva de la Comisión. Mientras que ALDE propone financiar el regreso de las prostitutas extranjeras a su país de origen –si desearan volver- dándoles la opción de quedarse en el país de destino, la EFDD se mantiene firme en que las personas extranjeras afectadas por esta industria deben ser devueltas a su país lo quieran o no. Se niegan a dejarles permanecer dentro de las fronteras de la UE, o del estado al que han emigrado, e insisten, “no nos rendiremos, defendemos lo correcto”. Esta es la única contribución activa de la EFDD, que en la anterior rueda de prensa dejó clara su postura anti europeísta.

El Grupo Confederal de la Izquierda Unitaria Europea puede decir ‘izquierda’ más alto, pero no más claro, y desde luego no más veces. Coincidiendo con el S&D en que se debería proteger a los ciudadanos no europeos tanto como a los nacidos dentro de estas fronteras, pone de relieve la importancia de centrarse en las mujeres que no trabajan por decisión propia como prostitutas, sino que han sido obligadas.

El Partido Popular Europeo (EPP) ha querido dejar claro que son un “partido del pueblo” y defienden “los intereses del pueblo”. Sin duda en respuesta al comentario de la Izquierda Europea de que tarde o temprano deberían coincidir con las enmiendas y los argumentos de la izquierda, o en su defecto estar en contra “de todo el mundo”. Se remite al artículo 13 intentando evitar entrar en la confrontación ALDE-EFDD, alegando que se debería dejar a elección de cada estado miembro si permiten a las prostitutas extranjeras quedarse entre sus fronteras o no.

En su totalidad, 18 enmiendas fueron presentadas, de las cuales 16 fueron aprobadas con éxito. Queda ahora ver si el Consejo logra alcanzar acuerdos satisfactorios y no se desmorona el exhaustivo trabajo que les ha llevado a las diferentes facciones políticas trabajar juntas.