Dylanazo

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Foto twitter oficial @bobdylan

O lo que viene a ser un pucherazo a la antigua con una de Bob Dylan y sin guarnición. Matadme todo lo que queráis, venderé mi vida cara (aunque no valga mucho yo la aprecio y eso). Estaba preparándome después de comer una canción de los Rival Sons que íbamos a practicar unas horas después cuando me entero de lo del Nobel. Y me tuve que partir el pecho. Porque ya no saben qué hacer, en serio. El año que viene se lo darán a Neil Young.

Ya nadie lee libros. Y de los pocos que lo hacen, la mitad lo fingen para venderse como gente culta superior al populacho. Hace años que no veo a nadie sentado en un banco con la vista clavada en unas páginas. Leerán en casa…o se plantarán delante de esto y de Netflix pero eh, eso queda en privado. El caso, que el Nobel de Literatura está más muerto que el saldo que tengo en el banco. Esto, lo mire por donde lo mire, me parece un movimiento publicitario absoluto. Y el que me diga que un tío que lleva toda la vida cantando en un escenario se merece el Nobel de Literatura es que esta amamonao. Eso o se las está intentando dar, como os he dicho más arriba, de culto melómano en un ejercicio de rancia pedantería de manual.

Una canción es una canción, un poema es un poema y una novela una novela. Y las tres cosas son geniales pero no se pueden ni deben mezclar. Y Dylan, aunque sea uno de esos “multi-artistas”, lo que sabe hacer bien es tocar una canción. Aquí terminaría el artículo si no fuera tan chapa. “Por haber creado una nueva expresión poética dentro de la gran tradición norteamericana de la canción” dicen que se lo conceden. Vaya basura. Una canción es un poema con ritmo y acompañamiento instrumental, ¿como se supone que creas nueva poesía mediante canciones si estas provienen de la primera? Es como tomarte un whiskey con cola y decir que es la siguiente página de la degustación de este. Como si no llevara años bebiéndose solo con hielo…que te gustan los dos pero oye, no son lo mismo y no lo pueden ser.

Sinceramente Dylan no es un tío que me vaya mucho. Se lo estaba comentando en el local de ensayo a la novia de mi bajista, que no tenía ni idea de qué escribir porque no es de los que me pongo por las noches. Me cansan los cantautores. Es cierto que el es “El Cantautor” y que clásicos como Blowin’ in the Wind , Like a Rolling Stone o Hurricane (echadle un ojo a la película de esta última, gran historia y gran Denzel Washington) son eternas, pero hasta Bobby tuvo sus más y sus menos como artista. Como cuando le dio por predicar la palabra divina o se pasó de comercial y su público casi se lo merienda cuando era un chaval. No todo lo que escribía era oro, y hasta sus garabatos se han vendido como cuadros del mismo Picasso cuando tu lo harias mejor con un Bic de toda la vida. Además, me molesta muchísimo que nadie conozca a la señora Joan Baez. Su maestra y aquella que lo subió al escenario delante de todo su país, presentándolo y dándole prácticamente el testigo de su protesta social.

Pero (siempre hay un pero) no todo va a ser malo. Yo seré de grupos pero hay algo que no puedo negar y que mi colega Fernando Camacho ha captado a la perfección en su artículo respecto al tema. Yo aquí solo en mi habitación aplaudiendo y todo, imagina. El legado tío, el legado. Que eso ya consta y al fin y al cabo es un hecho histórico. Y quedará en los libros y los niños lo tendrán que ver. Eso les empujará a saber más sobre él por curiosidad. Eso nos dará niños que se convertirán en adultos que se han criado teniendo el Knockin’ on heaven’s door en sus libros de secundaria mínimo. Y joder, eso me encanta. Se me eriza la melena.

Es lo único que me hace quedarme pensando después de reírme de todo esto. Todo tiene sus dos caras siempre. Y mira, en este caso, por querer los suecos que el mundo siga echándole cuenta a sus queridos premios lo mismo van a generar consecuencias positivas.

No quiero terminar con una canción de Dylan padre porque bastante bombardeo hay ya y me repetiría fijo. Así que os dejo con una mítica de uno de sus hijos, Jakob. Si, este tío es su cuarto hijo. El legado tío, el legado….