El 90,2% de las personas beneficiarias del Programa FEAD se encuentra en pobreza extrema

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Alimentos_Cruz Roja

Cruz Roja Española y la Federación Española de Bancos de Alimentos (FESBAL), las dos entidades seleccionadas por el FEGA como Organizaciones Asociadas de Distribución, han presentado hoy las conclusiones del boletín sobre la vulnerabilidad Nº 16, que persigue evaluar el impacto del Fondo de Ayuda Europea para las personas más desfavorecidas en España (FEAD) y recoge la valoración y las propuestas de mejora del programa realizadas por las personas beneficiarias, los equipos de Cruz Roja y FESBAL y representantes de las organizaciones asociadas de reparto (OAR) que participan en la distribución de alimentos en todo el territorio.

Las principales conclusiones del estudio reflejan que el programa FEAD es muy valorado por las personas beneficiarias y se configura como una herramienta que contribuye a paliar formas extremas de pobreza, siendo un importante instrumento de apoyo a la alimentación familiar, aunque sólo cubre de forma parcial las necesidades de la dieta familiar. Para las personas beneficiarias se trata de un apoyo fundamental “que les saca de muchos apuros”. Las organizaciones implicadas señalan que el programa cumple el objetivo y constituye un factor clave en la detección de problemáticas sociales.

El perfil de las personas beneficiarias del programa FEAD

Según los datos aportados en la investigación, el 71% de las personas beneficiarias son mujeres, en 3 de cada 4 hogares hay niños menores de 15 años y en el 16% hay personas con discapacidad. La población atendida presenta problemáticas en múltiples ámbitos: escasez de ingresos, desempleo, problemas de vivienda, de salud, entre otros. El 90,2% vive en situación de pobreza extrema y el 52,4% está en paro de larga duración. Entre la población atendida hay personas que están trabajando.

Estos datos muestran que las personas y familias beneficiarias del Programa FEAD presentan condiciones socioeconómicas y ocupacionales extremadamente precarias. El 36% lleva entre 3 y 5 años o más en el programa, lo que apunta el riesgo de cronificación de las situaciones de pobreza y carencia material.

Desde Cruz Roja Española, su presidente Javier Senent García recordó que: “Estos alimentos son una herramienta imprescindible para luchar contra la pobreza que, también en nuestros países europeos, sufren una parte importante de los ciudadanos. El Programa pretende paliar las peores formas de pobreza, suministrando a las personas más desfavorecidas ayuda no financiera en forma de alimentos y medidas de acompañamiento. Pero las conclusiones de la investigación indican que el Programa alimentario es una pieza clave del engranaje, y que para que las personas y familias que se encuentran en situación de precariedad puedan salir adelante, precisan políticas de empleo inclusivas y una garantía de ingresos, además del apoyo de toda la sociedad”.

Por parte de la Federación Española de Bancos de Alimentos (FESBAL), su presidente Juan Vicente Peral Ayala destacó que: “Efectivamente, el Programa Europeo de Alimentos FEAD se ha mostrado como un instrumento de apoyo alimentario fundamental, que contribuye a suavizar las necesidades parciales de la dieta de aquellas familias que se encuentran en situación de mayor vulnerabilidad. No obstante, a pesar de estar muy valorado por estos beneficiarios, aún debemos mejorar y ahondar en las políticas de lucha contra la precariedad y la pobreza con otras medidas complementarias”.

La investigación ha recogido la opinión de las personas beneficiarias, a través de más de 27.400 encuestas presenciales realizadas en todo el territorio. También se ha consultado a representantes de Organizaciones de Reparto y Consumo y al personal técnico y voluntario implicado en el programa, con cerca de 7.200 encuestas autoadministradas on-line. Además, se han realizado 6 grupos de debate con personas beneficiarias en diferentes localidades.

La percepción de las personas beneficiarias

El 96% de las personas beneficiarias recomendaría el programa a otras personas que lo necesiten y el 76% indicó que los alimentos “le sacan de muchos apuros”. Además, el 81% de las personas beneficiarias valoró con la máxima puntuación la amabilidad del personal que les atiende.

Propuestas de mejora del programa

Entre las propuestas de mejora están aumentar la frecuencia de reparto, incluir mayor variedad de productos (como alimentos frescos, productos de limpieza e higiene personal), considerar necesidades familiares y de salud, así como aspectos culturales y regionales en relación al tipo de alimentos, revisar las modalidades de entrega, así como trámites más flexibles y ágiles. También contemplar tarjetas de consumo y supermercados sociales, que eviten colas y situaciones que puedan resultar estigmatizantes.

Por otro lado, también se destaca la necesidad de incrementar las medidas complementarias de acompañamiento a las personas beneficiarias, apoyando su acceso al empleo o con ayudas para mantener la vivienda y el pago de suministros (agua, luz, gas…), así como realizar acciones de capacitación con las familias que les ayuden a mantener una alimentación adecuada o administrar los gastos del hogar.

El programa FEAD en España

La UE inicia los programas de Ayuda alimentaria a finales de los 80, con las olas de frío. El Programa actual está cofinanciado en España por el Fondo de Ayuda Europea para las Personas más desfavorecidas (Programa Operativo FEAD 2014-2020) en un 85%, y por el presupuesto de la Administración General del Estado en el 15 % restante.

El Programa FEAD permitió apoyar en 2017 a más de 1.440.000 personas mediante la entrega de 87.305.105 kilos/litros de alimentos de primera necesidad, a través de los puntos de distribución y programas de ambas organizaciones y con la colaboración de más de 5.900 organizaciones asociadas de reparto y consumo de alimentos. Los alimentos entregados son de carácter básico, poco perecederos, de fácil transporte y almacenamiento.