El centro de salud Loreto-Puntales inicia hoy la implantación del cribado de cáncer de colon y recto

El programa, incluido en el Plan Integral de Oncología de la Junta, comenzó en junio en Sevilla y se extenderá paulatinamente por toda Andalucía

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El centro de salud Loreto-Puntales de Cádiz inicia hoy la implantación del cribado de cáncer de colon y recto. Este programa de detección precoz comenzó su extensión el pasado junio desde el centro de salud de Mairena del Alcor (Sevilla) para ir extendiéndose paulatinamente por el resto de la comunidad.

Un total de 4.485 personas del área de referencia del centro de Atención Primaria de Loreto-Puntales serán las primeras en beneficiarse de esta medida, incluida en el Plan Integral de Oncología de Andalucía y que tiene por objetivo reducir la incidencia y mortalidad por cáncer colorrectal entre la población andaluza, así como mejorar la calidad de vida en los casos detectados. Este tipo de cáncer tiene una incidencia en la comunidad de más de 5.700 casos nuevos al año.

Este programa de cribado se irá extendiendo progresivamente a las ocho provincias andaluzas tras un período de seis meses. Una vez extendido en su totalidad, podrán beneficiarse del mismo hasta 1,6 millones de personas.

Para la puesta en marcha del programa de cribado ha sido necesario formar a todos los profesionales implicados en el mismo para el manejo de la aplicación informática diseñada específicamente para darle soporte y que, de manera centralizada y accesible en un entorno web para atención primaria y hospitales, permitirá obtener los datos clínicos de los ciudadanos incluidos, registrar los resultados de los laboratorios y de las citaciones que se producen.

El servicio telefónico Salud Responde (902 50 50 60), operativo las 24 horas del día los 365 días del año, informará sobre la implantación del cribado a las personas que tengan alguna duda o precisen información adicional.

Un cáncer prevenible en el 50% de los casos con una vida saludable

El cáncer de colon es uno de los tumores malignos más frecuentes en Europa. Si se considera conjuntamente a hombres y mujeres afectados por esta patología, es el más frecuente. La incidencia estimada para 2015 en España es de 30.230 nuevos casos. En Andalucía, con una incidencia estimada para 2013 de 5.700 casos, ocupa el tercer lugar en hombres, después del cáncer de pulmón y próstata, y el segundo en mujeres, después del cáncer de mama.

Es un cáncer que se caracteriza por no causar ninguna molestia hasta que se encuentra muy avanzado, por lo que es fundamental hacer un diagnóstico precoz y detectarlo antes de que empiece a dar síntomas, para que su tratamiento sea más fácil y aumenten las posibilidades de curación.

Junto a los programas de cribado, los expertos recuerdan que llevando una vida saludable se podrían evitar más del 50% de los tumores de colon y recto. Es por ello que se incide en mantener una dieta equilibrada, rica en fibra, frutas y verduras; reducir el consumo de grasas y carnes rojas; realizar ejercicio físico de manera regular; mantener un peso adecuado; y evitar el consumo de alcohol o tabaco.

Los estudios realizados hasta la fecha han demostrado que, efectivamente, el cribado reduce en un tercio la mortalidad de este tumor, en torno a un 33% aproximadamente. Dicha reducción viene determinada por dos motivos, principalmente. Por un lado, porque si se detectan lesiones benignas precancerosas pueden extirparse antes de que lleguen a convertirse en un cáncer; y por otro, porque de tratarse de un cáncer la detección en estadios precoces eleva la curación y la supervivencia hasta el 90%. Ello conlleva, a su vez, otras cuestiones muy importantes, como son la mejora de la calidad de vida, con la aplicación de tratamientos menos agresivos, y la reducción del impacto socioeconómico de la enfermedad.

Los beneficios en calidad de vida y años de vida ganados de otros programas de cribado implantados en Andalucía, como el de cáncer de mama y cáncer de cérvix, avalan esta nueva apuesta de la Consejería de Igualdad, Salud y Políticas Sociales por garantizar no sólo que la población cuente con la información necesaria sobre el cáncer, sino también por asegurar que se cuente con un diagnóstico rápido y fiable, con programas que reduzcan la incidencia de los tumores malignos y su mortalidad y con todos los recursos humanos y tecnológicos necesarios para una asistencia de calidad y ajustada a la evidencia científica.