El debate de los looks

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Uno en estricto traje, otro sin corbata, otro en camisa y otro que no estaba. Uno que disimula su liberalismo, otro que intenta diferenciarse con el Partido Popular, otro que disimula su marxismo y otro que no estaba.

Ha sido un buen debate, creo que de los mejores que hemos podido ver. Han faltado cosas, como por ejemplo un moderador y media hora más para que esto pudiera verse con palomitas, tranquilamente. En general, ha sido un debate demasiado rápido para que alguien pudiera convencer al espectador, por lo que se ha convertido en un debate de lo que se llama “idea fuerza”, ¿qué es la idea fuerza? aquella idea que quieres dejar absolutamente clara en un debate.

La susodicha idea fuerza es fundamental en las escuelas de debate, pues es habitual que en simulaciones y debates de competición el tiempo de la intervención no supere los cuatro minutos.

Es por ello que quién haya dejado más clara sus ideas fuerza ha ganado el debate, ¿quién lo ha hecho? depende. Si hablamos de ideología, Pablo Iglesias lideró sus márgenes; si es cuestión económica, Rivera llegó mejor al espectador; y si por el contrario el debate consistía en, simplemente, marcar su territorio, Sánchez se llevó el gato al agua con sus continuas diferenciaciones con el Partido Popular.

Al final todo consiste en eso, en llegar al espectador, pero no era el mejor debate para llegar con la palabra, tristemente. La educación gestual de Rivera, siempre recto y conciso, ha sido clave. Las palabras de Iglesias eran más concisas, más puras, por así decirlo; mientras Sánchez se quedaba en medio.

En cualquier caso, si hay alguien que ha perdido el debate es Mariano Rajoy. Y lo que es peor, si hubiera ido hubiera sido aún peor, el hecho de no haber ido a este debate ha sido un triste acierto, que habla incluso más deplorablemente del Presidente del Gobierno, que ha perdido menos votos no yendo, que yendo, lo cual resulta absolutamente absurdo.