El retrato naranja

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Foto Europa Press

También se podría decir sepia, por aquello de lo añejo, lo antiguo, lo trasnochado de algunos personajes que están en la formación naranja, es decir, en CIUDADANOS, muchos de ellos anclados en tiempos pasados, pensando en coordenadas ideológicas que dejaron mucho sufrimiento en Europa y en nuestro país y que los españoles, y también los europeos, estamos firmemente decididos a que formen parte del recuerdo negro de nuestra historia, aunque no a olvidar para evitar repetir los mismos errores.

Machaconamente, el Sr. Rivera vuelve una y otra vez a los mismos gestos, como si no fuera capaz de salir del bucle en el que se encuentra: dice que no apoyará a los corruptos y, allí donde ha apoyado a gobiernos, ha evitado que se elijan alternativas no implicadas en episodios de corrupción. Al final, una y otra vez, la formación política de CIUDADANOS, apoya la corrupción. Pero lo de ahora ya es una auténtica desvergüenza, no por lo descarado, sino por el cinismo, el desconocimiento y la ineptitud demostrada por altísimos dirigentes del partido del Sr. Rivera y por él mismo. Rivera vuelve por sus fueros, y eso que no conoció los Fueros del afortunadamente desaparecido dictador, pero debe haber sido alimentado desde su más tierna infancia intelectualmente por ellos; de otra forma no se entiende que apoye a un partido saturado de corrupción al que hasta los tribunales reconocen y condenan por prácticas ilegales.

Digámoslo claro: estar en contra del Voto de Censura planteado en el Congreso de los Diputados por el PSOE es apoyar no sólo a un señor, y por ende también apoyar al PP, que ha colaborado con la práctica ilegal, poco ética e inmoral de tener, entre otras cosas, una doble contabilidad en su partido. Así lo indica la justicia en la Sentencia de la Audiencia Nacional en el caso Gürtel. El PP es el primer partido condenado por corrupción en nuestra democracia: algo muy grave. En la sentencia se recoge todo un catálogo exhaustivo de delitos: malversación, cochecho, fraude fiscal, estafa…

¿Qué es posible que se repitan las condenas por corrupción y se condenen a otras formaciones políticas? ¡Es posible! Y volveremos a decir lo mismo: apoyar a una formación corrupta es ser cómplice de la corrupción. No caben medias tintas: o estás en contra de los corruptos o eres cómplice, y por tanto responsable, en términos políticos. Abstenerse u obstaculizar una moción de censura a un gobierno corrupto, y este Gobierno lo es porque así lo dicen los tribunales, es ser cómplice de esa corrupción. Esto es algo que debe quedar muy claro a la ciudadanía, porque el Sr. Rivera lo tiene claro, por más que juegue a la inocencia y el respeto a los votantes, su postura lo único que consigue, y él lo sabe, es que los corruptos saquéen las arcas públicas enmugreciendo la voluntad popular y que se vayan de rositas.

Apoyar la “voluntad del pueblo” exige en primer lugar el respeto a la premisa de limpieza y honradez en la clase política, anteponer la ética y la moral y echar a los corruptos. Claro que el Sr. Rivera y los suyos nos tienen acostumbrados a apoyar la falta de moralidad (política y económica), buscando excusas en incompatibilidades, a costa de pisotear la voluntad popular. Ejemplos los tenemos en Madrid, en Murcia, en Andalucía, en España…

No debe olvidar el Sr Rivera que la moción de censura es un mecanismo democrático, un instrumento contemplado en nuestra Constitución, una garantía, aunque sea mínima, para los ciudadanos (con minúsculas a pesar de que somos los auténticos ciudadanos) de que se van a respetar los derechos de los españoles. Y utilizar argumentos espurios es una auténtica falacia contra los ciudadanos y contra la misma democracia.

Volviendo a la Sentencia de la Audiencia Nacional, para los que no tengan tiempo ni paciencia para leerla entera, les aconsejamos que se vayan directamente a las páginas 1075 y siguientes. El tribunal dá por probada la existencia de Caja B (pag. 1076), no plantea ninguna duda en su razonamiento ni en su conclusión. Algo que debemos tener en cuenta es quién ha sido el presidente de la formación política condenada por corrupción en la sentencia de la Audiencia Nacional. Si tiramos un poco de hemeroteca se comprueba que desde el año 2004 hasta la fecha, el personaje que ocupó ese cargo era don Mariano Rajoy Brey. El tribunal dá por probada la existencia de Caja B en el PP desde el año 1994 hasta el 2010, o sea qu don Mariano “no se enteró” que existía durante 6 años, por cierto que el Sr. Bárcenas se sentaba con frecuencia al lado del Sr. Rajoy en las reunicones de la ejecutiva de esa formación política. Según sus declaraciones ante el Tribunal, de las que el propio tribunal duda, no sabía nada, desconocía todo y no se había enterado de las prácticas ilegales denunciadas. No es que pongamos en solfa sus palabras en la declaración ante el Tribunal, pero si admitimos que es verdad lo que dice sobre su desconocimiento de la mierda que se acumulaba en el PP, dudamos mucho de su capacidad, no ya para ser Presidente del Gobierno, sino tan siquiera para ser concejal de Cercedillo de Arriba.

Una gota que colma el vaso del cinismo y la desvergüenza: no sólo no piden perdón y dimiten para demostrar que admiten sus errores, sino que siguen mintiendo. El cinismo del PP es vergonzoso y sobrepasa todos los límites. El portavoz del PP ha llegado a decir textualmente que “el PP no ha sido encausado ni juzgado”. ¿Alguien entiende que sin ser juzgado ni acusado haya sido condenado?. O son tontos, o nos toman por tontos.
Por eso, el Sr. Rivera y su formación, la naranja C’s, deben tener claro que es hora de retratarse: o se está por limpiar de suciedad la vida política o por continuar con la mugre, la pestilencia y la basura en nuestras instituciones. El nombre de su partido no es acorde con sus comportamientos: elija Sr. Rivera y no intente engañar a los ciudadanos desde CIUDADANOS.