Alfredo Betancourt, Presidente de MEU Madrid: “En el debate, la cumbre es personal”

El Presidente de MEU Madrid afirma que espera mejorar el buen resultado obtenido en las ediciones anteriores.

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Alfredo Betancourt, Presidente de MEU Madrid

Me dicen de Alfredo que es un tipo polivalente, serio en su trabajo y divertido fuera. Efectivamente, el Presidente del Modelo de Unión Europea Madrid, cuando está de fiesta, reivindica “una Europa más cachonda”, cuando diseña MEU Madrid, lo hace pensando en una ciudadanía europea. Suena el teléfono.

¿qué tal?

Mucho calor.

Ya, bueno, soy sevillano.

Estáis acostumbrados, este calor es insoportable.

(Me río) Bueno, ¿empezamos?

Venga, sí.

¿Cómo va la organización?

En general vamos bien, hemos resuelto muchas cosas que teníamos pendientes, así que en general vamos bien, de momento.

Ahora estaréis con esto de que falte cualquier cosa y es un tembleque.

Sí, eso será dos semanas antes, que empezaremos con los detallitos. Pero al final son cosas que suman.

¿Cuánto tiempo llevas en España?

Llevo ya ocho años, cumplo los ocho en tres días.

Y, ¿Cómo ve Europa un venezolano joven que lleva ocho años en España?

Pues… Es una pregunta interesante. Como un ideal, primero. Porque las condiciones de vida y el Estado del bienestar que hay en Europa en general y en particular en España son realmente envidiables, máxime cuando lo comparas con lo que está sucediendo en América Latina. Luego lo veo como un ideal de integración política. En América latina se buscan procesos de integración del estilo URNASUR, MERCOSUR, Alianza del Pacífico y en ese sentido Europa es también un referente. Pero en América Latina, ya poniéndome en la perspectiva de alguien de allá o mía antes de venirme, se ve a Europa como un continente viejo. Se ve muy clásico, poco innovador, y muchas veces están pensando o atentos a cosas que en América Latina no tienen nada que ver.

No sé quién dijo que Europa actualmente es un museo de catedrales.

Sí, se podría ver así. Se ve como un museo de catedrales, siempre en comparación con Estados Unidos por aquello de la superpotencia, que es todo lo más innovador, lo más rompedor y el ideal de comfort y en realidad es todo como mucho más pequeño, más acogedor, incluso más caro, pero son perspectivas totalmente distintas.

¿Te ha cambiado la perspectiva de Europa el hecho de dirigir una simulación sobre la Unión?

Por supuesto

¿A mejor?

A muchísimo mejor. Más que nada porque uno parte cuando viene para acá desde un desconocimiento de cómo funciona la UE. Y el trabajar en una organización que promueve el federalismo y ese ideal de la UE e integración de tantas nacionalidades y personalidades te da una perspectiva radicalmente distinta.

¿Qué queda para que Europa sea un país o una Federación más que una unión económica?

Bueno, faltan muchos pasos por dar, entre ellos por supuesto la unión bancaria y fiscal. También un elemento fundamental para la construcción de cualquier sistema político: una ciudadanía verdaderamente europea defendida por todos los ciudadanos. Eso pasa por superar esa barrera del Estado-Nación, superar esa barrera de las nacionalidades y exacerbar esos elementos comunes, simplemente la voluntad de compartir ya sería algo. Consideramos a nuestros vecinos, a nuestros compañeros de proyecto federalista como muy distintos a nosotros, cuando el ideal europeo es totalmente el contrario, es la superación de esas diferencias.

Te hago una moción como si fuera esto un BP: Esta casa considera que es positivo manipular a los niños para que crean en una ciudadanía europea

¿A favor o en contra?

Lo que quieras.

Pues vamos con el a favor. No es necesario manipular, es necesario informar y educar a niños y jóvenes del sistema político en el que viven. Muchas veces, por el propio sistema de la Unión Europea se nos dice que es la Unión Europea la que está haciendo las cosas mal. Algo de Bruselas que hace las cosas mal o algo de Bruselas que está imponiendo tales medidas i tales programas, cuando en realidad lo que sucede es que hay desacuerdo entre los Estados miembros, y fruto de ese desconocimiento que hay, estos Estados atribuyen a la UE una carga probatoria que no le corresponde y se eximen de esa responsabilidad. Si educamos a los jóvenes y les enseñamos las posibilidades que hay dentro de la UE, los jóvenes adquirirían esos elementos comunes y esa ciudadanía afectiva dentro del sistema en el que están viviendo. Una ciudadanía no sólo debe de ser crítica, también tiene que tener capacidad para construir, si no lo haces generas un estado de inmovilismo.

En el debate ha sido un curso especialmente bueno para ti, de hecho recuerdo haberte visto debatir en el BP de la Universidad Rey Juan Carlos, hiciste muy buen torneo y ahora acabas de quedar subcampeón en la Liga de Debate Judicial. Siendo debatiente y politólogo, ¿qué tipo de debate prefieres?

Sí. Creo que son cuestiones distintas. Cuando debatimos en este tipo de torneos, este tipo de debate busca dar las herramientas para poder expresarse de forma coherente, de forma lúcida y poder estructurar razonamientos que tengan validez por sí mismos y, por otro lado, también es un debate que está orientado para entender las diferencias y la complejidad que puedan tener determinados temas. Ahora bien, en estos debates, se trata más bien de una posición sofista, de cuestionar lo que hay, simplemente por puro cuestionamiento y al final darte cuenta de la complejidad, de la realidad social. El objetivo real no es buscar la solución o la explicación de un determinado hecho, cosa que en un debate con un rigor científico como el que pueda tener un politólogo, sí se busca. Un politólogo busca explicar la realidad con una serie de elementos, herramientas, factores que él considere: No los pone a debate, él pone su visión y a partir de ahí se confrontará con otras visiones y de ahí su enriquecimiento. En cambio, en los debates que hacemos en los torneos, simplemente, contraponemos ideas y cuestionamos la postura del contrario, y de ahí nuestro crecimiento. No hay nada más ni creo que deba tenerlo porque perdería el carácter formativo que tiene.

Y eso es fundamental para la formación…

Absolutamente. Sobre todo porque cuando tú defiendes una posición en la que de buenas a primeras no estabas de acuerdo, empiezas a valorar el entendimiento de personas que no piensan como tú. Al tú comprender esa otra opción, entiendes también que todo es mucho más complejo y que ya no se trata tanto de que tus ideales son los que son verdaderos o dogmáticos sino que entiendes que la realidad se explica a través de muchos prismas de un mismo hecho. Te abre la mente y eso a nivel de formación es riquísimo y te da una capacidad de comprensión y empatía muchísimo mayor que el de una persona que no haya pasado por esto.

Cambiando de tema, me han dicho por ahí que tienes una pasión escondida por Junker.

Bueno, digamos que es una pasión que va más a la esfera más del espectáculo. No soy votante del Partido Popular Europeo ni creo que sean los mejores valores, pero es verdad que en la figura de Junker, en comparación con otras figuras que han estado en su puesto, encontramos a una persona más cercana a la ciudadanía. Y sobre todo que es el presidente de una comisión que es ante todo federalista y eso es algo a destacar. Muchas veces nos encontramos con presidencias que no creen del todo en el proyecto europeo y que fruto de las negociaciones con diversos países miembros toman a cabo decisiones que no son las más acordes con ese proyecto de UE que nosotros defendemos en particular. Y ya a nivel personal, me parece que Junker es un cachondo, me parece que tiene una visión de la UE muy divertida, a pesar de que es un viejo luxemburgués, si ponemos a un italiano o a un español ya la cosa se desmadra. Sobre todo por esa cara que tiene tan seria y luego las declaraciones que hace, los gestos, los movimientos, que son cosas que también cuentan en política. Aparte, creo que es un estratega político brillante. Acertó de lleno en la conformación política que hizo tras las elecciones al parlamento de la Comisión Europea.

¿Qué esperas de este MEU?

Pues de este MEU en particular esperamos cumplir con todas las exigencias de la Erasmus plus, repetir el éxito de las ediciones anteriores, que ha sido muy reconocido y sobre todo espero que la gente se vaya con ganas de repetir. Este año contamos con más personas de las que contábamos en ediciones anteriores, y sobre todo con una experiencia y un saber hacer que venimos recopilando de los años anteriores que creo que van a hacer de este modelo el mejor que hemos hecho nunca.

¿Podemos desvelar el tema que vais a tratar?

Podemos desvelar un poquito. Es un tema peliagudo, que la UE no ha tratado en su totalidad, lo hemos denominado como: “Regulación del mercado del entretenimiento adulto”. Puede sonar a que estamos evadiendo la importancia del debate, pero tenemos que encajarlo dentro de las competencias de la UE sin olvidar la problemática que esto acarrea: Estamos hablando de servicios sexuales, de pornografía, de mercado digital y sobre todo de las consecuencias que esto tiene y de las consecuencias de irregularidad o heterogeneidad que de esto existe en la UE.

Va a haber leña en el Parlamento

Muchísima, es lo que esperamos. Esto es algo que muchísimos partidos no tienen claro. No tienen claro por donde tirar, qué sería lo correcto, qué sería lo ideal. Y al haber tanta diversidad dentro de cada partido al final las alianzas naturales que se producen en este tipo de simulaciones desaparecen por completo y como al final nosotros no somos parlamentarios ni estamos decidiendo sobre la problemática en cuestión sino que estamos haciendo un ejercicio de reflexión, dijimos: oigan, vamos a llevar al límite las capacidades que tiene esta gente de negociar y de llegar a conclusiones. Por eso pusimos el tema más difícil de defender para todos los partidos.

¿Y qué pensaría Junker de esto?

Junker primero se tomaría un coñac porque es un tema complicado. Yo creo que Junker apostaría por una legalización a nivel europeo. Creo que desde ese Partido Popular en particular se acercan más a las posiciones del Partido Liberal. Pero el Partido Popular Europeo en general creo yo que estaría en contra porque entenderían que esto va en contra de los valores europeos.

Claro, por un lado es ponerle precio a algo que no se sabe si debería de tenerlo y por el otro la libertad de que cada cual haga lo que quiera.

Ese debate trasladado a cualquier partido puede ser tratado como un servicio más que debería estar regulado o desde una posición un poco más progresista o acorde a los Derechos Humanos, estás trabajando con tu cuerpo y eso no tiene cabida en este mercado.

Y luego está el hecho que habrá quien efectivamente quiera dedicarse a ello y ya no tendremos que hablar de dignidad sino de derechos laborales

Claro, y si estamos hablando de derechos laborales pues del estatuto del trabajador que tienen que tener, de las condiciones de mínimos sanitarios… Sobre todo en comparación con otros servicios, ahora que estamos en la era digital el proxenetismo está penado, pero sin embargo una persona que trabaje en un call center que arregle citas podría hacer el mismo servicio y sin embargo eso no está penado. Es decir las condiciones o el contexto modifican mucho todo lo que rodea a este tema.

¿Esperas un debate en torno a las mafias que obligan a mujeres a prostituirse?

Por supuesto, esto va a ser fundamental y como organización en caso de que no se hable, contamos con recursos para sacarlo. En esta edición tenemos dos comités, una se dedica al mercado único y la otra a los derechos humanos. En la cuestión de derechos humanos es importante introducir todos estos datos y la comisión puede anunciarlo en forma de comunicado o también podemos hacerlo a través de los lobistas, que también los tenemos.

O sea, que se va a tratar sí o sí.

Sí o sí.

¿Qué esperas de este curso como debatiente?

Al final uno siempre dice que se va a retirar porque se acaba la universidad, pero es una decisión muy difícil de tomar. Entonces nada, espero poder ir al Campeonato Mundial en Guatemala y desde la Sociedad Complutense ir a cuantos más debates mejor.

Te quieres retirar en la cumbre.

Bueno, siempre he considerado que la cumbre no es estar de número uno, sino haber hecho un buen trabajo y estar contento con el trabajo realizado. En ese sentido todavía puedo seguir debatiendo, seguir mejorando, y eso es lo que me motiva. Al final, la competitividad está bien hasta donde te motiva, después de eso, sólo hay perjucios. La cumbre es personal.

 

Gracias, Alfredo.

¡Gracias a ti!