Entrevista en salsa rosa

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Foto Europa Press

Que nuestro Presidente del Gobierno es poco locuaz, repetitivo, falto de recursos y con una verborrea que produce somnolencia, es algo de sobras conocido, tal vez es por lo que es tan poco aficionado a conceder entrevistas a la prensa, sobre todo cuando el tribulete de turno no es del elenco cercano a sus simpatías y coincide poco o nada con la ideología (?) conservadora de su partido. Quizás por eso en esta ocasión se decantó para dar un poco de maquillaje a su ineptitud, por una plumilla de la prensa rosa, mejor dicho, por hacerle los honores a una especialista, una de las grandes, de la prensa rosa (en palabras llanas: la prensa rosa es el conjunto de revistillas y programitas de cotilleos). Y no es que, en vista de la cantidad de gente que los sigue, no tenga mérito ser plumilla de los chismes, dimes y diretes de los famosos y aspirantes al papel cuché, lo que ocurre es que a estos especialistas de esta prensa tan especializada, se les pueden escapar, por no dominar el mundillo, muchos detalles del universo de la política, mucho más de la alta política. También puede que don Mariano se haya quedado sin opciones, o sea, sin periodistas de talla que estén dispuestos a soportar una entrevista con tan insigne discípulo de don Antonio Cánovas del Castillo.

Dicho en honor de la verdad, no tuve el aguante de ver la entrevista de marras al completo: lo confieso, don Mariano me puede. Me vence por su monotonía, por lo aburrido de su verbo, por lo tardo de sus ¿razonamientos?, por la falta de argumentación en su discurso, por lo reiterado y corto de su léxico… mejor lo dejamos ahí. Lo dicho: confirmo que no tengo aguante para soportar durante más de 10 minutos al sublime don Mariano, con diez minutos me es suficiente para saber lo que va a decir don Mariano: nada.

En esta ocasión, al menos el fragmento que soporté de la entrevista, el tema versaba sobre las pensiones, sobre, como es recogido en el diccionario de la RAE, “Cantidad de dinero que un organismo oficial paga a una persona regularmente como ayuda económica por un motivo determinado”. Y surgió la frase lapidaria: “No es que yo no quiera subir las pensiones, yo quiero subir las pensiones, pero si no hay recursos, ¿de dónde las subo?”. A una persona normal, mucho más a un periodista con una inteligencia mediana, le suelta el susodicho Sr. Rajoy esa frase y sencillamente lo machaca. La pregunta inmediata sería: ¿Qué ha hecho usted con los más de 67.000 millones que había en el Fondo de Pensiones de la Seguridad Social cuando fue nombrado Presidente del Gobierno? Lógicamente la entrevistadora de marras no hizo esa pregunta, tal vez porque no le llegaba su razonamiento, o simplemente por no quedar mal con su admirado entrevistado.

No vamos a reiterar la situación en que tomó la Deuda Pública el PP cuando entró en el Gobierno ni la situación en que está ahora. Como curiosidad baste decir que supera en algo más de un punto el PIB de nuestro país, y que el Gobierno del Sr. Rajoy tiene el mérito de haber conseguido que crezca más del 40% en algo menos de 5 años, batiendo un record histórico (en algo debe ser el mejor, ¡digo yo!).

Llueve sobre mojado: los “prestamos” por algo más de 60.000 millones que se hicieron a los bancos para pagar sus deudas, hasta el momento no han sido devueltos y, según don Cristóbal Montoro, el Gobierno ha desistido de que sean devueltos. O sea, que lo hemos pagado los ciudadanos. (Consultar abundante hemeroteca donde la Sra. Vicepresidenta Sáenz de Santamaría, el Sr. Rajoy y muchos más nos bombardearon con que la deuda (privada) de los bancos no sería pagada por los ciudadanos, o sea con dinero público).

Hay un dato cierto y contundente que da la razón a don Mariano sobre la falta de recursos actuales de la Seguridad Social: los ingresos por cotizaciones a la Seguridad Social se han reducido drásticamente. Y, según todos los analistas hay dos motivos fundamentales: la bajada de cotizantes (hemos perdido muchos inmigrantes que cotizaban a la Seguridad Social por tener contratos legales y se han ido a su país de origen) y las subvenciones a los nuevos contratos. Estos nuevos contratos, someramente podemos decir que han pasado a ser amortizados unos 2 millones de contratos indefinidos (y que no tenían subvenciones) a 1 millón y medio (se han perdido más de medio millón de empleos, a pesar de lo que diga machaconamente el Gobierno). Este millón y medio de empleos, bochornosamente precarios (por horas, de fines de semana, de falso aprendizaje, etc.), están siendo subvencionados, o sea que los empresarios reciben ayudas, en algunos casos hasta del 100% de la cuota de la Seguridad Social. Ahí está una de las brechas por las que se desangra el Sistema Público de Seguridad Social.

Hay más despropósitos, pero muchos estudiosos coinciden en lo mismo: el propósito del PP, con don Mariano como cabeza visible, es cargarse la Seguridad Social y el Sistema Público de Pensiones. Sin duda alguna que las Entidades Financieras estarán muy contentas y sabrán agradecerlo en su momento, tal vez con alguna que otra puerta giratoria, que para eso les está abriendo el paraíso del gran negocio de los fondos privados de pensiones. Un poco más “gobernando” don Mariano y el país nos lo dejará en la bancarrota. Eso sí, los bancos y las grandes empresas obteniendo beneficios históricos; para ellos sí se ha acabado la crisis, posiblemente nunca haya empezado siquiera; en tanto los pequeños propietarios y los trabajadores cada vez más pobres, hasta el punto de que, incluso con trabajo, son muchos los que no llegan a fin de mes. ¡Hemos salido de la crisis!, que dirán ellos (grandes empresarios, financieros y adláteres). ¡Segundo año triunfal!, debería decir don Mariano.

Lo que más molesta es que don Mariano nos cree tan pánfilos que piensa que nos tragamos todas sus mentiras. Aunque también pudiera ser que el pánfilo es él, cosa que dudamos porque ha demostrado su “capacidad” para mentir una y otra vez. Los culpables somos los ciudadanos, especialmente los pensionistas que viven muchos años, y así no hay manera.