Esperando al sol

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“Protestan por protestar”, se dirá para sus adentros el simpático y ocurrente Consejero de Salud y Familias (que no falte el añadido) de la Junta de Andalucía, el doctor don Jesús Aguirre Muñoz (https://www.juntadeandalucia.es/organismos/saludyfamilias/consejeria/titular.html), que por cierto es médico de familia.

Y es que desde las hornacinas del poder, no se entiende que no sea aceptada una medida tan apropiada para evitar el Coronavirus como es la de hacer esperar durante un par de horitas, o tres, de 10 de la mañana a 12,30 ó 1, para poder entrar al médico. “Total si la mayoría son pensionistas o están de baja, no tienen otra cosa mejor que hacer”, le puede decir alguno de los que forman la cohorte de asesores y palmeros del Excelentísimo Señor Consejero.

Porque digan lo que digan los jubilados y los “profesionales” de las bajas, esta es una medida muy saludable y apropiada. En Sevilla no hace calor, y si hace, para eso estamos acostumbrados y tenemos hecho el cuerpo a los 40 grados a la sombra, que al sol pueden ser seis o siete grados más, dependiendo de si corre brisilla o no. Y es apropiada la medida, porque las glándulas sudoríparas se ponen al día, se toma melanina en la cara y los pulmones hacen el trabajo adecuado para poder respirar en la calima, ¡que nos estamos acostumbrando al aire acondicionado, al agüita fresquita y al sillón reclinable en el salón de la casa! ¡Ya está bien de la buena vida! Vienen tiempos espartanos y la “nueva normalidad” trae estas cosas. Y si no, que le protesten al Sánchez, ¡que para eso es el Presidente del Gobierno!

Menos mal que quien da la noticia es un periódico “de toda garantía y confianza”, al menos para los conservadores de este país: https://sevilla.abc.es/sevilla/sevi-sevilla-traslada-aglomeraciones-dentro-hospitales-calle-y-202007040822_noticia.html

Uno de los “esperantes” en la cola del viernes pasado a la puerta del Policlínico del Virgen Macarena (38 grados a la sombra, o sea unos 43 al sol), comentaba con su vecino de cola si no sería que el SAS ha puesto en marcha, en plan sorpresa y sin avisar, un adiestramiento pre vacaciones a los ciudadanos de cara a las NO vacaciones de este año. Así se acostumbran a pasar calor y el cuerpo se va haciendo para cuando los afortunados que vayan 15 días a Chipiona, tengan que esperar diez minutos para entrar al chiringuito a coger las dos latitas de cerveza y el platito de plástico de las sardinas asadas.

Dicen las malas lenguas, o sea fuentes bien informadas, que, pudiera ser que el Consejero de Salud traslade mañana, a primera hora de la mañana, su despacho a la explanada delante del parlamento como señal de protesta contra las medidas de la Junta de Andalucía (?); y de paso se ofrece a hacerse unas fotos con los que hacen la cola. El Viceconsejero parece, no hay certeza, que se va a Virgen del Rocío, al lado de los aparcamientos vigilados por los gorrilas, por aquello de estar más seguro, y el Director del SAS a la explanada del Virgen del Valme, la que está pegando a la autovía de Bellavista. A lo mejor es que se han olvidado que ahora son ellos los que están en el gobierno y que la Sanidad en nuestra Comunidad Autónoma es competencia de la Junta de Andalucía, de la que es Presidente el Juanma Moreno.

Otro mal intencionado de los que esperaban cogiendo broceado en la cola comentaba que “parece que a los ancianos que no va a matar el virus dichoso, los van a matar las lipotimias esperando para entrar al médico”.

Son “comentarios recogidos a pie de calle”, que diría un buen reportero de la Cadena Canal Sur de uso exclusivo del Gobierno Andaluz, eso sí, pagada con los impuestos de todos los andaluces, incluso de los que no los han votado a ellos.

Un malintencionado de los que aguardaba turno a los cuarenta y tantos grados al sol preguntaba al “segurata” privado (¡olé la privatización!, en eso son auténticos maestros esta gente del PP y sus socios de Ciudadanos), “si tenía noticias de si los pacientes (¡qué bien viene aquí la palabrita!) derivados a las clínicas privadas, también tenían que esperar en la puerta cogiendo moreno”

Por cierto que no han puesto que, cuando una persona acude a urgencias, sólo puede entrar el enfermo, el acompañante debe esperar en la calle.

Aunque también pudiera ser que todo esto sea otra táctica para privatizar la sanidad…
¡… Y lo que no sale, en la prensa…! ¡Unos lumbreras el Señor Director del SAS y el Excmo. Sr. Consejero!