Estreno absoluto de ‘Frágil’ de la mano de Laví e Bel en el Teatro Alhambra

El sugerente y original universo creativo de su director, Emilio Goyanes, vuelve a citarnos para una nueva sesión de teatro, poesía y emoción escénica.

556
Andalucía al Día, Laví e Bel

Lavi e Bel es una de las compañías más galardonadas en el ámbito nacional. Su trabajo poético, cosmopolita y refrescante les ha hecho merecedores de, entre otros: el Premio Max a la Mejor dirección musical por La Barraca del Zurdo, en 2012; obra con la que también obtuvieron el Premio al Mejor actor revelación y Mejor dirección musical en los Premios de Teatro Musical de Madrid. La compañía también cuenta con el Premio Max al mejor Espectáculo de Teatro Musical, 2010, por Cabaret Líquido. Por su parte, Emilio Goyanes ha sido finalista como Mejor Director en los Premios de la Asociación de Directores de Escena ADE 2009 y ha sido elegido Mejor Director, en los Premios del Teatro Musical de Madrid, en 2010.

En 2011 recibió el premio a las artes escénicas en los Premios El Público de Canal Sur.
Frágil llega al Teatro Alhambra los días 7, 8 y 9 de abril con la interpretación de tres actores superlativos: Larisa Ramos, Antonio Leiva y Piñaki Gómez. El público en círculo, alrededor de la acción. Un anillo de ojos que miran hacia el centro, radios de una rueda hacia el eje. El público presente con una rotundidad de apisonadora. La fuerza de ese contacto directo para intervenir sobre el ánimo del espectador. Distancias cortas y más humanas donde puedan aflorar sentimientos puros. Tocar al actor, oler su perfume, sentir el aire que desplaza cuando pasa, oír el sonido de sus pasos, mirar en un primer plano imposible, probar el sabor salado de la cercanía. El rastreo incesante de la memoria, el jugueteo con la muerte, la celebración de la vida, la vuelta al pasado, el deseo del futuro y sobre todo el presente. El presente es un regalo, por eso se llama así: Presente. El teatro es presente, aquí ahora.

Humor en todos sus colores, contraste, mezcla de emociones, el poder simbólico de los objetos, los objetos como materialización de la memoria, seres vetustos y ultravivos, poderosos e irreductibles. Morir es pasar de todo, pasar a la nada. La nada está llena de estímulos y de huecos a rellenar. Rellenar el silencio es hacer música. Dejar los silencios en el centro. Morir es hacer música con la oscuridad. Realismo mágico, teatralidad. La voz pura, sin palabras reconocibles, el gramelot como idioma universal del cuerpo. Canción y grito, el silencio y el ritmo sincopado de las cosas.