Respuesta de la colonia extraterrestre que recibió un disco de reggeatón

¡Porgusososoncssun! ¡2018! ¡Yooo! Entiéndase que Porgusososoncssun es mi nombre.

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Enrique Iglesias, señor que, bueno... me callo. Europa Press.

El pasado 26 de abril de 2018, la NASA mandó al espacio un disco de reggeatón con la esperanza de que lo reciba una colonia extraterrestre. De hecho, ya tenemos su reseña de lo mismo. Un extraterrestre de nombre impronunciable, todo parece indicar que es de ascendencia sueca, firma una carta con sus impresiones.

Extraterrestres reciben disco de reggeatón

Estimados terrícolas,

siguiendo la lógica de aquello que mandan: ¡Porgusososoncssun! ¡2018! ¡Yooo! Entiéndase que Porgusososoncssun es mi nombre. Hemos supuesto que, a la hora de crear algo, decir nombre y fecha resulta fundamental, como reafirmar que, efectivamente, quien escribe es servidor de ustedes mediante el “yooo” antes referido. Hemos construido esta misiva atendiendo a lo investigado. Según parece, en su lenguaje no está bien considerado escribir una carta suculenta en vulgarismos. Al menos, eso hemos entendido. Si no fuera así, rogamos nos dispensen. Valga esto de inicio afable, de entrada obsequiosa y cordial, aunque no por ello menos franca.

El sonido que nos envían resulta cuanto menos curioso. El mecánico martillo por el que se guía la persona que emite los sucesivos sonidos guturales nos está sirviendo bien en lo que ustedes llamarían centros penitenciarios. Lo utilizamos mientras los reos ejercen sus labores. Resulta útil tanto en procesos de diversificación de la verdad por su énfasis bloqueador de los órganos pensantes, como en los trabajos mecánicos.

Si no fuera una persona la que emite los susodichos sonidos guturales, de nuevo, rogamos que nos dispensen. Lo cierto es que nos ha costado diferenciar al sujeto “Enrique Iglesias” de lo que ustedes llaman “gato”. Siguiendo su método creativo: ¡Porgusososoncssun! ¡Representando!

Hemos entendido que el estar representando era importante. Tanto o más, decirlo a mitad de la creación. En el caso de quien escribe, suponemos tanto yo como mi gabinete, representamos al planeta Kinkiinsdkww.

En otro orden de cosas, en sucesivas cartas, nos podrían explicar su incisiva preocupación por las “mamis” y los “papis”. Del mismo modo, rogamos nos certifiquen si es cierta nuestra impresión de que necesitan más procesos de apareamiento. Tanto es así que hemos preferido tratar este tema en otro epígrafe. Según sus reglas, cuando algo tiene especial importancia, así ha de hacerse. Les rogamos nos corrijan si esto no fuera así.

Sobre su necesidad de procesos de apareamiento

En los “temas” o “temitas” recibidos, la letra exhibía una necesidad imperante al respecto a través de vocablos como: “te necesito”; cuando no con símiles tales como “bailando”. Tras un pormenorizado estudio, concluimos que el sujeto “Enrique Iglesias”, en realidad, lo que quiere es un proceso de apareamiento, dado que luego se acompaña este vocablo -corríjannos, ¿verbo en gerundio?- con “tu cuerpo y el mío, llenando el vacío, subiendo y bajando”.

En cuanto a la lírica

Desde nuestra ignorancia sobre su especie, entendemos que “tu cuerpo y el mío” se refiere a la física del sujeto A, que desea encarecidamente un proceso de apareamiento, y la del sujeto B, que no está tan convencido o convencida. Por “llenando el vacío”, después de haber visto varios vídeos educacionales -les confesamos que con cierto estupor-, entendemos que lo que el sujeto Enrique Iglesias quiere llenar no es el vacío. Si nos permite un juicio de valor, lo cierto es que el símil nos parece zafio. También nos parece tosca la metonimia de “subiendo y bajando”.

Susodicha metonimia nos llama especialmente la atención. En primer lugar, entendemos la necesidad de rimar, regla común en la inmensa mayoría de sus “temas”. Dado esto, comprendemos que la rima ha de ser con “bailando” y que el verbo en gerundio da al tema una continuidad en lo sencillo. En segundo lugar, suponemos que se busca lo que se llamó “realismo sucio”, tan dado en Bukowski. Esto nos lleva a pensar que, además de tosca, la metonimia es imprecisa: “Saliendo y entrando” hubiera sido más fiel a la realidad -disculpen la grosería, no pretendemos causarles el mismo estupor que, sinceramente, estamos sufriendo-. No obstante, suponemos que el sujeto Enrique Iglesias no ha tenido agallas de decir tan claramente que lo que quiere no es bailar, sino aparearse.

En cuanto a la salud mental

Fuera ya de la crítica, les confesamos, desde la más absoluta sinceridad, que tenemos la impresión de que los susodichos “temas” o “temitas” no versan sobre otra cosa que no sea los procesos de apareamiento en sus distintas fases. Si bien es cierto que en unos “temas” o “temitas” se expresa el deseo ferviente de apareamiento; en otros puede distinguirse cierto énfasis en el cortejo para, luego, empezar un proceso de apareamiento.

Igualmente, les expresamos nuestra preocupación por la posible obsesión que ustedes sufran. En muchos de sus “temas” o “temitas” se refleja el miedo de obsersionarse en el futuro o la frustración de estar obsesionado ya, todo esto relativo al éxito o al fracaso en el proceso de apareamiento. Su lógica resulta, en cierto modo, escalofriante: No se produce el apareamiento, por tanto, se obsesionan por la falta del mismo. Se produce el apareamiento, por tanto, se obsesionan por el gusto que a ustedes les provoca la acción reproductiva. Les recomendaríamos que no pensaran en el apareamiento como una necesidad, aunque ello conlleve que no vuelvan a crear “temas” o “temitas”.

Esperando que no vaya a más y deseándoles lo mejor, se despide:

¡Porgusososoncssun! ¡2018!
Kinkiinsdkww.
Ministerio de Exteriores.

P. D.:

Atendiendo a que en muchas de las “letras” de los “temas” o “temitas” que nos han mandado se hace énfasis en que un sujeto A (habitualmente, quien emite sonidos guturales) quiere “conocer” a un sujeto B y entendiendo que eso también es un símil -acaso un eufemismo- de proceso de apareamiento, les ratificamos que, si bien no nos importa mantener correspondencia, no albergamos deseo de tal cosa.