“Me encanta poder charlar con los lectores a la cara, eso no tiene precio”

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Foto Facebook @blasruizgrauescritor

En esta ocasión quiero hacer llegar a los lectores de Andalucía al Día al escritor Blas Ruiz Grau, natural de Rafal, Alicante, autor de novelas de género policíaco y de un cuento cuyo protagonista es su hijo. Dicen, y yo lo he constatado, que se codea en digital con grandes escritores de nivel mundial como Dan Brown, llegando a ser número uno durante semanas algunas de sus obras. Su última creación es Que nadie toque nada, donde desmitifica el mundo forense y de investigación de series tipo C.S.I.

En estos días supongo que estarás muy atareado con las ferias del libro por todo el territorio nacional, o parte de él, cuéntanos, ¿cómo es la experiencia de ir de un lado para otro presentando tu obra y firmando ejemplares?

¡Hola! Sobre todo es raro, porque se acerca gente que te lee en todos los puntos de España. Hasta gente que se hace 100 y 200 kilómetros sólo para verte a ti porque no les pilla más cerca. Es una locura. Lo que sí es cierto es que lo estoy disfrutando muchísimo. Me encanta poder charlar con los lectores a la cara, eso no tiene precio.

Haznos una confesión, ¿cómo se llega a estar en el top ventas en un mundo digital? ¿Las RRSS ayudan más de lo que la gente cree o es al revés?

Ojalá lo supiera. Supongo que la clave se basa un poco en generar un número de lectores fieles. Gente que te sigue y te apoya, que te lleva en volandas y que te hace sentirte escritor. Las RRSS son un arma de doble filo, creo que hay que saber gestionar su uso porque te pueden tanto beneficiar como perjudicar.

Hace unos años sufriste un revés laboral por cuestiones de salud, sé que eres un ejemplo de lucha para muchos, y la envidia de otros viendo lo que te zampas, ¿se podría decir que ese momento fue el punto de inflexión en tu vida como escritor?

Desde luego, ese revés hizo que me tuviera que alejar por completo del mundo laboral. Pensionista con menos de 30 años… Imagina. Pero creo que supe reinventarme. Ya había escrito mi primera novela antes de que sucediera, pero sí es cierto que pude dedicarme en cuerpo y alma a esto. A partir de ahí empezó todo.

¿Hay alguna clave para el éxito? (Muchos sabemos que la posees, confiesa)

(risas) Como he dicho antes, no hay nada concreto. Si tuviera que decir algo bueno sobre mis trabajos es que están muy bien documentados. Me desvivo por eso, tratando de no ser pedante a la hora de contarlo. Como digo siempre, no se es mejor escritor por demostrar lo que se sabe, sino por utilizarlo en beneficio de la realidad de la novela.

Sé que tienes algunas de tus obras cuyos beneficios son donados a ayudar a otras personas, ¿qué te empujó a tomar esa decisión tan altruista?

El nacimiento de mi hijo lo cambió todo. Me hizo ver el mundo de otra manera. Siempre supe que había injusticias con los niños, pero fui más consciente de ello. Quería ayudar y, bueno, algo estoy consiguiendo. No he tomado mejor decisión en toda mi vida.

Tu última creación, ya mencionada en mi introducción, se ha publicado con la Editorial Oberón, del Grupo Anaya, y no es la primera vez que publicas con una editorial. ¿Cómo fue el proceso con la editorial? porque veo que te mueves entre los dos mundos de la edición.

Es distinto. Todo es más sencillo cuando tienes a un gran grupo como es Anaya al lado. De pronto tienes a grandes profesionales que velan por ti, por tu trabajo, que te lo facilitan todo. La autoedición es un Juan Palomo en toda regla y hay momentos verdaderamente frustrantes. Pero también es libertad. No defiendo ni uno ni otro, cada cual tiene su momento.

¿Algún proyecto en mente? Literario me refiero, porque muy feliz se te ve con tu pareja y tu hijo.

Claro, durante el primer trimestre de 2019 verá la luz mi próxima novela. Lo hará ni más ni menos que bajo un sello del grupo editorial Penguin Random House, que es el más importante del mundo. Tengo más proyectos con ellos que no puedo desvelar, que me matan, jaja, pero os aseguro que hay Blas para unos cuantos años.

Y hablando de hijos, son siete los que has gestado en esa cabeza, así que ahora te pongo en un compromiso. ¿Cuál es tu libro preferido de todos ellos? ¿Cuál recomendarías a tus futuros lectores?

Mi preferido es el que saldrá el año que viene. He estado trabajando tres años con él, documentándome con grupos e inspectores de Homicidios, con forenses… Va a ser una pasada. Muy crudo, muy duro, demasiado real.

Me acabo de enterar que has fichado con Penguin Random House, felicidades, a ti y a la editorial. Igualmente he visto que tienes una agente literaria, ¿Crees que es la mejor manera para llegar a las grandes editoriales, y más sabiendo el desconocimiento que los escritores nóveles tienen de este mundo?

Sí. El agente vela por ti. Su trabajo es que no te engañen. Suena duro, pero hay editoriales que… mejor no hablar. Por supuesto son unas pocas, pequeñas y que, por suerte, se van conociendo ya. No quiero desprestigiar con esto a la editorial pequeña, ojo, no tiene nada que ver porque demasiado les cuesta ya seguir adelante. Volviendo al agente, sí, es necesario porque ya digo, su único interés es que a ti todo te vaya bien. Y lo consigue.

¿Cuál es el libro que no has podido terminar? ¿El último que has comprado en papel? ¿Qué estás leyendo actualmente? ¿Recomendarías alguna lectura de algún escritor independiente?

Soy muy cabezón e intento acabarlo todo, pero el de «Los hombres que no amaban a las mujeres» me pareció infumable. No conseguí entender tanta fama pues era lento como el caballo del malo. El último fue un cómic del 75 aniversario de Batman. Estoy leyendo a Benito Olmo, con «La tragedia del girasol», aunque también tengo en la mesita lo último de Luis Rosso y Mikel Santiago. Recomendaría a muchísimos, pero ahí van tres: Laura Tinajero, Edu Blázquez y Gonzalo Jerez «El Selenita».

Blas Ruiz Grau, un escritor en constante crecimiento, de feria en feria firmando y presentando su última creación, entre otros lugares lo hemos tenido en Sevilla el día 11 de mayo disfrutando de la feria del libro de la ciudad y de la buena gente de Andalucía. Muchas gracias, Blas, pronto nos veremos y seguiremos charlando.

Gracias a ti, ha sido un placer y un honor. Y a vosotros, sevillanos, ¡un placer haber estado con vosotros!