Frida, trazos de un mar interior

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Andalucía al Día, Frida, trazos de un mar interior
Facebook 'Frida, trazos de un mar interior'. Foto Antonio Galealba

Frida Kahlo es una de las mujeres más emblemáticas e icónicas de México. Hoy en día continúa siendo para muchas mujeres dentro y fuera de su país natal (y por qué no, para muchos hombres) un ejemplo y modelo a seguir, por su pintura, su feminismo, incluso por su manera de enfrentarse a la vida, el amor, la tragedia, la muerte. La compañía teatral Al cubo teatro ha elegido una apuesta arriesgada que le ha valido el Primer Premio Alicante a Escena a la Mejor Dramaturgia. Y ciertamente hay que valorar el esfuerzo de tomar textos que a priori no son teatrales y convertirlos en teatro. No en vano el Centro TNT, cuya trayectoria sigo y admiro por su compromiso con la escena y sus maravillosas obras con Atalaya, ha elegido a esta compañía para inaugurar su novena temporada.

El espectáculo pretende y logra introducirnos en un mundo onírico, en un viaje hacia el interior de una mujer compleja y a través de su biografía. Lo que más destaca es el acertado uso de la escenografía: existe un elemento central que son los caballetes de pintura y que sirven para crear distintos espacios y ambientes, para sostener elementos o incluso para crear personajes que interactúan con la protagonista. Se utiliza todo el espacio teatral, lo cual es una prueba del gran dominio escénico de este montaje. La iluminación es otro acierto, pues incide en el mundo onírico, extraño, atrayente, que se logra con los focos cenitales y los laterales a ras del suelo. Esto provoca unas sombras expresionistas alejadas de la realidad y que resultan muy coherentes con la propuesta teatral.

Es muy difícil poner en pie un monólogo y que no se haga monótono al espectador (valga el juego de palabras). Y esto es sin duda otro de los méritos de esta obra que hay que tener en cuenta. La protagonista, Elileia González Olivas, en un emocionante discurso al final de la representación, reconocía que se trata de un formato pequeño, pero en el que han puesto mucho corazón. No tienen subvenciones de ningún tipo, y por eso han tardado más de dos años en finalizar esta obra, estrenada por cierto en esta ciudad, y cuyos costes tiene que sufragar la propia Elileia.

El texto es original de González Olivas, que ha utilizado frases de Frida o fragmentos de canciones escuchadas por la artista. Con este texto la autora no pretende ser fiel a la figura de Frida. Viajó a México, donde visitó la casa de la pintora y la de Diego Rivera, con la intención de traerse más emociones o sentimientos que material histórico, pues se ahonda en la figura de Kahlo en busca de la perspectiva emocional de cualquier mujer. Por eso no hablan de Frida como pintora, porque ellas (la protagonista, la performace Aisa Boa o la directora Sario Téllez) no son pintoras, sino mujeres. Cada escena, eso sí, es un cuadro teatral y está evocada a su vez por un cuadro de Frida, donde a menudo no se encuentra el lienzo, sino la composición del mismo. Por todo esto han optado por un ritmo lento, intimista.

En definitiva, Frida Kahlo trazos de un mar interior es una obra que contiene mucha estética (los distintos espacios por los que Frida se mueve con solvencia, los cambios de vestuario, la muerte…), donde la belleza suple de algún modo al contenido, pues realmente no existe un mensaje final que el espectador pueda llevarse a casa y abrazar, a pesar de que el texto es hermoso y nos ayuda a entender un poco mejor la biografía de la gran pintora.

Podremos ver esta obra en La madriguera, en Murcia, los próximos días 3, 4 y 5 de noviembre. El 6 de noviembre la compañía espera que la muestra de autores contemporáneos en Alicante les dé un empujón y puedan seguir llevando a Frida por nuestra geografía.