Friends: Porqué el capítulo cuarto de la primera temporada es genial y vosotrxs no

El capítulo cuatro de la primera temporada de Friends es perfecto.

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Friends. NBC

Soy de esas personas delicadas, justas y equilibradas que ven friends en bucle. No ha habido nada que se haya mejor: La serie tiene veintidós años y sigue siendo igual de buena. Una vez un amigo me dijo: ¿Te acuerdas cuando viste Friends por primera vez? No, francamente, no me acuerdo. Ver Friends por primera vez… ¿Os imagináis ver Friends por primera vez?

El caso es que estaba en el capítulo cuatro de la primera temporada, el de Alan, el novio de Mónica que es perfecto a quien todos adoran… aunque ella no siente “la cosa”. “Siempre deberías sentir la cosa”, le dice la compañera de trabajo a Mónica. El capítulo es narrativamente perfecto. Empieza con una conversación en la que hablan de que hay un lenguaje en las citas y Chandler dice que eso es como cuando los padres te dicen que se han llevado a tu perro a la granja, a lo que Ross responde: “Es curioso, porque nuestros padres se llevaron a nuestro perrito a una granja en Conneticut., Chi-chi”. Se da cuenta y… “Oh, Chi-Chi”… Minutos más tarde Ross aparece mirando una foto y Joey le dice que lo supere, no sabemos qué hay en la foto, pero Ross nos los desvela: “¡Tú no conociste a Chi-chi!” Del mismo modo sucede con una comparativa entre el tamaño sexual masculino y la distancia entre el pulgar y el índice, son tramas secundarias, caramelos que el guionista va poniendo para que la trama central se complete.

Además de eso, Chandler fuma. Qué gracioso es el maldito Chandler, miradle:

Y a Phoebe el banco le ingresa por error quinientos dólares, como avisa, le dan quinientos más y un teléfono con forma de balón de fútbol. Las tramas se unen cuando, al comprarse un refresco (no diremos cómo llega aquí por no fastidiar la gracia), se encuentra que tiene un pulgar en el refresco y obtiene de indemnización otros siete mil dólares… Que se los ofrece a Chandler para que deje de fumar, uniendo ambas historias del capítulo y cerrando el círculo.

Y luego está la trama principal: El novio nuevo de Mónica es perfecto. A todos les gusta (y eso que normalmente son unos coyotes). Todo va bien, pero Mónica… Mónica no lo siente y desgraciadamente tiene que romper con él. Claro, con él y con sus amigos, a los que tiene que explicar la situación.

Por todo eso el capítulo es practicamente perfecto y el resto, queridos y queridas lectores y lectoras, pues no lo somos tanto.