El gran ‘bluesman’ Lucky Peterson llena Alhaurín de la Torre de energía y fuerza musical

Segundo lleno consecutivo en el Festival del Portón del Jazz para presenciar el intenso concierto del veterano artista norteamericano

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Andalucía al Día, Lucky Peterson

El estadounidense Lucky Peterson demostró anoche en Alhaurín de la Torre por qué sigue siendo considerado una de las grandes figuras del género, con un concierto abrasador y lleno de fuerza y talento, que hizo vibrar a los espectadores que acudieron en masa a presenciar la segunda cita del Portón del Jazz 2016. Fue nuevamente un completo éxito de público y crítica, con un auditorio lleno. Cerca de un millar de personas se entregaron a la energía y el talento del artista, uno de los grandes ‘bluesman’ de la música americana que se entregó entusiasmado a un auditorio con el que conectó desde el principio.

Antes del gran concierto, la velada comenzó, como es habitual, con la participación del segundo de los grupos participantes en el Concurso del Portón del Jazz dirigido a jóvenes y bandas emergentes. En esta ocasión, el protagonismo recayó en Lucía Rey Trío, que encandiló al público de la plaza Antonio Romero con una actuación muy elegante e hipnótica. Los sones de teclado, contrabajo y batería de este conjunto resonaron por primera vez en el emblemático escenario alhaurino, con una propuesta muy ecléctica, procedente de la fusión de distintos estilos e influencias, desde el jazz a la música clásica. Fue el mejor aperitivo de una noche que discurrió con completa normalidad y en medio de un gran ambiente, con numerosos aficionados al género venidos de diferentes ciudades para disfrutar de un festival que gana en prestigio y eco mediático edición tras edición.

Lucía Rey Trío y Funkdacion han sido por ahora los dos grupos que han participado en el concurso de talentos, que cumple cuatro ediciones con el objetivo de apoyar y promocionar el trabajo de las promesas del jazz y otros estilos. Poco después de las 22,30 horas irrumpía en el escenario principal del auditorio la banda de Lucky Peterson, aunque el líder de la formación se hizo esperar un poco más. Su guardia pretoriana, un fantástico trío de talentosos músicos, calentaron el ambiente con sus eléctricos ritmos en la guitarra, el bajo y la batería. A los pocos minutos salía a escena la estrella neoyorquina, que en seguida se metió al público en el bolsillo.

Su voz potente y su dominio del teclado, el actual y el clásico órgano con pedal, se elevaron en un poderoso conjuro, en un espectáculo lleno de energía, fuerza e intensidad. Considerado cómo uno de los grandes valedores contemporáneos del blues eléctrico, en su actuación dejó también patente las demás influencias de las que ha bebido a lo largo de su ya dilatada carrera, desde el rock al soul. De Peterson se ha dicho que es un ejemplo de la cultura musical por transmisión genética que evoluciona hasta convertirse en referencia del género. Educado al aire de los grandes clásicos e hijo de otro gran ‘bluesman’, James Peterson, se crió entre las paredes del legendario club ‘The Governor’s’ de su ciudad natal, donde respiró el aliento de Willie Dixon, Muddy Waters y otros mitos del género. Guitarrista, teclista y cantante, se ha convertido en uno de los máximos exponentes de la escena blues actual, consagrado, además, por gigantes del género como Etta James, Bobby ‘Blue’ Bland y Little Minton. Ha sabido dar su una emoción propia a su música. Y en Alhaurín de la Torre, donde acudía por primera vez, ha dejado ya su sello personal, con un espectáculo arrollador en muchos momentos, y más sosegado y relajado en otros, pero siempre con el talento en primer plano. Su amplio abanico de registros musicales fue casi tan variado como el de sus gestos: sonrisas, muecas, saludos y guiños; todo en Peterson fue expresividad para los sentidos, para conectar mejor con un público que agradeció su entrega con un aplauso atronador.

Próximos conciertos

El grupo Incognito, que actuará el día 22 (con entradas ya agotadas), es un proyecto personal y profesional de Jean-Paul ‘Bluey’ Maunick, fundador y guitarrista de la formación y autor de la mayoría de sus composiciones. Bluey formó Incognito en 1980, con fuertes influencias de artistas como Stevie Wonder, Marvin Gaye, Santana, Eart Wind & Fire o Kool & The Gang, debutando con el album ‘Jazz Funk’. Esta banda es una de los grandes exponentes del acid jazz británico, que surge de la fusión de géneros principalmente afroamericanos, como alternativa al panorama dance inglés de los años 80, siempre con toques del funk, conformando un estilo muy bailable y enérgico.

Dhafer Youssef (Tabulah, Túnez, 1967), virtuoso del laúd, músico autodidacta con una prodigiosa voz, posse una productiva trayectoria y ha publicado siete álbumes en solitario, además de numerosas colaboraciones con otros referentes internacionales del jazz. Su estilo, caracterizado por el continuo mestizaje, combina ingredientes árabes y multiculturales con sonidos contemporáneos, de forma genuina e intensa sin servirse para ello de bases enlatadas. Su concierto cerrará el festival el día 29 de julio y el precio de las entradas es de 20 euros.