Guerra abierta al reggaeton

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Nunca quise escribir un artículo sobre este tema, porque el que me conoce ya sabe como me pongo y no lo paso precisamente bien. Mi humor se pira en dos segundos. Y, sinceramente, creía que poco a poco se estaba pasando de moda. Me equivoqué.

Sigue estando ahí, lleva más de una década mandando en las discotecas de Sevilla y cada día va a peor. Y por supuesto que hablo del personaje ese de Maluma. Cuatro babys dice el “rey de las nenas” que tiene…y seis o siete tortas en la cara, por machista y por imbécil.

Pero menos escandalizarse porque eso se está bailando ya cada fin de semana. Si, las niñas y los niños buenos estan bailando esa canción. Que de buenos nada, un chaval de 15 años sabe de todo menos de lo que es como persona. Y se acostumbran a esas actitudes, y ellas lo ven normal y hasta atractivo. Chico malo, chica sumisa y entregada. Él tiene a las que quiere y ella espera su turno para disfrutar del macho alfa.

Juro que me trae por la calle de la amargura, que escucho esas tres notas que usan TODAS las canciones de base y me altera para mal. El otro dia casi quemo mi bar favorito solo porque un grupo de puretas amigos de la dueña lo pidieron a las tantas.

Aunque no me arrepiento la verdad: después de cantar hasta Los Piratas con los amigotes, fue como lancearme a menos de 5 metros. Pero aparte de despotricar al respecto voy a explicar lo dañino que es esta mierda como merece la pena, con experiencias de primera mano. Siempre digo que para meterte con algo bien tienes que haberte metido en ello hasta la cintura por lo menos.

Yo en la edad el pavo era carne de cañón de discoteca light. Los años de quinceañero fueron tirar el viernes a la que más moviera (Boss en ese momento, allá por calle Betis) para “cazar”. Y el que me diga que no iba buscando arrimar cebolleta es un mentiroso y lo sabe. Se ligaba así, que por entonces no teníamos ni idea, y así aprendimos. Busca a una que te guste y cógela por detrás, y pégale to el asunto. Si le gustas se da la vuelta y ya has pillado. Si te quita las manos de la cadera tienes que buscar a otra. Saber con quien es lo de menos, si intentabas hablar con ella ni os escuchabais con tanto ruido. Al fin y al cabo, ibas a echar gasolina. Tu eras la manguera y tienes que buscar a un coche que lleve tu gasolina, y enchufas.

Y no había mierda tan vacía ni tan sin sentido que hacer eso. Con los años cogí otro camino, incluso me eché una novia en esos ambientes y ya perdí el gusto. Luego me engañó por todos lados y siguió por ahí dando vueltas. Fue una costumbre que nunca perdió. Aun sigue meneando la cadera por ahí y no tiene un plan emocional muy estable que se diga. Me sé historias más bestias pero no es plan de ponerlas por aquí. Lo único que sé con el tiempo del tema y nadie me puede convencer de lo contrario a estas alturas es que entre tanto modelito, tantas luces y tanta música provocadora solo hay drama, escándalo y sin sentido. Y mucha lágrima desperdiciada.

El otro dia iba con un amigo paseando a mi perro por la plaza de nuestro barrio de toda la vida, y había una chiquilla de unos 7 años como mucho haciendo twerking de ese con dos amigas, un gesto que siempre me recordará a cuando las perras “novias” de mi colega canino están en celo y se meten bajo él dándole culazos. No os imagináis la similitud, en serio. Pero lo peor es que estaban con sus padres al lado, cervecita en mano y de charla. Dentro de diez años se pegara el día peleándose con su hija por no haberla parado a tiempo. Por tonto e irresponsable.

Si algún día (cosa que dudo) tuviera yo un hijo/a, hazme caso de que les pondría una canción como esta. Rock andaluz sano, decente y cañero.