Bescansa: Hijos e hijas

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Me gusta la polémica creada en torno al hijo de Carolina Bescansa, creo que es Sana con mayúsculas. De momento ya se ha visibilizado que las madres, de una forma o de otra, tienen que conciliar su vida profesional con su vida laboral y ha hecho lo posible por des-sexualizar los pechos femeninos amamantando a su hijo con la naturalidad que corresponde. Francamente, me gusta. Y que las y los feministas de otras ramas vean esto como un fallo y consideren que las acciones tienen que ser de otra manera también me gusta. Es un debate que hay que tener. Luego están los que se preocupan de que la mujer no se empodere y haga este tipo de cosas, qué le vamos a hacer, hay gente para todo.

Eso sí, a decir verdad, más que el hijo de Bescansa me preocupa la hija de Fabra, por ejemplo, que grita “que se jodan” en el Congreso y no hay quién le calle la boca. Papá es un tipo importante. Me preocupa el hijo de Aznar y sus fondos buitre, me preocupa que su madre sea quién es por ser la esposa de y no por su nombre propio. Me preocupa que haya hijas de personas normales que crean que ese es el camino.

También me preocupa más que el hijo de Bescansa la hija de su Campechanidad el Ex-Rey Juan Carlos I de España, porque no se sabe bien si nos birló o no nos birló. Esto es especialmente curioso porque por todos los días vemos cómo la Familia Real intenta parecerse a las familias reales, llevando a las niñas al cole, haciendo como que salen a desayunar al bar de abajo, etcétera, sin embargo, hemos visto cómo la Infanta Cristina era objeto de defensa de un Fiscal mesiánico y de una Abogada del Estado que ha dicho sin pelos en la lengua que lo de “haciendo somos todos” sólo es un eslogan. Irónicamente, está claro que lo es, visto lo visto, pero que nos lo digan tan a las claras me parece inmerecido, como pueblo, merecemos, aunque sea, un eufemismo para esta estafa. También me preocupa la Princesa Leonor porque el artículo 57.4 de la Constitución Española dice que aquel que contrajese matrimonio con la expresa prohibición del Rey será excluido en la sucesión a la Corona. En primer lugar me preocupa la Princesa porque el artículo está escrito en masculino, en segundo porque en caso de querer, su padre diría que no puede casarse con quién quiera, y sería Constitucional, con mayúscula.

Me preocupan, para finalizar, los hijos de puta, tanto los figurados como literales, unos porque son malos y algunos están en el Congreso, los segundos por la condena pública de alguien que se gana la vida, que no es lo mismo ser puto que ser que puta y ese es el machismo elevado a la infinita potencia. Quiénes no debaten sobre si es bueno de cara a la igualdad, sino por vilipendiar la acción, son los culpables de que ser un hijo de puta signifique ser malo.

En otro orden de cosas, le deseo la mejor de las suertes a cada uno de los diputados y diputadas que ocupan la Cámara, que legislen bien. Celebro la elección de Patxi López como Presidente del Congreso, celebro que pida un pacto contra la violencia de género, espero le hagan caso. En el fondo, todo este debate viene de un mordisco, mejor o peor dado, a una estructura que tenemos que romper; si legislamos para derrumbar al machismo, lo de hoy no será necesario en el futuro. Brindo por ello.