“I’m 57”, nuevo sencillo de Los Jaguares de la Bahía

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Que Paco Loco es inmortal ya lo sabíamos todos. Que el pasado año cumplió 57 primaveras, seguramente lo sabían pocos. Pero él mismo, en un alarde de anti-folclórica, ha querido compartirlo con todos nosotros. Y registrarlo para la posteridad en “I’m 57″, el nuevo sencillo de Los Jaguares de la Bahía. Escuchemos si no su propia confesión al respecto: “Recuerdo perfectamente cuando hice la canción y la grabé. Fue el 27 de marzo de 2020, exactamente cuando cumplí 57 años, y es toda una declaración sobre el paso del tiempo, pero no rollo depresivo sino todo lo contrario”. Menos mal, ya pensábamos que le había dado la crisis de los 50 y nos iba a dar la monserga.

Gracias a Dios (Hendrix), a Paco la edad parece importarle tanto como la nitidez en sus grabaciones. “No es que me preocupe en exceso el paso del tiempo”, nos sigue contando corazón en mano, “es como lo del pelo: no es un trauma mi ridícula cabellera. No me acompleja, pero si lo puedo arreglar, mejor… No me siento mal por hacer música de adolescentes, pero es con la música que crecí. Es un poco como una actualización de ‘My generation’, de hecho, de lo que hablo es de la gente de nuestra generación. En resumen: que tengo 57 pero podría tener más, se me cae el pelo pero se puede caer más… Los 57 son los nuevos 27”.

¡Así da gusto! Pues esta poción de eterna juventud que es “I’m 57” nos llega hoy a plataformas digitales, cortesía una vez más de Lunar Discos, y supone el segundo adelanto de “Future Horrors” tras la coyuntural “No Vaccine” con la que nos sorprendían Los Jaguares de la Bahía en plenas Navidades.

Recordemos que “Future Horrors” será, como su propio nombre indica, el broche final de esa Trilogía de los Horrores que la banda inició con “Classic Horrors” y continuó con “Modern Horrors”. En todos ellos la banda que además del mencionado Paco Loco forman Pablo Errea (Edwin Moses, Australian Blonde), Jesús Cabral y Patri Espejo (ambos ex-Ledatres) muestran sus filias habituales: letras random, humor pythoniano, sonidos marcianos y temor cero a la experimentación.