«Quiero que la música forme parte de mi vida, más que mi vida formar parte de la música»

Subtónica estará en concierto hoy 24 de febrero en La Sala (Sevilla), el 4 de marzo en Polivalente (Málaga), el 11 de marzo en New Orleans (Granada), el 18 de marzo en el Teatro Góngora (Córdoba) y el 24 de marzo en El Chico Feo (Madrid)

1479
Andalucía al Día, javier estévez subtónica

Javier Estévez nos recibió en Sevilla guitarra en mano con ocasión de su gira con su álbum «Si a lo que nos resta le dividimos importancia, el resultado siempre es positivo» (2016), un disco con un marcado estilo personal y un compromiso social digno de elogio. Su proyecto, Subtónica, estará sonando en las próximas semanas con un rock de cantautor donde vuelca experiencias personales y de época. Javier, comprometido con la educación y el pensamiento, es una apuesta como músico.

He estado leyendo que «Si a lo que nos divide..:» es un disco «más allá de la música», que intenta ser un proyecto exclusivo, de muchas artes, muchas disciplinas, con gente que viene de distintos lugares. ¿Qué es para ti ir más allá de la música?

Para mi ir más allá de la música es salir de lo que se conoce como la industria convencional, pensar en satisfacer a un público, pensar en entrar en todo lo que es el organigrama de industria a nivel festival, a nivel discográfica, etc. y para mi fundamentalmente ir más allá es mantener mi compromiso creativo, mi compromiso intelectual como creador de canciones tanto a la hora de elaborar las letras, la parte lírica, de mensaje, de fondo; y luego una especie de armonía con diversas disciplinas como la fotografía, que para mí es muy importante, el diseño, hasta otros artistas que han colaborado: como el productor, que es parte importante, un guitarrista argentino que ha podido colaborar en una canción. Un poco defender que dentro de que hay que hacer promoción, porque yo defiendo también que yo cobro por hacer un disco, cobro por conciertos, no estamos hablado de música altruista ni mucho menos; pero sí que quiero darle una vuelta de tuerca a la manera de hacer las cosas, y que no haya una pretensión puramente comercial para entrar en X festival o radio, que me parece totalmente lícito y respetable, pero yo vengo de un background con mi anterior banda de muchos años y quiero estar en otra dimensión. Quiero que la música forme parte de mi vida, más que mi vida formar parte de la música.

Subtónica significa «un grado por debajo de la tónica». Y ese nombre lo has asociado en otras entrevistas al underground, a la humildad y al aprendizaje. ¿Se puede sobrevivir siendo underground y humilde, pretendiendo vivir de ello?

Es difícil, pero yo creo que sí se puede. Cuando uno va creciendo aparecen alrededor managers, sellos, técnicos, etc. que hay que mantener. Luego cada uno es dueño de su carrera y puede decidir dónde se queda. Creo que sí se puede ser humilde, no sólo a nivel económico, sino humilde a la hora de afrontar el reto artístico. Creo que la música tiene una parte de entertainment, pero luego quienes hacemos canciones tenemos un compromiso bastante relacionado con la situación social, política, un compromiso ético, intelectual, que creo que es bueno que siga naciendo de la humildad, porque si no crees que estás de vuelta de muchas cosas y se pervierte el objetivo creativo. La parte del underground me gustaba por la metáfora de la subtónica, del lenguaje musical, un grado por debajo de la tónica.

Bajándonos a tu trabajo en concreto, vamos a hablar de Rock & Educación, tanto el proyecto como el libro. La información puede encontrarse en internet, pero ¿qué habéis conseguido, a día de hoy?

Básicamente ese proyecto nace de Rubén Gallardo, profesor catedrático de violín en el Conservatorio Superior de Córdoba, y de mi. Empieza con la idea de un curso formativo, luego con un libro y terminamos con la idea de una serie de conferencias y congresos que hemos llevado a cabo, con algunos proyectos de innovación docente. Lo que hemos conseguido ha sido poner el rock en un sitio donde era difícil, que es un espacio de educación superior como la universidad. A partir de ahí el libro ha tenido cierta visibilidad con las palabras rock y underground, porque hay cosas de rap que también nos sirven, lo contamos en el preámbulo. Donde nace la música rap, esas letras y esa forma de ser un termómetro social…

Nacen en el mismo lugar al fin y al cabo.

Exactamente. Lo que hemos conseguido ha sido poner la palabras rock y underground en un sitio inimaginable como la universidad, en ámbitos de congresos docentes (he podido dar charlas y seminarios fuera de España, como Argentina) y hemos hecho bastantes cosas en Sevilla de hecho. Es un proyecto lento y las personas que formamos el equipo tenemos varios proyectos a la par. Es algo que está ahí y a través del Aula de Rock de la Universidad de Córdoba hemos hecho cosas como un certamen cantautor contra la violencia de género. Hemos conseguido que se escriban y se compongan canciones con ese objetivo social.

Viajas muchísimo, y has dicho que la práctica totalidad de este disco la has escrito en el extranjero, ¿qué hay en el extranjero que esté en tu disco? No sólo la ambientación, sino personas, sucesos, anécdotas, que hayas pensado «esto me lo he encontrado aquí y quiero que esté en el disco.»

No es tanto lo que me pueda encontrar allí sino la visión de mi país desde allí. Es salirte y ves TVE Internacional, ves lo que dicen de tu país y luego vienes y se cuentan de otra manera. Tienes una visión más pausada, no hay tanto bombardeo mediático y desde fuera te da más posibilidad de reflexionar. En Argentina, que es donde he escrito la mayor parte de este disco, sí que me he encontrado muchos cantautores y con lo que a mi me llevó a formar una banda con quince o dieciséis años, que es esa pureza por expresar, más allá de lo que puedas conseguir. Ese respeto absoluto por la música y las letras que he encontrado, por los textos… He podido tocar en Buenos Aires, en Mendoza, y he tenido un flashback al sentir «esto es lo que a mí me llevó a hacer música». No me he traído tanto influencias musicales (aunque tengo grandes amigos y artistas que me nutren), sino de volver a la raíz, al canto del pueblo, al canto del agricultor, del artesano. Eso, al final, debemos defenderlo porque más allá de la industria es como decirle al poeta que no haga música porque no vende.

¿La inspiración viene de la vida cotidiana?

Sí, sí, y el artesano es un ejemplo fundamental. Al estar un poco jugando en primera división tienes que cuidar esa estructura de manager, sello, y al final del underground se te abduce hacia cierta comercialización. Quiero defender esa visión, «no soy más ni menos músico si tengo un trabajo de calidad con un compromiso intelectual y además tengo, por ejemplo, un restaurante o un estudio», porque la música va y viene.

Qué inspiraciones hay, a día de hoy, de artistas que continúen en la cresta nacional e internacional, o artistas recientes cuyo trabajo te parezca interesante como inspiración.

Hay determinados artistas que cuando sacan discos, hay que estudiar. Si Depeche Mode saca disco, tengo que estudiar. Radiohead, Thom Yorke, Damien Rice… The Cure tiene una discografía interesante. El sonido americano sin embargo cada vez me interesa menos. Antonio Vega ha sido un pilar muy importante para mí en cuanto a letras. Vetusta Morla, me parece un grupo fantástico, hasta Depedro, el propio Pachi García, el productor de mi disco, tiene un material increíble; Havalina, también es una banda interesante. Hay mucho artistas buenos, aunque no siempre sean los que salen en los carteles de los festivales. Incluso grupos aparentemente desconocidos, como 99 Shawarma. Encuentro más valor en la música underground poco conocida.

Andalucía al Día, subtonica-portada-2016Hay muy pocas reseñas que hablen del aspecto crítico social de tu disco, en el que hablas del mercado, de la corrupción, de la emigración. ¿Cómo se percibe eso de cara al público, en el trato? ¿Eres más crítico ahora por la situación o siempre has sido así?

Siempre he sido así pero me ha gustado cuidar las formas. Este disco es más duro en ese sentido, es más explícito en algunas partes. El proyecto sigue siendo muy personal y es muy difícil etiquetarme, entonces es difícil de vender. La gente que ya me conoce es muy dispar, pero es cierto que hablo con gente que me da un feedback positivo del álbum y es cierto que necesita bastantes escuchas: es un disco que vas degustando conforme más lo vas escuchando, y hay una parte importante de las letras fundamental, y es que el oyente se tiene que sentir identificado.

Precisamente a mí, lo que terminó de darme el toque fue darme cuenta de lo que estabas cantando. Es algo que en la industria española apenas escucho.

La industria mayoritaria está en un tema más entertainment, y yo lo que veo del disco es que la temática es terriblemente actual.

La temática es muy variada, desde temas de denuncia a otros muy íntimos. ¿Hay algo que te hayas dejado fuera?

Siempre hay algo. Justo hace un año fui padre, y compuse una canción a las tres o cuatro semanas pero luego en el estudio no lo veía claro, era demasiado personal. De esta última etapa he recogido prácticamente todo, en general estoy contento con los diez cortes. Es un disco que en global ha pasado relativamente poco desde que se ha escrito hasta que se ha publicado, es algo que me gusta mucho. La mayoría se han terminado de escribir y a los cuatro o cinco meses se estaban grabando, es muy poco tiempo. El tema Benditas las Heridas, que habla de la indignación del escritor francés del libro «Indignáos»…

Stéphane Hessel.

…claro. Ese tema sí que fue compuesto hace bastante tiempo, pero sigue de actualidad con los refugiados, las protestas en las ciudades…

¿Tienes ya alguna gira programada? ¿En qué formato?

Tendremos un concierto todos los fines de semana. Hoy Sevilla, luego Málaga, Granada, Córdoba, Madrid, Bailén. Básicamente voy a hacer acústicos con mi compañero Jorge Gómez a la guitarra, voz y yo con un pequeño set de percusión, dándole una vuelta a los temas y yéndonos a como se compusieron. Al concierto en Córdoba, en un teatro, sí que vamos a ir con banda, bases electrónicas…Pero el tema acústico me entusiasma bastante porque son el tipo de sala de público respetuoso, donde el público esté escuchando atentamente los temas.

Y ya para terminar, ¿cómo está el panorama musical de dinero? Todos conocemos casos de grupos con seguidores que no pueden tocar algún día porque tienen que trabajar y necesitan el dinero.

Es muy, muy complicado. Conozco grupos muy conocidos que no pueden ir a tocar a más de cien o doscientos kilómetros de su casa porque a alguno de los miembros no le da tiempo al salir del trabajo, y eso son cosas que la gente no sabe. Cada uno tiene su forma de trabajar. ¿Cómo se da el salto del underground a dedicarte a esto full-time..? No hay reglas. La industria tiene una serie de imposiciones mediáticas, de festivales, etc. y tienes que pasar por ahí. ¿Eso te garantiza que puedas pagar tus facturas con la música? A lo mejor las pagas un año, seis meses, es como cualquier disciplina artística.

La música es complicada, sobre todo en un país como este. Te pongo un ejemplo: a mis alumnos les hago siempre una encuesta sobre gustos musicales y sobre si han pagado un disco o concierto. Sorprendentemente una mayoría preocupante nunca ha pagado por ir a un concierto. Chavales de veinte o veintiún años. Van a conciertos gratis, de ferias, de fiestas… es algo que hay que analizar, y querer entrar en ese circuito como artista te pervierte en mayor o menor grado, y puede hacerte sacrificar tu compromiso intelectual para hacer algo más similiar a eso. No estoy censurándolo, pero es algo que hay que reflexionar.

Tú que te has esforzado y has conseguido salir al extranjero con tu música, ¿ves que la situación cambie?

He estado en muchos sitios, sobre todo como melómano que soy. En Alemania tienen una forma muy, muy diferente. Hay un respeto absoluto en el valor que el público le da a la música, en directo sobre todo. Si tienes un grupo y quieres comerte el mundo, lo normal es que quieras entrar en un festival, donde no te conoce nadie y tocas a las tres de la tarde. Muchas veces ni siquiera cobras por tocar. Si hay mil grupos presionando al promotor con tocar gratis, inconscientemente deja de valorar la música. Los conciertos gratuitos, que están para promocionar, de entrada libre… son pequeñas cosas que van sumando y hacen que la sociedad, cuando tenga que pagar una entrada, no…

Les resulte raro.

Claro. Y luego, lo que suena en los festivales no suena en ninguna radio. Eso sí te garantizo que sólo pasa en España. Siempre hay una correlación entre lo que hay en la radio y lo que llena los festivales. Radiohead o Muse, ¿dónde suenan en España? Sin embargo luego la gente paga por Muse.

¿Quieres decir algo a la audiencia para que tenga en cuenta antes de entrar a la sala de tu concierto?

Les animaría a venir a conocer una propuesta diferente, con un marcado motor lírico, que es mi compromiso intelectual con hacer música, y con una forma de escribir canciones que viene marcada por muchas influencias musicales. No estoy inventando nada nuevo, pero hay unas influencias ahí e insisto puede ser interesante tanto por la parte musical como por la parte de las letras. El foro al que estoy intentando llevarlo en directo es un espacio agradable, son espacios pequeños donde luego se pueden compartir una charla con una copa, y a mi personalmente como artista ese feedback me resulta fundamental. Si tienen la oportunidad, que vengan a vernos en directo.

Muchas gracias a Javier Estévez, miembro de Subtónica.

Un placer, encantado.