José Ruz, Presidente de Debate Dilema: “El buen debatiente sabe escuchar”

"Todo debate empieza con un dilema", comenta

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José Ruz, presidente de Dilema, posando junto a la sede de la ONU en Roma

Córdoba es la ciudad con más debatientes por metro cuadrado de España. Me recibe el Presidente de una de sus organizaciones a través de Skype. Me encuentro a un tipo sencillo, casi austero, con un acento andaluz fortísimo que no disimula. Si quién lea esto no sabe de debate, es la entrevista perfecta: Hablaremos de muns (pincha aquí para saber qué es), de debates BP (pincha aquí para saber qué es), de debate académico (pincha aqui para saber qué es)… El Presidente más joven de la historia de Dilema, naturalmente, tiene cosas que explicarme:

¿Cómo se siente uno al presidir una asociación con once años de debate?

Pues es una amalgama de sentimientos que espero que durante este año sepa ordenar. Fue una sorpresa ganar las elecciones y lo más importantes es trabajar. Si ganas de trabajar es un sentimiento pues es eso lo que tengo. Tengo la suerte de tener una junta detrás y estamos más que entusiasmados.

¿Responsabilidades?

Sí, hay once años de debate detrás. Estoy relativamente tranquilo porque en Dilema no es solo el Presidente y los de la Junta Directiva, todo el mundo se involucra, todos son muy participativos, pero la responsabilidad se siente como cabeza visible ante la Universidad, ante los demás clubes, ante todo el mundo.

El Formato BP de un tiempo a esta parte está más al alza (o eso parece) que el debate académico, ¿Dilema se adapta o mantiene su tradición de debate académico?

Se adapta. De hecho participamos en el CMUDE, llevábamos tres equipos, uno de ellos pasó el corte y, bueno, fue bastante bien, además, aunque Dilema siempre ha sido de académico, en el CMUDE de Madrid de hace dos años Emilio Montilla y Pilar Hernández también participaron y ahí fueron, ahí fueron los inicios de Dilema en el BP, este año en nuestra ciudad no teníamos otra. La verdad es que nos hemos adaptado bastante bien, en principio era una forma de mejorar el debate académico, pero ya se ha alzado como una parte más de nuestras formaciones. Este año, en el segundo cuatrimestre, el BP será nuestra piedra angular. Hay un 50-50.

Cuando se hace debate una parte importantísima es la formación en investigación, ¿Compensa quitar la investigación de en medio para hacer tan grandes oradores como para competir en BP, que al fin y al cabo es la oratoria misma?

Ese es el eterno dilema, nunca mejor dicho. Yo lo siento, pero soy un enamorado del académico, no me saques de la investigación. Al final, eso es lo que te llevas, puedes ser mejor o peor orador, pero la investigación y el estudio es lo que te lleva al académico y eso es lo que me gusta. El BP está más pensado para orar, para la retórica y para comunicar de forma efectiva, para improvisar al fin y al cabo; el académico es más la investigación, el formar una línea argumental coherente, evidenciarlas, etcétera. Digamos que si desarrollas tanto el académico como el BP, consigues al orador perfecto.

Tienes un acento muy marcado, y me alegro, ¿crees que eso perjudica?

Para nada. Y se lo agradezco a Dilema, cuando llegué dije: “no hace falta que os lo diga porque en cuanto abro la boca se me ve: Tengo mucho acento”. Me dijeron que no lo cambiase. Que lo mantuviera. Manuel Benítez me dijo que el tenía un acento muy marcado de Cádiz. Yo lo mantengo y estoy super orgulloso de ello. Lo utilizo como un arma de diferenciación.

Cuánto me alegro. ¿Cual es el dilema de Dilema? ¿por qué se llama así la asociación?

Quiero creer que el debate es un dilema. Una confrontación. Puede haber una salida, puede haber varias salidas y, al final, pues, te queda un dilema. Todo debate empieza con un dilema.

¿Cabe la literatura en el debate?

De hecho en el debate académico está la introducción y la conclusión. Es una forma distinta de llamar la atención, a mi me gusta utilizarla. Cuanto más rico sea el discurso, más rico será el debate.

¿Forma o fondo?

Otro gran dilema que hay en el debate es ese. Hay discursos llenos de forma pero con nada de fondo. Todo lleno de figuras y de qué bonito todo, pero al final no han dicho nada. Volvemos al 50 %. Un buen discurso que no llame la atención no sirve; uno que llame la atención y no diga nada, tampoco. En la moderación está la virtud.

¿Cual es el objetivo de dilema este año?

Precisamente no sólo hacer debate. Cuando preparamos las formaciones y tal tuvimos muy claro que no nos íbamos a restringir al debate. La comunicación y la oratoria son algo muy importante. Por ejemplo, los Modelos de Naciones Unidas (MUN), vamos a trabajar mucho en ese sentido. Soy el primer miembro de dilema en ir a un MUN, al de la Universidad Rey Juan Carlos (URJCMun), donde coincidí contigo, y este año vamos a intentar seguir por ahí.

Tiremos por ahí. ¿Qué te llevas tú de las simulaciones políticas? ¿Cual es la diferencia entre un debate académico o BP y una simulacion política?

Pues mira, hay una frase muy buena de Pablo Rodríguez, de SICE*, que me la dijo cuando estuve en el debate de Don Bosco: Un debatiente construye mejor, mientras que los que se han forjado en simulaciones destruyen. Se presentó en el Torneo de Don Bosco en Sevilla un equipo de SICE y un equipo de Dilema, ambos parten de sitios totalmente distintos y eso que dijo se me clavó. Dijo: “Vosotros construir muy bien; pero nosotros destruimos mejor”. Es verdad, cuando estás en una simulación política, o en una comisión, en realidad, destruyes refutando lo que dicen otros. Tienes muchos frentes abiertos. En Debate todo es construir: La línea argumental, las evidencias, la investigación… Debatiente construye, el que va a una Simulación destruye. De hecho, los que han ido a SIPA**, SICE, Mun, etcétera, tienen una capacidad de refutación más grande o más avanzada que el resto.

*Simulación del Congreso Español: Simulación política (es decir, en la que el o la participante toma el papel de un representante público) en la que quién participa toma la cartera de diputado/a en el Congreso. 

**Simulación del Parlamento Andaluz: Simulación política que atenderá este curso a su XIIª edición en la que quién participa forma parte del Parlamento de Andalucía. 

O sea, que son complementarias…

Todo en oratoria y en comunicación es complementario. Esto no es una ciencia exacta; uno más uno nunca son dos. Esto es coger experiencia, una mochila enorme y tú la vas llenando con conocimientos, experiencias, destrezas… Y todo lo que coges, pues es todo lo que te llevas.

De cara a los MUNS, me hablas de URJC, por ejemplo, ¿Qué te sorprendió?

Será más bien “qué no me sorprendió”. No tenía ni idea de una simulación así. Cuando fui a SICE nos dijeron que tal y que cual: Las comisiones, el pleno, cómo se debate… Cuando fui a URJCMun yo no sabía ni qué era un debate no moderado. Había oído hablar del tema y había estudiado y tal, tenía mucho fondo, pero no sabía cómo proyectarlo, así que el primer día estuve apuntando y aprendiendo qué era un caucus moderado, qué era un caucus no moderado… Eso es algo que queremos enseñar a los nuevos de Dilema este año, dar esas formaciones: qué se hace, qué no se hace… Pero si tuviera que quedarme con algo, tanto de SICE como de URJCMun, es que todos son contrincantes. Y se hacen alianzas, eh, pero tú tienes que quedar por encima. En el debate yo tiro flechas al de en frente y el de en frente a mi, pero en una simulación te vienen de todos lados. Chile iba con Argentina a veces, pero a veces iba contra él y otras veces estaba Estados Unidos, y Suiza que es neutral así que no entra, pero entra… Tenía muchos frentes abiertos. Yo creo que de URJCMun fui el que más aprendió porque era el que menos sabía.

Es que plantarse en una Asamblea General de Naciones Unidas…

Menos mal que mi compañera ya estaba curtida en el tema. Me quedé flipando (para bien).

Me llama la atención que vayas al cómo se destruye cuando el fin de un Mun es hacer una resolución…

De hecho Asamblea General si planteó resolución fue por mucha caña. Bueno, sí, pero yo me quedo con la destrucción, es de lo que más aprendí. La simulación es un consenso extraño. En un debate no existe tal cosa. Son construcciones, pero muy distintas. En una simulación te pones en la piel de los demás, piensas en su estrategia, en cómo piensan, en qué buscan, en qué puedes ceder… En el debate estás enfrascado en el sí o en el no.

Estoy de acuerdo contigo en eso último

Gracias

¿Qué es lo que diferencia a un buen debatiente de un mal debatiente?

Si lo supiéramos todos seríamos buenos debatientes. Diríamos: Tenemos que hacer esto, y todos los haríamos. Es un aprendizaje largo, diría que también doloroso. Si tuviera que decir una característica de un buen debatiente yo diría que es que sabe escuchar. Lo dice Cristina, de Dilema: “nosotros sabemos construir, lo llevamos todo atado… pero no sabemos escuchar al contrario”. Cuando tú escuchas de verdad al contrario y sabes sus intenciones no basta con aceptar o recharlas.

¿En el debate pasa como en la literatura, que se sabe lo que no se quiere ser y eso es lo que se persigue?

Lo pensamos… Pero muchas veces no lo podemos llevar a la práctica. Muchas veces nos decimos: No podemos hacer esto, pero, al final, en un dabate te da por improvisar y lo haces. En la Complutense sabíamos que no podíamos hablar de terrorismo y, al final, lo metimos. Y aunque en la literatura tu tengas muy claro lo que no quieres ser, pues supongo que te pasará igual.

Claro que pasa. Vuelvo a la tradición de Dilema. Tenéis un torneo muy bonito que es para principiantes, es un valor en sí mismo, el III Culturas. ¿Qué se espera de la VII Edición del III Culturas?

Lo más importante creo que es no perder la esencia, la horizontalidad de este torneo. Y que luchen en igualdad de condiciones, que se echa de menos en el mundo del debate, entre el que lleva un año, el que lleva tres… Esa esencia de Dilema. El III Culturas se refleja en la asociación en sí. Somos una asociación de novatos y especialmente este año lo demostramos: Nunca ha habido una directiva tan joven, nunca ha habido un presidente con 19 años… El III Culturas es Dilema; Dilema es el III Culturas. Muchas ganas de progresar y muchas ganas de aprender.

Hace dos años batísteis el récord de participación, ¿Eso te motiva?

Sí, pero es difícil, entre abril y mayo habrá muchos torneos. El calendario está lleno de torneos. Eso hace difícil que la participación llegue a lo que llegaba antes. Motiva que haya gente en el III Culturas y que en el último haya habido cierto bajón, pero trabajando bien, llevando las cosas a su sitio, lo conseguiremos.

Pero, como tú decías, el III Culturas es una marca

Sí. Y esperamos seguir exportándola. De hecho, le contaba a los miembros de la Junta Directiva: El III Culturas empieza en septiembre. En Dilema oímos la palabra novato y un nexo lógico es III Culturas.

¿Y qué tal en la Universidad?

Bueno, de hecho nosotros este año hemos encontrado nuestro sitio en la Universidad, en el aula de oratoria y comunicación. Por eso queremos ampliar a simulaciones judiciales, simulaciones políticas… Todo lo que nos ayude a mejorar la comunicación y la oratoria de quiénes quieran participar. Tengo que mencionar a Antonio Bueno, que es el coordinador, y que si antes ya trabajaba como el que más por Dilema, ahora es nuestra cabeza visible dentro de la Universidad.

Para ir terminando, ¿Qué coño tiene Córdoba que sois tan cojonudos debatiendo?

No sé que tendrá el salmorejo y el flamenquín, pero es cierto que no es normal que en una ciudad como ésta haya cuatro clubes de debate activos. No sé si será la Mezquita o lo que sea, pero mira. Y me alegro. Y os vuelvo a citar a los de SICE, me dijo Carol que ojalá fuera de Córdoba para ser debatiente. Creo que somos la mejor ciudad para serlo.

Gracias, José. 

A ti.