‘Juana , la reina que no quiso reinar’, hoy en la Sala Polifemo

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Histrion-JUANA

Histrión Teatro presenta hoy sábado en la Sala Polifemo del Gran Tetro de Córdoba, dentro del ciclo Off Topic, uno de sus montajes más emblemáticos: Juana, la reina que no quiso reinar, un texto de Jesús Carazo interpretado por Gema Matarranz, que da vida al personaje de la soberana, y Enrique Torres, en el sobrio papel del fraile que la asiste en su encierro. La dramaturgia y dirección corren a cargo de J. D. Caballero. Las localidades para ver el espectáculo están agotadas desde hace días.

Centenares de representaciones, numerosos llenos, excelentes críticas y varias nominaciones en los Premios Max de 2015 (Mejor Espectáculo, Mejor Actriz y Mejor Autor Teatral) avalan una propuesta escénica que ofrece un testimonio sobrecogedor de Juana I de Castilla, más conocida como Juana “La Loca”. La obra es el imaginado y emocionante testimonio de la desdichada hija de los Reyes Católicos. Casada de adolescente contra su voluntad, poco tardó en enamorarse perdidamente de su marido, Felipe el Hermoso, del que enviudó a los diez años de matrimonio. La muerte de su esposo y tal vez cierto desequilibrio mental que, al parecer la reina arrastraba desde la adolescencia hicieron que, tres años después, su padre, Fernando el Católico, la encerrase en el palacio de Tordesillas. Allí permaneció enclaustrada durante 46 años por intentar ser mujer antes que reina y defender el amor por encima del poder. Hija y madre de reyes, entre ellos, el emperador Carlos V, la importancia de esta reina es extraordinaria: con ella entra en España la casa de los Austria y todos sus hijos llegarán
a o cupar los principales tronos europeos.

Juana, la reina que no quiso reinar cuenta cómo, prisionera de su propio destino, abandonada por los suyos, que la dejaron morir lentamente, Juana rebusca entre el recuerdo y la desesperación para entender una vida impuesta por las necesidades del Estado. Padres, hijos y esposo están presentes en la escena a través de una ensoñación dolorosa que la arrastra por el camino de la locura. Testigo y víctima de las intrigas y las ambiciones palaciegas, la obra presenta a una mujer sin ambición que reivindicará el derecho a amar como razón para no morir.

Jesús Carazo destaca del personaje “su fragilidad, su dolor, su lamentable papel de víctima que, de alguna manera, simboliza el sufrimiento de las mujeres a lo largo de la historia”. De su texto, desgarrador y emocionante, el autor destaca “la idea de ese hipotético ajuste de cuentas del personaje con los seres que la relegaron, torturaron e hicieron desaparecer”.