La Agencia Andaluza de Cooperación Internacional ha financiado más de 60 proyectos para garantizar el acceso al agua en países en vías de desarrollo

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Andalucía al Día, famsi mauritania

La consejera de Igualdad y Políticas Sociales, María José Sánchez Rubio, defiende un modelo de gestión del agua que garantice el acceso al recurso y, por tanto, la igualdad en el desarrollo de las personas. Así lo ha expresado la consejera con motivo hoy 22 de marzo del Día Mundial del Agua, que conmemora la Asamblea General de las Naciones Unidas con la vista puesta en cómo gestionar este bien escaso en el futuro, ya que, aunque el 70% de la superficie terrestre está cubierta de agua, solamente el 2% de esta es potable.

En el periodo comprendido entre los años 2008 y 2015, la Agencia Andaluza de Cooperación Internacional para el Desarrollo (AACID) ha financiado más de 60 proyectos sobre agua y saneamiento por un valor cercano a los 16 millones de euros, tanto en colaboración con ONGD como con otros agentes institucionales, tales como la Agencia Andaluza del Agua, la Universidad Pablo de Olavide o la Fundación Centro de las Nuevas Tecnologías del Agua (CENTA). Los países más beneficiados por estas intervenciones han sido El Salvador (con 12 proyectos), Perú (9), Nicaragua (7), Marruecos (7) y Malí (5).

De acuerdo con las directrices del Plan Andaluz de Cooperación para el Desarrollo, que fomenta “la protección y mejora de la calidad del medio ambiente y la conservación y el uso sostenible de los recursos naturales”, y en consonancia con los Objetivos de Desarrollo Sostenible de la ONU, cuya línea estratégica número 6 trata de “garantizar la disponibilidad de agua y su gestión sostenible y el saneamiento para todos”; la Agencia Andaluza de Cooperación Internacional para el Desarrollo (AACID) pone especial énfasis en el cuidado y protección de este recurso natural, durante la formulación y selección de los proyectos de la cooperación andaluza.

Sánchez Rubio ha afirmado que “la buena gestión y la cooperación son fundamentales para facilitar el acceso al agua y prevenir su escasez, contribuyendo así a la reducción de la pobreza y mejorando las condiciones de vida y las oportunidades educativas, especialmente de las mujeres y niños”.

Según datos de Naciones Unidas, el 85% de la población mundial vive en la mitad más seca del planeta y la escasez de agua afecta alrededor del 40% de la población mundial. Los recursos hídricos tienen un papel fundamental en la reducción de la pobreza, la sostenibilidad ambiental y el crecimiento económico. En este orden de cosas, el agua es un componente necesario en el equilibrio social de nuestro planeta, ya que afecta a la salud humana, al medio ambiente y a la seguridad alimentaria.

Datos de la ONU

Asimismo, se estima que 663 millones de personas no tienen fácil acceso a fuentes de agua potable (OMS/UNICEF, 2015) y más de 2.000 millones no poseen servicios de saneamiento adecuado. Por último, más de la mitad de los hogares en África subsahariana buscan agua de una fuente lejos de su hogar (OMS/UNICEF, 2012), tarea que corresponde mayoritariamente a las mujeres.