La Agencia Internacional de la Energía se reúne por primera vez en España

Acudirán representantes de EEUU, Francia, Alemania, Irlanda, Holanda, Noruega, Suecia, Suiza, Reino Unido, México y Colombia, además de España.

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FUNDACION MIGRES

El grupo de trabajo de la Agencia Internacional de la Energía (AIE) dedicado a fauna alada y energías renovables se va a reunir por primera vez en España, y lo hará desde el 6 al 8 de este mes en el Centro Internacional de Migración de Aves (CIMA), que gestiona la Fundación Migres en Tarifa. Esta cita se produce desde hace cuatro años cada seis meses, e incluye a investigadores, consultoras, ministerios de varios países, liderado por EEUU. Su tarea final es de asesoramiento a la AIE, entidad creada por la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico (OCDE) tras la crisis del petróleo de 1973, que busca coordinar las políticas energéticas de sus Estados miembros, con la finalidad de asegurar energía confiable, adquirible y limpia a sus respectivos habitantes.

El grupo de trabajo analiza información del impacto en fauna alada de la energía eólica, generando documentos que hace públicos en internet. En esta reunión se repasará lo
hecho en el último semestre. Celebrarán dos sesiones de trabajo, y una salida a campo, dado que en Tarifa se da el más ideal escenario para ellos: el punto de paso de aves más importante en Europa, y el desarrollo de una energía, la eólica, desde hace décadas.

La cita la preside Chris Hein, y vendrán representantes de Francia, Alemania, Irlanda, Holanda, Noruega, Suecia, Suiza, Reino Unido, México y Colombia, además de España. En el caso español, el representante es el CSIC (Consejo Superior de Investigaciones Científicas), y la posición en su nombre la expondrá la Fundación Migres.

Migres, creada en el año 2003 por la Consejería de Medio Ambiente con el objetivo de seguir, investigar y divulgar información relativa a los procesos migratorios de la avifauna, así como a la conservación de especies amenazadas (a través de proyectos como por ejemplo la reintroducción del Águila imperial o el Águila pescadora en la provincia de Cádiz), tiene un
papel crucial en el desarrollo de la energía eólica. Es la encargada del diseño y ejecución de las medidas ambientales vinculadas a los parques eólicos que formaban parte de la antigua
Asociación Eólica de Tarifa (AET), siempre bajo la supervisión y coordinación de la Consejería de Medio Ambiente y Ordenación del Territorio y financiadas por los promotores
pertenecientes a la Asociación Eólica de Tarifa. Las medidas ambientales compensatorias pretenden paliar el efecto difuso y continuado que los parques eólicos suponen para el
ecosistema, por lo tanto no sólo están dirigidas a especies y hábitats afectados por la construcción y ulterior funcionamiento de los parques eólicos, sino que van también dirigidas a fortalecer otros elementos sensibles del ecosistema, con el objetivo de reducir su fragilidad.

Las líneas principales de actuación en las que se enmarcan las medidas son: Conservación, Educación, Difusión, Investigación.

Entre las tareas asumidas por la Fundación se incluyen la coordinación de un sistema de vigilancia ambiental llevado a cabo por empresas consultoras, la participación en la
elaboración de protocolos para una correcta prevención y seguimiento de la siniestralidad de la avifauna con los aerogeneradores, el análisis de datos de mortalidad y la comunicación con
la Consejería de Medio Ambiente y Ordenación del Territorio.

La vigilancia ambiental se realiza por técnicos formados en el campo de la ornitología los cuales vigilan de manera exhaustiva los diferentes parques eólicos durante todas las horas de sol. Los trabajos de vigilancia ambiental “in situ” se basan en:

  • La identificación de especies amenazadas.
  • La determinación de riesgo de impacto y prevención mediante paradas de
    aerogeneradores.
  • La toma de datos de aves accidentadas.
  • El control de las carroñas en los parques eólicos y las zonas próximas.
  • Y la elaboración de censos de especies de aves.

La fundación Migres coordina estas acciones y analiza la información tomada por los vigilantes para el correcto seguimiento del impacto ambiental y su corrección.

Recientemente la Consejería de Medio Ambiente y Ordenación del Territorio ha realizado modificaciones a las Instrucciones de los programas de vigilancia ambiental de los parques
eólicos de Andalucía, contando con la ayuda de la Fundación Migres para llevar a cabo acciones ligadas, como por ejemplo la formación continua de los vigilantes ambientales mediante cursos, así como el desarrollo de exámenes de capacitación profesional para el desempeño de dicho trabajo en los parques.

Por otro lado, la Fundación Migres trabaja conjuntamente con la antigua Asociación Eólica de Tarifa para establecer un plan de mejoras continuo en lo que se refiere a calidad del servicio de vigilancia ambiental. Este último incluye entre otras, medidas como por ejemplo las revisiones periódicas a las empresas de vigilancia en los parques eólicos para acreditar el cumplimiento de los protocolos de vigilancia y de los medios materiales con los que éstos se llevan a cabo.

Tras quince años como entidad responsable de la investigación y consultoría para el desarrollo de la energía eólica sostenible, el trabajo de la Fundación ha permitido que se genere conocimiento en detalle acerca del impacto de este tipo de energía en el entorno natural, y en consecuencia reducir la mortalidad de ciertas especies, o llevar a cabo acciones compensatorias, como por ejemplo la alimentación suplementaria del Alimoche común en lugares idóneos para ello, reduciendo de esta forma el riesgo existente sobre dicha especie por colisión con los aerogeneradores.

Principales resultados

Antes de la existencia de las instrucciones técnicas en 2008, existía una alta mortalidad en el caso del buitre leonado, especialmente en la época de migración de la especie, tras la puesta
en marcha de estas medidas los diferentes estudios realizados por la Fundación Migres demuestran que esta mortalidad se ha reducido en un 60 % para este periodo gracias a la implementación de un refuerzo otoñal. Para otras especies como es el caso del águila culebrera y del alimoche común, los resultados muestran una perfecta relación entre la detección de situaciones de riesgo y las paradas realizadas, pues se detienen los aerogeneradores si se avista o predice situación de riesgo. No obstante debido a las características propias de estas especies, especialmente aquellas que tienen que ver con el comportamiento de vuelo y el uso del espacio, es necesario seguir trabajando e investigando para lograr reducir al máximo estas colisiones.

Los estudios de seguimiento realizados indican que factores como la densidad y el comportamiento de la fauna, la ubicación y características topográficas del emplazamiento de los aerogeneradores, así como las condiciones meteorológicas, interactúan entre sí a la hora de determinar el diferente grado de peligrosidad presente en los diversos parques eólicos y aerogeneradores. Además, aunque existen patrones que se repiten año tras año, circunstancias concretas en un año dado, como pueden ser cambios en las tendencias de migración o en la nidificación de algunas especies, obligan a revisar de manera continuada la información recogida y a ajustar el plan de vigilancia implementado