La brecha de pobreza sigue aumentando en Andalucía otro año más

84

Casi el 42% de la población andaluza vive en situación de riesgo de pobreza, según los datos publicados por la Red Andaluza de Lucha contra la Pobreza y Exclusión Social (EAPN Andalucía). De las diez poblaciones más pobres de España, nueve son andaluzas. Y en Sevilla, además, se encuentran siete de los barrios más pobres de todo el territorio nacional.

Con estos datos, hemos ido a hablar con Manuel Sánchez Montero, presidente de EAPN Andalucía, quien nos ha retratado una realidad social que, para muchos andaluces, es aún desconocida.

E.P.: Andalucía sigue siendo, año tras año, una de las regiones de Europa que encabeza las listas de riesgo de pobreza ¿A qué se debe?

Manuel Sánchez: Se debe a una falta de planificación e inversión. La falta de control de las propias administraciones públicas a la hora de vigilar el reparto de la riqueza, y los sueldos que se pagan, son las causas principales. Hace falta una industrialización del campo andaluz, porque en este momento, la alta dependencia que teníamos y tenemos de la construcción, o de la agricultura manual y del turismo, nos hacen estar en la situación actual.

E.P.:De hecho los datos del informe “La pobreza con mayúsculas” son reveladores. Casi el 42% de la población en Andalucía está en riesgo de pobreza. Y estamos a casi 14 puntos por encima de la media nacional.

M.S.:  Efectivamente, y sin embargo paradójicamente, esta situación que se la achacamos siempre a la crisis, resulta que no es real. Si miramos los últimos datos, Andalucía lidera el sector de la hostelería y el turismo. Año tras año estamos batiendo récords en cuanto a pernoctaciones hoteleras. Y todo eso es riqueza. Sin embargo, no se refleja en los trabajadores. Se abarata el precio de la mano de obra porque entre todos tenemos que soportar la crisis.

Lo que hay que solucionar es la redistribución de la riqueza, porque Andalucía ha exportado a Europa más de 15.000 nuevos ricos el año pasado. Y sin embargo, somos los que más pobres tienen. Siempre estamos entre Canarias y nosotros.

E.P.: Y en los últimos 10 años no nos movemos de ahí…

M.S.: Por eso insistimos en que las administraciones públicas son las que tienen que hacer su trabajo, y son las que tienen que velar porque la riqueza que se produce tenga una redistribución justa.

Ahora empezamos a escuchar que ya hemos salido de la crisis. Ya viene la famosa recuperación económica. Y eso no se está trasladando a las personas.

Se sabe que algo está mal, pero no hay nadie que tenga la intención de corregir esa deficiencia. Se da el caso de que ocho de cada diez andaluces, no pueden llegar a final de mes, y más de la mitad de los andaluces, no pueden enfrentarse a un gato imprevisto.

No hablamos solo de las personas que viven bajo el umbral de la pobreza, que ya de por sí el  número es vergonzoso, sino que estamos hablando de que Andalucía es una de las regiones más pobres,  no ya de España, sino de Europa. El país de la UE que más se ha empobrecido en los últimos años es España, por detrás de Grecia. Por ejemplo.

Cuando vino la famosa crisis se aprovechó para que, el que más tenía ganara más, y el que pudo invertir hizo dinero a costa de las propias personas. Cuando llegó la crisis nos encontramos con muchísimos andaluces que lo perdieron absolutamente todo, en beneficio de unos bancos que nosotros hemos rescatado.

E.P.: De hecho muchos andaluces no son conscientes de que son pobres…

M.S.: El año pasado hicimos la campaña de “La pobreza invisible”, porque nos dimos cuenta que había muchísimos andaluces que no visualizaban la pobreza. Es más, es que el 60% de los andaluces, en aquel momento, no veían la pobreza.  Tú les preguntabas: “¿Hay pobreza en Andalucía?” y decían que no. Si un 60% te dice que no, y el 80% no llega a final de mes, eso significa que tú eres pobre y no lo sabes.

El gran problema es que cuando no conoces una situación, no luchas contra ella. Se está normalizando una situación completamente anormal. Estamos conviviendo con la pobreza día a día. Ha nacido una generación cuyos padres ya eran pobres, sus hijos son pobres, sus nietos serán pobres, y se vive esta situación totalmente normalizada. Es normal no poder llegar a final de mes. O no poder comer carne o pescado dos veces a la semana.

Hay una gran cantidad de situaciones que están interiorizando los niños desde pequeños. De ahí viene el fracaso escolar, el abandono. Porque es muy difícil estudiar cuando se tiene frío.

Hay aspectos en la educación andaluza que están cubiertos, pero no todos

E.P.: ¿Este año la campaña “Pobreza en Mayúsculas” busca seguir haciendo visible esta situación?

M.S.: Para nosotros como red es importante que se visibilice la pobreza. La pobreza existe en Andalucía, y hay que destapar esa pobreza. Porque, insisto, contra lo que no se conoce, no se lucha.

Un ejemplo es que la mayoría de las pensiones sitúan a las personas mayores en el umbral de la pobreza, o directamente como personas pobres. Con pensiones de 380€. Incluso muchos que tienen pensiones algo superiores son el colchón de los hijos, porque han perdido el trabajo, y el que encuentran está mal pagado.

Hoy día tener un trabajo no significa que salgas de la pobreza. Tú puedes estar trabajando 12 horas, de lunes a domingo, para llevar a casa 700€ u 800 € al mes. Si tienes que pagar un vivienda, alquiler o hipoteca, no llegas ya. Sigues siendo pobre. Y sin embargo, no es porque no trabajes.

E.P.: ¿Tiene relación la bajada de 1,5 puntos en la tasa de pobreza con los andaluces que han emigrado?

M.S.: Claro. Cuando hablamos del punto y medio que ha disminuido este año la pobreza en Andalucía, no tenemos en cuenta casi el 1% de personas que se han ido a trabajar a otros lugares de España (el 53%) con más posibilidades, y al extranjero. En 2015, un informe de la Universidad de Oxford, puso de manifiesto que el 80% de los jóvenes universitarios andaluces se veían fuera de Andalucía.

Hay que despertar la conciencia de los ciudadanos para que se revelen contra esta situación que estamos atravesando, y para que los jóvenes andaluces no tengan que salir al exterior.

E.P.: Según un informe del INE de este año, sitúa a a siete de los barrios más pobres de España en Sevilla, y eso es muy significativo ¿Qué detectáis que se hace desde las administraciones para atajarlo?

M.S.: Tú me hablas de los barrios de Sevilla, pero es que nueve de los pueblos más pobres de España son andaluces. Entonces es normal que los barrios sean pobres. Las administraciones públicas son las responsables del bienestar de sus ciudadanos. Y hacen falta inversiones, empezando por las infraestructuras. No se invierte, por ejemplo, lo mismo en un barrio que en otro, en formación para el empleo en esos barrios específicos.

Si hablamos de Los Pajaritos, que es el más pobre, vemos que no tiene espacios públicos, no tiene locales. Bueno son los tres: Tres Barrios, Amate y Los Pajaritos.

Faltan espacios públicos para la formación, centros cívicos o centros sociales.

E.P.: Hablamos de pobreza, pero ¿Cómo afecta esto los niños?

M.S.: Los niños tienen problemas psicológicos cuando viven intensamente la pobreza mucho tiempo. Son propensos a desarrollar enfermedades mentales y, además, de forma irreversible.

Son los grandes perdedores en toda esta historia. Por ejemplo, sin la temperatura adecuada en la vivienda no puedes estudiar. Lo hemos dicho antes, esto afecta al fracaso escolar. No todo es tener un libro y la educación gratuita. Hay muchos más componentes, como en algunos sitios los es la propia ropa, el aseo personal… Hay muchas cosas que perjudican el desarrollo de los niños.

Otro ejemplo es una excursión del colegio. Si cuesta 10€, que en principio, eso no es dinero, ese niño no puede ir, y ya está marginado. Si hay un partido de fútbol o teatro y hay que pagar 3€, no puede ir tampoco. Todas las actividades extraescolares ellos las tienen vetadas.

Desde pequeños están marginados y se sienten diferentes. Y lo peor es que desde pequeños aprenden a convivir con eso. Por lo tanto, cuando sea una persona adulta verá normal no ir de vacaciones, que el pescado se come una vez a la semana, etc.

E.P.: En junio de 2015 se suscribe con la Junta de Andalucía el acuerdo de la “Alianza contra la pobreza infantil” ¿En estos dos años parece que el acuerdo se ha ido desinflando?

M.S.: En esta alianza se pusieron a trabajar empresarios, organizaciones sociales, sindicales, etc. Y creo que es positiva. Hay grupos de trabajo y de análisis. Nosotros nos reunimos constantemente con la Consejera y la Secretaria de Servicios Sociales. Pero estamos muy retrasados todavía. Aunque por lo menos es un paso.

El Plan de Infancia salió el año pasado, que es a lo que más esfuerzo se ha dedicado.

Creo que dará sus frutos, pero con más tiempo. El problema que tienen las administraciones públicas es que son lentas,  el propio Parlamento lo es. Así que si sale una necesidad, desde que esta surge, hasta que se forma una Ley, y llega a los ciudadanos, pasa mucho tiempo.

Las organizaciones sociales podemos sentir que no se avanza, pero somos conscientes de que todo lleva un tiempo y un proceso. Por lo menos, existe una predisposición a reconocer que hay un problema, y se intenta poner los medios de que se disponen para hacerle frente a ese problema.

Por otro la lado, la Presidenta de la Junta está hablando de una demanda histórica de las organizaciones sociales, como es la “Renta Básica”. Ellos no quieren llamarlo “Renta Básica”, sino “Renta de Inserción”, pero es un paso adelante, y ya tiene un dotación económica. Escasa bajo nuestro punto de vista. Son 200 millones los que se prevén en estos presupuestos, pero son pasos.

Yo quiero ser optimista y creo que va a dar sus frutos. Ya para atrás no podemos ir.