La compañía Histrión Teatro programa en La Corrala de Santiago ‘Una noche con El Gran Dimitri’

Durante los días 30 y 31 de julio y 6, 7, 13, 20, 21, 26 y 27 de agosto a las 22h. en el Patio de La Corrala de Santiago.

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La programación de Teatro en La Corrala de Santiago durante el verano 2019, es una iniciativa de Histrión Teatro y la Corrala de Santiago, por aunar esfuerzos con un objetivo común: ligar cultura (teatro) y patrimonio, poniendo en valor lugares históricos como espacios de representación y ofertando al espectador una propuesta de alta calidad para todos los públicos.

Entre el 30 de julio y el 27 de agosto, El Gran Dimitri, bajo el que se esconde Antonio Gómez Sánchez, será el encargado de poner humor a Granada con un montaje de humor absurdo, fresco y único.

Antonio Gómez Sánchez, es un artista imprescindible en la fusión de circo y clown, siempre en clave de humor, con una personalidad propia y gran versatilidad para hibridar diferentes lenguajes. Perteneciente a una generación de artistas que ha conseguido situar en el mapa escénico no sólo a Granada, sino a una nueva legión de clowns que han venido tras él y han aprendido de él. “Vengo del teatro, el circo, el clown, la calle, el cabaret. Todo esto junto y agitado hace posible el resultado”, explica. Su trayectoria ha trascendido a la creación y ha destacado en los últimos años en la dirección escénica, una disciplina poco profesionalizada y necesaria para imprimir a las producciones mayor rigor al incluir dramaturgia, iluminación, diseño de espacio escénico, etc. Ha actuado en las principales ferias y festivales de teatro nacionales y ha llenado salas enteras durante semanas, además de girar por Colombia, Francia y Japón.

Una noche con El Gran Dimitri es un juego y una mezcla de números donde se desvela la historia de cómo un gran idiota encuentra por accidente la esperada oportunidad para demostrar al mundo que es un gran artista.

El Gran Dimitri es un personaje único, un idiota adorable venido de lejos para hacer caer de risa al espectador de su asiento gracias a sus ocurrencias y a su osadía. No se sabe si es un adelantado a su tiempo, un embaucador o… Pero no importa, todos quieren más. Quizá porque el objetivo del payaso es que se enamoren de él, que se rían a carcajadas, que le dejen quedarse en escena cinco minutos más y al final quieran invitarlo a cenar esa misma noche. “El payaso es un gran idiota impulsado por su inmenso deseo de estar en el escenario, jaleado por las risas y salvado únicamente por su enorme pretensión”, añade Gómez Sánchez, un artista que se ha hecho un nombre y un reconocimiento de la profesión.