La lucha contra el calentamiento global se decide en el “One Planet Summit”

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La mañana era fría y el termómetro no pasaba de los 6 grados. El 12 de diciembre de 2017 ha sido el día elegido por los líderes mundiales para buscar una solución al cambio climático en la cumbre “One Planet Summit“.

El lugar de la cita fue la ciudad musical de la isla Seguin, situada en la ciudad de Boulogne-Billancourt (Departamento de París). Un trozo de tierra bañado por el río Sena, cuna de la industria automovilística francesa, donde se emplazaban las factorías Renault. Hoy se ha transformado en un icono de cultura y modernidad de “La ciudad de la luz”. 38.000 metros cuadrados dedicados  a la conciertos y eventos.

A la cumbre asistieron más de 2000 autoridades, que desde primera hora accedían al interior del recinto. Los líderes mundiales fueron transportados en barco por el río Sena pasando por la torre Eiffel, custodiados por fuertes medidas de seguridad. Mientras tanto, en el exterior, activistas ambientales exhibían pancartas en apoyo del acuerdo climático.

El One Planet Summit ha sido organizado por Francia para analizar los dos años transcurridos desde la firma del Acuerdo de París contra el Cambio Climático, en diciembre de 2015. Los compromisos alcanzados suponen un acuerdo histórico que han creado un marco jurídico para unificar las acciones de los países de todo el mundo, incluidos los principales emisores de gases de efecto invernadero. No obstante, el gran ausente del encuentro fue el Presidente de Estados Unidos, Donal Trump.

El presidente de Francia, Emmanuel Macron, ha sido la cara más visible de esta cumbre, a la que han asistido, además de las autoridades internacionales como Jim Yong Kim, presidente del Banco Mundial, o el secretario general de las Naciones Unidas, Antonio Guterres, filántropos como Bill Gates o empresarios como Michael Bloomberg. Incluso el actor estadounidense Sean Penn, han sido algunas de las personalidades que se han visto por los pasillos y foros de debate.

Acuerdos alcanzados

Esta Cumbre ha tenido un claro liderazgo político europeo centrado en la cooperación intergubernamental a nivel local, y ha servido para mostrar la existencia de un marco político de cooperación con las grandes empresas y con los grandes fondos de inversión mundiales, para la asunción de una estrategia conjunta que pretende limitar al máximo las emisiones de gases invernadero.

Así, las cien empresas más contaminantes del mundo pertenecientes a los sectores del gas, del petróleo, de la energía eléctrica, y el transporte, se han comprometido a la revisión, en base a unos estándares, de reducción de las emisiones de carbono.

Por su parte, los gobiernos acordaron comunicar cada cinco años, el nivel de sus emisiones, informándose mutuamente sobre el grado de cumplimiento de sus objetivos para garantizar la transparencia y la supervisión.

Asimismo se ha fijado el objetivo de mantener el incremento de la temperatura media mundial por debajo de dos grados centígrados con respecto a los niveles preindustriales.

La UE (Unión Europea) y otros países desarrollados seguirán financiando la lucha contra el cambio climático, para ayudar a los países en vías de desarrollo a reducir sus emisiones.

España, por su parte, se ha comprometido al desarrollo de la Ley del Cambio Climático y Transición Energética que se aprobará en el año 2018, y a cumplir el acuerdo alcanzado en la Cumbre de París del año 2015 de alcanzar los 900 millones de euros anuales de inversión a partir del año 2020.