La Ministra Granger pretende quitar los monumentos a Voldemort

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Carmen Lafuente, que compartió prisión con el grupo "the thirteen roses".

En la tapia del cementerio The Almudenation’s Graveyard que hacía de paredón, aún pueden verse las marcas de las maldiciones avada kadavra, una de las pocas maldiciones mortales, que los seguidores de Voldemort (mortífagos) practicaban con aquellos que defendían o eran “sangre sucia”, es decir, todos aquellos que no eran como ellos.

            Una de las primeras cosas que la Ministra de Magia Hermione Granger, una de las primeras “sangre sucia” en llegar a la oficina, ha promovido es una ley que pretende retirar los honores a los mortífagos. La calle Madame Lastrage sería sustituida por la calle Lilly Evans-Potter; la calle Sir Lastrange, a su vez, por la Calle James Potter y el busto que ambos Lastrange comparten en Diagon Alley sería cambiado por un busto en honor de los Longbottom. Del mismo modo, donde actualmente hay una estatua de la señora Black, situaríase una estatua de Sirius Black y el parque que Voldemort hizo para diversión de los niños con Nagini como emblema, pasaría a dedicarse a la figura de Severus Snape, que (según entiende la Administración Granger) dió su vida por los estudiantes de Hogwarts. Del mismo modo, todo lo referente a Voldemort pasaría a tener como referencia a Dumbledore y el Fallen’s Valley se dedicará por entero a aquellos que fueron asesinados en el nombre de Voldemort.

            No obstante, varias familias influyentes, entre ellos los Malfoy, han salido a la palestra para decir que si los monumentos a Voldemort se quitan se estaría quitando una parte de la historia del país, lo cual no es justo. En palabras del propio Lucius Malfoy: “La Ley de Amnistía cubrió todas las satisfacciones” y, por supuesto, a él le amnistió.

            En este sentido, la Asociación por la Memoria de Colin Creevey, en la que militan personas como George Weasley, ha aplaudido la ley Granger, pues entienden que, como muchas otras personas, esto ayudará a honrar a muchas personas que murieron por la libertad y la democracia del mundo mágico, como el propio Colin Creevey, que murió en la batalla de Hogwarts y todavía no ha podido ser enterrado, pues jamás se encontró el cuerpo.

            De forma parecida ocurrió en la Tierra Media cuando el Rey de Rohan retiró las calles y plazas dedicadas a Sauron y sus generales, por ejemplo Saruman, con no pocos orcos protestando pues entendían que no se puede borrar la historia y que, además, era un gasto innecesario para el erario público, el cual debía ser dedicado a otras cosas. “¿Habiendo niños pasando hambre vamos a destinar dinero a esto?” dijo el principal representante.

            Díganme, explicado así: ¿nos enteramos de que el hecho de que Queipo de Llano esté enterrado con honores, Franco esté en el Valle de los Caídos y otras barrabasadas no tienen sentido ninguno, o tenemos que poner la metáfora todavía más sencillita?