La recuperación del Caminito del Rey, premiada en la XIII Bienal Española de Arquitectura y Urbanismo

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Andalucía al Día, caminito del rey
Foto Juan María Álvarez

El proyecto de recuperación del Caminito del Rey llevado a cabo por la Diputación de Málaga ha sido galardonado en la XIII Bienal Española de Arquitectura y Urbanismo, en la categoría de Urbanismo: paisaje y ciudad. Se trata de un premio muy destacado a nivel nacional de los profesionales de la arquitectura, que convoca el Ministerio de Fomento, a través de la Dirección General de Arquitectura, Vivienda y Suelo, en colaboración con el Consejo Superior de los Colegios de Arquitectos de España (CSCAE), la Fundación Caja de Arquitectos y la Unión de Agrupaciones de Arquitectos Urbanistas.

El galardón llega poco antes de que se cumpla el primer aniversario de la reapertura del Caminito, tras su rehabilitación, que se celebra el día 28 de marzo. Además de este premio por el proyecto ejecutado, el Consejo de Ministros concedió, a finales de 2015, la placa al Mérito Turístico en destinos emergentes, un galardón que recogió en enero pasado el presidente de la Diputación de Málaga, Elías Bendodo.

De las 450 propuestas presentadas a la Bienal Española de Arquitectura y Urbanismo, la recuperación del Caminito del Rey ha sido uno de los 22 trabajos galardonados. Además, será uno de los 15 proyectos que represente a España en la Bienal Iberoamericana de Arquitectura y Urbanismo.

El jurado ha valorado el proyecto porque muestra actitudes diferentes en el modo de intervenir sobre el patrimonio y el paisaje con soluciones innovadoras y cualificadas, y porque constituye una aportación que mejora el entorno paisajístico “con propuestas acordes a las problemáticas y a los recursos disponibles, con capacidad para convertirse en referentes de un contexto y testimonios de su tiempo”.

El autor del proyecto, el arquitecto Luis Machuca, jefe de servicio de Arquitectura y Planeamiento de la Diputación de Málaga, ha mostrado su satisfacción por el premio, y ha añadido: “Es importante para mí, para la institución, para el servicio y para los arquitectos de Málaga”. Precisamente, ha destacado la importancia de contar con un amplio equipo de trabajo, así como con el apoyo del equipo de gobierno de la Diputación y con la actuación de la empresa constructora, Sando.

Como colaboradores del proyecto figuran: María Luisa Escudier, arquitecta; Manuel José Rodríguez, arquitecto; Borja Peñalosa, arquitecto; Amor Olveira, Asesoría jurídica; Encarna León, geógrafa; Aurora Quesada, bióloga; Carlos Vasserot, economista; José Luis Escolano, ingeniero de Caminos; José Ángel Mata, ingeniero técnico industrial; José Luis Juanas, arquitecto técnico y Juan Schwarzmann, Estructuras.
Actuaciones desarrolladas

La recuperación del Caminito del Rey ha requerido la conjunción de un proyecto medioambiental, un proyecto urbanístico y de ordenación territorial (plan especial del Caminito del Rey y su entorno) junto a un proyecto técnico de ejecución en lo referido a la construcción de las pasarelas, cabinas de control y centros de recepción de visitantes.

La longitud del camino es de 7,7 km, divididos en 4,8 km de caminos de tierra y accesos y 1,9 km de pasarelas ancladas en las paredes verticales de las gargantas, parte más famosa del recorrido y por la cual es conocido. Estas pasarelas superan en algunos tramos los 100 metros de altura sobre el nivel del río Guadalhorce.

La recuperación del camino no adquiere relevancia únicamente como atracción turística sino que también conlleva la reivindicación de la historia y del patrimonio de los Gaitanes. El objetivo del proyecto se ha alcanzado mediante un sistema constructivo mimético con el escarpe y que se adapta a la topografía vertical como si fuera un ser vivo que se adhiere a la roca, y por tanto orgánico.

El proyecto del Caminito del Rey constituye como la primera parte de un Plan Especial que garantizaría las fases siguientes para que el impacto humano no sólo no deteriore la zona si no que por el contrario contribuya al crecimiento económico y mejora del nivel de vida de la comarca. Este es un lugar de indudable valor paisajístico, antropológico, arqueológico y de especial relevancia por su fauna, su flora y su especial geología, que hasta hace poco ha estado reservado únicamente para los amantes del deporte de riesgo.

La conservación de la vieja infraestructura manteniéndola como arqueología industrial y el sistema constructivo de las nuevas pasarelas, respetuosas con el medio para minimizar el impacto, es lo que le confieren al lugar la dignidad de poder considerarse un lugar excepcional.