De las fiestas de pueblo a la Biblioteca Nacional

Todo lo publicado en España se almacena en la institución, también los éxitos musicales estivales

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Andalucía al Día, Biblioteca Nacional

Al contrario de lo que mucha gente piensa, no sólo los libros tienen su espacio en la Biblioteca Nacional (BNE). Por depósito legal, en dicha institución descansa una copia de todo lo que se publica en España. La BNE recoge ejemplares de todo tipo de publicaciones reproducidas en cualquier clase de soporte. El depósito legal es la norma que permite la conservación de todo el patrimonio cultural, tanto el bibliográfico, como el sonoro, el visual, el audiovisual y el digital.

Dentro de la Biblioteca, también las canciones del verano tienen su espacio. ¿Quién no ha bailado o tarareado alguna vez esas pegadizas melodías que cada año, con el calor, llegan para colarse en nuestra cabeza?

En la sala Barbieri de música y audiovisuales, entre los fondos de grabaciones sonoras, se pueden encontrar todos los temas que a lo largo de los años se han convertido en canción del verano. La música de nuestra historia se puede consultar en diferentes formatos: casetes, discos de vinilo, discos compactos y hasta en cintas magnéticas en cartucho de ocho pistas u “8track”.

En el blog de la BNE se presentan una selección de las más sonadas canciones del verano que aún permanecen en la memoria colectiva de todos, como por ejemplo:

María Isabel (Los Payos, 1969)
Un rayo de sol (Los Diablos, 1970)
Eva María (Fórmula V, 1973)
Hay que venir al sur (Raffaella Carrá, 1979)
Dime que me quieres (Tequila, 1980)
La bamba (Los Lobos, 1987)
Lambada (Kaoma, 1989)
Tractor amarillo (Zapato Veloz, 1992)
La Barbacoa (Georgie Dann, 1994)
La Macarena (Los del Río, 1995)
Bomba (King África, 2000)
Aserejé (Las Ketchup, 2002)