“Espanyols maricons”: Una pintada en una sede del PSC

Conviene contestar que yo, en tanto que soy español, sólo soy maricón los viernes.

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Pintada en una agrupación del PSC twitteada por Andra Zapata.

Andrea Zapata escribía un tweet en el que se reza: “Espanyols maricons”. Nunca he tenido contacto con ella más allá de la visión de este tweet. Le supongo cierta simpatía por la bondad que intento presuponerle al ser humano. Creo que es más sano eso que lo contrario. No obstante, ciñámonos al tweet. Maricón todavía es un insulto, quién lo diría.

“Espanyols maricons”: Sobre las pintadas en una sede del PSC en Cataluña

Esto podría haber pasado desde cualquier lugar del mundo así que, en realidad, no importa de dónde viene exactamente. Además, como soy hombre de Estado, no acusaré a nadie hasta que no lo haga la Policía, no sería cívico por mi parte. Estoy seguro de que esto, al revés, también sucede. De hecho, sucede en los campos de fútbol desde tiempos ancestrales, ¿quién no recuerda aquellos cánticos viriles de “¡Guti, Guti, Guti, maricón!? En el fútbol se canta contra cualquier cosa, es una exaltación de la masculinidad más peyorativa. A mí, que soy del Betis, más de una vez me ha costado un disgusto.

A pesar de todo, conviene contestar. Por lo que a mí respecta, en tanto que soy español, debo aclarar que sólo soy maricón los viernes. Los viernes y, según se dé, los sábados. El sábado pasado, por ejemplo, me junté con mi amiga Ana, que es bollera con ensañamiento y alevosía (le gustan las mujeres más que a mí cualquier día). Y, claro, como ya saben los que pretenden insultar diciendo “maricón”, todo se pega. Además, se vino también una amiga suya -de la misma cofradía-, por lo que, tanto bollo de por medio, se podría haber fundado una panadería.

Mi idilio con Guardiola y nuestras posibilidades como pareja

En cuanto a lo que a los viernes respecta, me vuelvo maricón porque acostumbro a hacer repaso de lo que ha hecho mi colega Guardiola durante la semana metiéndome en su instagram. Guardiola es alto, delgado, con unas facciones marcadas y una oratoria pulcra. Me gusta fijarme en sus manos y en su bocado de Adán. Además, con esto de que en el PSOE -y en el PSC, claro- andan siempre con la libertad sexual -es el Secretario General de las Juventudes de Madrid-, se deshace animando a la lucha en este sentido. Y eso es una cosa que hace que mi heterosexualidad se tambalee.

Si Guardiola quisiera, si hubiera esperanza, nos pondríamos de acuerdo. Creo que tengo algún que otro poema que le seduciría. Y, si no, se lo traduciría al masculino. En vez de hablar de senos turgentes, hablaría de pechos musculados y brazos pétreos. Se los enviaría por mensajes de WhatsApp. Empezaría el jueves, al llegar del trabajo, para así poder levantarme el viernes, ver sus fotos y decirle, como el que no quiere la cosa: Oye, ¿Te apetece una cerveza?