Las réplicas tras el terremoto de Alhucemas podrían producirse durante meses

El sismógrafo de la Universidad de Jaén captó un registro del terremoto con una saturación de las ondas debido a su gran amplitud

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El sismógrafo de la Universidad de Jaén, que se encuentra instalado en el sótano de la Escuela Politécnica Superior de Jaén, registró el terremoto de Alhucemas. A las 05:22:38 del pasado lunes 25 de enero, 04:22:38 de tiempo GMT, comenzó a registrar la llegada de las primeras ondas provenientes del terremoto de magnitud 6.3 MW localizado al sur del Mar de Alborán. Según los datos que posee el Instituto Geográfico Nacional (IGN) hasta este momento, el terremoto fue sentido con intensidad V en la ciudad autónoma de Melilla, con intensidad IV en múltiples localidades a lo largo de las costas de Cádiz, Málaga, Granada y Almería, y de forma extensiva con intensidad III en buena parte de Andalucía. En la provincia de Jaén, se tiene constancia de haberse sentido con intensidad III en la capital y en múltiples localidades.

El registro obtenido muestra una saturación de las ondas debido a su gran amplitud. Hay que tener en cuenta que los sismógrafos están diseñados para medir con una alta amplificación terremotos de muy baja magnitud, y es normal que se sature cuando registra un movimiento de gran amplitud, como es éste el caso.

José Antonio Peláez, profesor de Física de la UJA, explica que en el registro diario se observa no solo este terremoto, sino también las réplicas de mayor magnitud que siguieron al terremoto principal. Solo en el día de ayer lunes se registraron siete réplicas con magnitud superior a 4.0 mbLg, sentidas la mayor parte de ellas no solo en Melilla, sino también a lo largo de la costa sur española. “La previsión, como es usual en este tipo de sucesos, es que el número de réplicas y su magnitud disminuyan con el tiempo, aunque podrían producirse durante semanas o incluso meses”, asegura.

Sobre las causas del terremoto, José Antonio Peláez asegura que el mecanismo focal calculado por el IGN muestra que la ruptura que lo ha generado es de falla inversa con una cierta componente de salto en dirección. “La falla generadora de este terremoto es por ahora desconocida. Dada la posición del terremoto principal y su serie sísmica, podría estar asociado a las fallas de Jehba o de la dorsal de Alborán”, explica. En este sentido, la zona en donde se ha producido, incluida en el Rif, tiene un largo historial de terremotos destructivos, el último de ellos en febrero de 2004. Localizado en dicha ocasión en tierra, se registró un terremoto de magnitud 6.4 MW, que llegó a producir más de 500 muertes en el territorio marroquí. Es la zona de mayor peligrosidad sísmica y más sísmicamente activa en Marruecos. Anteriormente, en mayo de 1994, otro terremoto de magnitud 6.0 MW fue registrado en la misma región. Las fallas en tierra que generan esta sismicidad son bien conocidas, entre otras la llamada falla de Nekor.

El sismógrafo de la Universidad de Jaén se instaló en marzo de 2008, y pertenece al grupo de investigación de la UJA ‘Riesgo sísmico y tectónica activa’ (RNM-370, http://www.ujaen.es/investiga/rnm024/index2.htm