Los niños menores de 12 años viajarán gratis con Volotea

Los pasajeros que adquieran un billete a partir de 35,99 € podrán ir acompañados de los más pequeños de forma gratuita hasta diciembre

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Andalucía al Día, Volotea

Volotea, la compañía aérea de las ciudades medianas y pequeñas de Europa, lanza una promoción especial dedicada a las familias. Los niños menores de 12 años pueden volar de forma gratuita hasta diciembre comprando los billetes antes del 4 de septiembre.

Los más pequeños de la casa son los protagonistas de esta promoción especial que ofrece Volotea para que los menores hasta doce años puedan volar gratis, acompañando a un pasajero que haya comprado un billete con tarifa a partir de 35,99 €. Esta promoción está sujeta a un máximo de un niño por adulto y es válida del 30 de agosto al 4 de septiembre para vuelos operados hasta diciembre de este año.

En ese sentido, Volotea, “consciente del gran número de familias que viajan a bordo”, ofrece un decálogo con consejos que ayudarán a los padres y madres a que tengan un viaje “más relajado con sus hijos” y a que todos los pasajeros puedan disfrutar de un “vuelo agradable”.

1. Divertirle – Muchas veces los caprichos a bordo son producto del aburrimiento. Siempre está bien llevar algo con lo que entretener a los niños: desde el tradicional cuento para colorear, hasta una Tablet con juegos o una película descargada para los ya no tan niños. Otra forma divertida para pasar el tiempo es la de crear una propia playlist con las canciones favoritas de los más pequeños, sin olvidar los cascos para no molestar a los otros pasajeros con la música.

2. Mimarle – Llevar uno de los juguetes favoritos del niño puede ser una opción para hacerle sentir un poco más como en casa, pero quizás no sea suficiente para tenerlo contento durante todo el viaje. Antes de que comience el llanto, es el momento de sacar un nuevo juego que le sorprenda y que le haga estar entretenido durante más tiempo.

3. Estar preparado para cualquier contratiempo – No es raro que los niños se ensucien, por lo que si sucede durante el vuelo, lo mejor es estar preparados: llevar una muda en la bolsa de mano es una previsión que nos puede ahorrar disgustos.

4. Desarrollar la creatividad – Darle al pequeño una cámara de fotos antigua le ayudará a observar el ambiente de su alrededor, concentrándose en aquello que le interesa. Para hacerle sentir todavía más involucrado en el viaje, pídele que inmortalice diferentes objetos: una nube, una maleta roja, una puerta, etc.

5. Snacks a bordo – Fruta, snacks y zumos pueden convertirse en tus aliados a la hora de volar: la comida es un verdadero bálsamo que puede ayudar a superar momentos de intranquilidad. Pero para no sobrecargar de energía a los pequeños compañeros de viaje, hay que prestar atención a evitar alimentos ricos en azúcar y bebidas gaseosas.

6. Vestirse adecuadamente – Es recomendable vestirse con capas incluso en los meses más calurosos de verano, ya que dentro del avión la temperatura puede llegar a ser demasiado fría para los más pequeños. Mejor vestirles en modo “cebolla”, siempre hay tiempo para abrigarles o quitarles ropa dependiendo de la temperatura.

7. Disfrutar la larga pausa en el aeropuerto – Evitad tener a los niños sentados y esperando, porque el aburrimiento les acumulará energía difícil de eliminar una vez embarcados. La mejor idea es permitir que jueguen y proponerles un paseo para conocer la terminal del aeropuerto.

8. Utilizar una mochila como bolsa de mano – De esta manera se tienen las manos libres para tener en brazos al niño durante el check in, el embarque y el desembarque.

9. Comunicar – Hablar con los niños, antes y durante el vuelo para hacerles entender qué ocurrirá a bordo en todo momento. Describirles cada fase del viaje, desde el check in al embarque, del despegue al aterrizaje, volar es una experiencia inolvidable: hay que hacerles entender que están a punto de vivir una gran aventura.

10. Caramelos – Durante la fase de aterrizaje y despegue, es aconsejable tener a mano un caramelo o un chicle para combatir y prevenir esa sensación de oídos taponados, que normalmente molesta a la mayoría de los pasajeros.