Los Pirineos albergan 1.000 ejemplares de quebrantahuesos

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Investigadores del Consejo Superior de Investigaciones Científicas (CSIC) han determinado por primera vez la población por clases de edad en los Pirineos del quebrantahuesos (Gypaetus barbatus), una de las aves más amenazadas de Europa. Tras elaborar un modelo poblacional integrado y estimar los parámetros que influyen en su dinámica poblacional, los científicos han contabilizado un millar de ejemplares.

El quebrantahuesos tiene su población pirenaica (la más grande de Europa) repartida entre España, Andorra y Francia. Pese a la coordinación transfronteriza y colaboración entre administraciones, su estatus poblacional ha permanecido desconocido hasta ahora. Únicamente se conocía con precisión su población reproductora anual, sin disponer de cálculos fiables sobre el conjunto de su población.

Los investigadores, que publican sus resultados en la revista Ecological Monographs, han utilizado datos de un estudio a largo plazo (entre los años 1987 y 2016) en los tres países y estadísticas anuales de territorios con reproducción y productividad, y los han combinado con datos de seguimiento mediante captura, marcaje y reavistamiento de 150 individuos a lo largo de 30 años.

“Los modelos indican una población de entre 937 y 1.119 ejemplares de quebrantahuesos, de los cuales, el 36% pertenecen a la fracción reproductora”, afirma Antoni Margalida, investigador del CSIC en el Instituto de Investigación en Recursos Cinegéticos (centro mixto del CSIC, la Universidad de Castilla-La Mancha y la Junta de Comunidades de Castilla-La Mancha) y primer firmante del trabajo.

Los resultados reflejan que la población reproductora ha experimentado un aumento medio del 3,3% anual en el periodo de estudio, aunque durante los últimos 10 años esa tasa ha descendido al 2,3%.

“La tasa de crecimiento de la población se correlacionó positiva y fuertemente con la supervivencia de los adultos, que tuvo un efecto mucho mayor en el crecimiento de la población que la productividad. Los efectos de la supervivencia subadulta y juvenil en el crecimiento de la población fueron notablemente menores”, explica José Jiménez, otro de los autores del trabajo e investigador del CSIC en el IREC.

Problemas de conservación

La proporción adulta de la población aumentó con el tiempo, pasando del 61% al 73%. Según los investigadores, la edad media de reproducción del quebrantahuesos se sitúa en torno a los 10 años, y entre el 30% y el 35% de los territorios están regentados por tríos poliándricos (dos o más machos y una hembra).

Los investigadores han hallado “una disminución significativa” -y dependiente de la densidad- en la supervivencia juvenil, la productividad y la supervivencia de los adultos, lo que conduce a un menor crecimiento de la población a medida que el tamaño de la población se incrementa.

Subrayan los científicos que este enfoque ha permitido identificar problemas de conservación relacionados con el manejo de los puntos de alimentación suplementaria y la expansión geográfica de esta población.

“El uso de modelos de población integrados se configura como herramienta muy útil para comprender la dinámica poblacional en especies de larga vida. Nos permite hacer estimaciones de parámetros poblacionales que hasta ahora eran desconocidos, como el tamaño de la población no reproductora, mejores cálculos de los parámetros de la población y la evaluación de los factores demográficos”, indica Margalida.

En el trabajo han participado también investigadores de la Universidad de Lleida (UdL) y técnicos del Gobierno de Aragón, la Generalitat de Catalunya, la Diputación Foral de Navarra y la Ligue pour la Protection des Oiseaux (LPO) encargados del seguimiento poblacional de la especie en los Pirineos.