Los “sueldecillos” de los organismos europeos

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Luis de Guindos Jurado en la Reunión Anual del Foro Económico Mundial 2012. Autor: World Economic Forum

Los medios de comunicación españoles estaban que se les rajaba la camisa de orgullo patrio y de justificada alegría: había sido elegido por UNANIMIDAD un español para ocupar el cargo de Vicepresidente del Banco Central Europeo. Nada más y nada menos que el Sr. Guindos, don Luis de, del que dicen que es Ministro de Economía del Gobierno del Sr. Rajoy. No ha lugar un panegírico en estos momentos sobre el elegido, ni sobre sus destacadas hazañas (lo de colaborar decisivamente al hundimiento de Lehman Brothers, por ejemplo, es sólo un accidente sin más). De él dicen las malas lenguas que es el Ministro más estéril, en términos políticos, que ha dado el solar patrio en los últimos 300 años. ¡Si lo dicen los expertos…! El mérito del Vicepresidente banquero europeo in pectore, es aún mayor ya que, al menos es lo que dan a entender los medios de comunicación, el otro candidato se retiró para no ser apabullado por nuestro compatriota; dicho en román paladino: le entró el canguelo ante la presencia del hispano y su aureola de bravura. Es posible que al holandés le vinieran a la memoria las gestas de los Tercios Españoles del Duque de Alba. Lo sospechoso es que el Sr. Guindos, don Luis de, contara de salida con el apoyo germanos y gabachos, con lo que, cuál si fuera un buen tahúr, jugaba con cartas marcadas. ¡Cosas de la política!

Pero no es este el tema que nos ocupa, sino otros aspectos nada despreciables de la cuestión: nos presentan la hazaña como una gesta patriótica, de un esforzado y sacrificado héroe que ha venido poco menos que a salvar a nuestro país de todos los males. O sea, que a partir de que el Sr. Guindos, don Luis de, se siente en el mullido sillón (suponemos que será blandito y si no, seguro que del sueldo que cobrará, le sobran algunos euros para comprarse uno a su gusto), pues cuando tome posesión, se acabaron las sucias tretas contra nuestro país de los hombres de negro: España, en palabras de la crème politique, vuelve a ocupar el lugar que le corresponde en Europa. Se supone que ya no seguiremos pagando a los bancos alemanes las deudas de los bancos españoles (entre otras cosas, porque ya están pagadas con intereses, con premeditación y alevosía).

Pero tampoco era de esto de lo que toca hablar, sino de los sueldecillos que cobran estos superhombres en estos organismos. Según cifras que ofrecen distintas fuentes la anualidad sale a unos 334.000 euros, o sea unos 27.800 euros en el sobre mensual (¡algunos más, pero bueno!), además de los extras (coche, despacho, teléfono, dietas, viajes gratis, etc.). Nos lo presentan como una auténtica heroicidad, un enorme sacrificio el que hace el próximo ex ministro de Economía, y no les falta razón. Si comparamos lo que ganaba como Ministro del Gobierno de don Mariano Rajoy, algo más de 6.137 euros mensuales (también con los complementos de coche oficial y demás), la realidad es que don Luis de Guindos ha dejado de ganar durante todo el tiempo que ha “sido” ministro un dinerillo, en detalle, a razón de unos 261.000 euros anuales; si lo multiplicamos por el tiempo que ha “sido” ministro… Por eso, don Mariano, consecuentemente, ha pensado que es hora de compensarle y que gane esos 261.000 euros más todos los años, ¡ya está bien de miserias!.

¿Alguien todavía sigue pensando que no ha sido el sacrificio lo que ha llevado a don Luis de Guindos a ser candidato (con el apoyo de teutones y franchutes, veremos a cambio de qué cuando pasen la factura), ni su sentido del patriotismo, ni el deber y el compromiso para con España? ¡Que mal pensados somos! Seguro que alguien cree que es muy característico de la casta, o mejor dicho de la supercasta, ¡ni más ni menos!, que hay mucha envidia hispana de por medio. A partir de ahora don Luis, respetando el principio constitucional de igualdad, podrá vivir acorde con sus méritos y sus capacidades y llegar a fin de mes, que bastante ha luchado todos estos años con sólo 6 mil y pico de eurillos mensuales. ¿Que todavía hay alguien que duda de su sentido patriótico? Es que, lo repetimos, la envidia hispana es muy corrosiva.

Alguno dirá que los del resto de países cobran lo mismo y se preguntarán si es ético que cobren esas cantidades estos dirigentes mientras en Europa hay más de dos millones de pobres.

¡Estos patriotas!