Madre Coraje y la AACID apoyan en Perú la agricultura de 30 asociaciones de productores

4.500 personas participan en el proyecto ‘Familias y Mercados’ para fortalecer la economía familiar en la provincia de Angaraes.

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Comunera de Yananaco

Un total de 4.500 personas están participando en el proyecto ‘Familias y Mercados’ que la ONG para el Desarrollo Madre Coraje está promoviendo en Angaraes (Perú) de la mano de la Agencia Andaluza de Cooperación Internacional para mejorar la producción y comercialización de la agricultura familiar con el fin de introducir sus productos en los mercados locales y regionales. Con este proyecto, las familias campesinas identificarán los mejores cultivos, se promoverá el asociacionismo y se les formará en técnicas agroecológicas sostenibles.

Son 30 asociaciones de productores las que se están fortaleciendo con este proyecto. Más de un 55% son mujeres con fuerte voluntad y aptitud para desarrollar las acciones. Tereza Esperanza, participante del proyecto explica en quechua, “ahora sembramos de forma natural, con guano que tenemos, compost y biol que preparamos, ya no usamos fertilizantes”, lo que supone un importante valor añadido a los productos para su ingreso en los mercados.

Desde el proyecto, también se están formando 23 promotores y 21 promotoras en temas como organización y asociacionismo, técnicas de producción como manejo integrado de cultivos, prácticas agroecológicas o crianza de cuyes. Estas 44 personas promotoras darán sostenibilidad al proyecto encargándose de realizar el acompañamiento técnico a los pequeños productores, de la mano de las autoridades locales.

El 80% de las personas extremadamente pobres viven en áreas rurales, donde la mayoría dependen de la agricultura y 1 de cada 9 habitantes del planeta todavía pasa hambre. En Perú, la agricultura depende en un 97% de pequeños agricultores que viven en situación de pobreza en gran parte por el olvido del Estado que solo mima a las grandes empresas agroindusturiales, y por otra, por la falta de un trabajo organizado que dispersa sus demandas y no favorece espacios de diálogo manteniéndolos en situación de vulnerabilidad ante los mercados.