Mariano Rajoy se cree que es Borbón

...¿Pues no que coge el tio y dice que tiene derecho a gobernar?

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Aquí podemos ver a Mariano Rajoy haciendo como que le interesa algo. Foto de Europa Press.

Ricardo, viñetista de El Mundo, dibujó muy bien a Rajoy el otro día. Mariano Rajoy vive en una hamaca que cambia de tela como Albert Rivera cambia de ideología (un día le puedes ver de animalista en el Toro de la Peña; otras de picador en el Toro de la Vega). Unas veces se tumba sobre la bandera independentista de Cataluña, como tan bien y tan poéticamente dibujaba Ricardo; otras veces sobre la Comisión de Economía que ayer parlamentaba con de Guindos (que ya ven ustedes); otras sobre la decisión judicial de investigar a Rita Barberá más de la cuenta…

Y yo entiendo que a Mariano Rajoy se la traiga al pairo, pero, oigan, una cosa es que le dé todo igual y otra muy distinta es que diga por ahí que tiene Derecho (sí, sí, Derecho; ahí, a tope) a Gobernar, tal y como tiene un Borbón derecho a la Corona. Y si bien comparten ciertas ideas, por ejemplo, la forma tradicional de ganarse los jurdeles en casa de Fernando VII, que ha hecho hoy en día del Partido Popular un partido muy costumbrista (jejeje), una cosa es que Rajoy tenga algo de Rey Pasmado y otra muy distinta que tenga Derecho a Gobernar.

Se ha creído el tío que es Borbón y que puede ir pidiendo cosas porque sí, por el mero hecho de ser. Sepa usted, don Mariano Rajoy, que Borbón no se hace, se nace (de ahí la trifulca, ¿saben ustedes?). Es tan irritante como genial cuando, sin dar pie a ningún tipo de negociación, él exige que le quieran, que le deseen, que le adoren: “¡Oigan, ustedes tienen que amarme y adorarme por el bien y la unidad de España! ¡Es más! ¡Deben olvidarse de la corrupción, los recortes, la deuda, la precaria política internacional que hemos llevado a cabo, la educación propuesta y la ley mordaza porque yo lo digo!” Tanto es así que, con mayoría absoluta, es el Presidente del Gobierno con más decretos de la historia.

Lo que pasa es que todo le viene muy favorable. Pablo Iglesias argumentará dentro de poco que él quedó tercero en las elecciones (a pesar de tener a todo el pueblo con él) porque estaba siguiendo la tan larga tradición marxista de no ganar nunca unos comicios y Albert Rivera es tan suavecito… Tan adorable… Entre ambos, dicen, no tienen nada que hablar; Iglesias pretende formar Gobierno de tal forma que acabará llamando al Frente Judaico Popular para ver si le apoya, total, ya que va a hablar con quinientos partidos (todos revolucionarios), qué más le da uno más; Rivera dice que ellos quieren formar Gobierno con el peor Gobierno de la historia del país, que eso es tener sentido de Estado. Y no niego que Rivera tenga sentido de Estado, lo que creo es que tiene la brújula rota.

Sánchez, capítulo aparte, sigue sin tener capacidad de poner de su lado a nadie que, como decíamos al principio, no esté dispuesto a perder la credibilidad por el bien de España. Ojalá le vaya bien.

En fin… Al final para formar Gobierno y que se den cuenta de que tienen más cosas en común de las que ellos piensan les vamos a tener que crear un perfil en Tinder y ya que ellos busquen el amor en secreto…

No obstante, por muy favorable que le vengan las cosas, decir que se tiene Derecho a gobernar es inventarse un berrinche de niño pequeño. Hoy en día, Mariano Rajoy tiene el mismo derecho a gobernar que cualquiera, lo que le falta más que a nadie es vergüenza: Que Soria se iba al Banco Mundial por su obra y gracia y, al final, el que va a dar las explicaciones va a ser de Guindos, que el muy lastimoso no está ni afiliado al partido.