Más del 40% de los andaluces vive en riesgo de pobreza y exclusión social

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El 4 de diciembre de 1977 más de un millón y medio de personas se lanzaba a la calle para exigir la autonomía de Andalucía. Cuarenta años después del histórico día que supuso para Andalucía el camino hacia la igualdad con el resto de España, a través del autogobierno, la situación de subdesarrollo y de pobreza sigue siendo palpable.

Las graves secuelas de la crisis financiera no se muestran latentes, a pesar de que variables macroeconómicas mejoran trimestre tras trimestre. Dos años después de la salida oficial de la recesión, el 45,4% de la población andaluza se encuentra en riesgo de pobreza y exclusión social. Casi 3 millones y medio de personas. Lo que supone estar un 13,8% por encima de la media nacional, según el informe de 2017 de EAPN Andalucía (Red Andaluza de la Lucha Contra la Pobreza y la Exclusión Social).

Esta situación no es nueva. Andalucía encabeza la lista de las regiones más pobres de Europa. Ocho de cada diez andaluces no pueden llegar a final de mes, y más de la mitad no pueden enfrentarse a un gasto imprevisto. “Se sabe que algo está mal, pero no hay nadie que tenga la intención de corregir esa deficiencia”, explicaba Manuel Sánchez Montero, Presidente EAPN Andalucía.

Un 10% de la población española acumula más del 50% de la riqueza, según la encuesta Financiera de las Familias, que realizó el Banco de España en el año 2014.  No obstante, la renta media de los hogares se redujo un 0,2%, hasta los 26.092 euros, según la encuesta de condiciones de vida publicada por el INE.

Visibilizar la pobreza no siempre es fácil. Hoy, un empleo remunerado no asegura una vida digna, ni evita que se esté en riesgo de pobreza, asegura Sánchez Montero. “El año pasado hicimos la campaña de ‘La pobreza invisible’, porque nos dimos cuenta que había muchísimos andaluces que no visualizaban la pobreza”.

Según los informes de EAPN Andalucía, el 60% de los andaluces no visualiza la pobreza.  “Tú les preguntabas: ‘¿Hay pobreza en Andalucía?’ y decían que no. Si un 60% te dice que no, y el 80% no llega a final de mes, eso significa que tú eres pobre y no lo sabes. Para nosotros como red es importante que se visibilice la pobreza. La pobreza existe en Andalucía, y hay que destaparla. Porque, insisto, contra lo que no se conoce no se lucha”, aseveraba el presidente de EAPN.

Hay que tener en cuenta, que el umbral de riesgo de pobreza se estableció en 2016 para los hogares de una persona en 8.209 euros anuales, y en 17.238 euros para los compuestos por dos adultos y dos menores de 14 años.

Así, en la Encuesta Anual de Estructura Salarial de 2015 del Instituto Nacional de Estadística (INE) a partir de los datos de la Encuesta de Población Activa (EPA), actualizada en junio de 2017, indicaban que el sueldo medio de los andaluces es el tercero más bajo de toda España.  El número de trabajadores que cobra menos de 1.000 euros mensuales ha aumentado de forma continuada en los últimos ocho años, siendo 2015 el año de la última estadística disponible.

Todo esto pone a casi la mitad de la población de Andalucía en una situación extrema, al percibir un sueldo por debajo del Salario Mínimo Interprofesional (SMI). Casi 830.000 personas, el 10% de los residentes en Andalucía, sufre una situación de pobreza severa, y viven con ingresos inferiores a 342 euros. Y cerca de 600.000 andaluces viven en situación de pobreza material severa. En términos absolutos es la segunda mayor de España.

Las estimaciones de EAPN sitúan la renta media por persona en España en 10.700 euros, mientras que en Andalucía es de 8.398. Esto supone una media de 2.300 euros menos por cada ciudadano. Por tanto, y pese al aumento de la renta y del producto interior bruto, las cifras son incontestables. Las políticas redistributivas no logran reducir la brecha de la pobreza en Andalucía, la cual asciende a un 32,3%.

Además, la Encuesta de Población Activa (EPA) del tercer trimestre de 2017, desvelaba que un 25,4% de la población andaluza se encuentra en situación de desempleo. Es decir,  uno de cada cuatro andaluces carece de empleo. “Lamentablemente, de esa bolsa crónica de desempleo, de la cual nuestra región no logra zafarse, hay que señalar que la mitad de las personas que la conforman, aquellas que están en paro en Andalucía, están en riesgo de pobreza. Esta radiografía laboral no puede continuar indefinidamente sosteniendo los desequilibrios de nuestro territorio”, comentaba Manuel Sánchez Montero.

En 2015, en el marco de la campaña electoral de los comicios autonómicos, todos los grupos que tienen representación en el Parlamento de Andalucía, adquirieron el compromiso para la creación de un fondo autonómico contra la exclusión social y la pobreza, financiado por, al menos, el 5% de nuevo cuño del total del presupuesto global.

Dos años después, “no comprendemos, entonces, los motivos de la no inclusión en estos presupuestos, ya que este fondo ascendería a 1.750.000 euros aproximadamente, que facilitaría enormemente la misión de las entidades sociales”, matizaba el Presidente de EAPN Andalucía.

Por su parte, la consejera de Igualdad y Políticas Sociales, María José Sánchez Rubio, expresaba que “las medidas puestas en marcha por la Junta de Andalucía han permitido que en los últimos años, la inversión en políticas sociales haya amortiguado los efectos de la pobreza en las familias en un 17,7%”.

Renta Mínima de Inserción Social

A partir del próximo año 2018, se pondrá en marcha, en Andalucía, una Renta Mínima de Inserción Social (RMI), que contará con una inversión presupuestaria de 198 millones de euros y que beneficiará a más de 45.000 familias, dando cobertura a más de 120.000 personas.

A pesar de que se se trata de una prestación garantizada y su duración se extiende de manera indefinida a familias con menores a cargo, organizaciones sociales como Save the Children han mostrado su “preocupación”, ya que la consideran insuficiente.

Javier Cuenca, responsable de la ONG en Andalucía, solicitó en octubre durante su comparecencia en la Comisión de Hacienda y Administración Pública del Parlamento de Andalucía, que la dotación ascendiera a los 670 millones de euros.

El principal criterio para acogerse a la RMI, que sustituirá al Ingreso Mínimo de Solidaridad contemplado en el Decreto 2/1999 de 12 de enero, y que regulaba el Programa de Solidaridad de los Andaluces para la Erradicación de la Marginación y la Desigualdad en Andalucía, es que el ingreso dentro de la unidad familiar sea de 415,35 euros al mes. El 78% del Iprem, incrementada en un 10%, por cada persona integrante de la unidad familiar, es decir, 4.984,2 euros anuales.

Actualmente, 247.338 familias andaluzas tienen derecho a acogerse a esta futura prestación. Sin embargo, con la dotación económica prevista sólo podrían dar cobertura al 18,75% familias.

Ante estas cifras, parece patente la necesidad de incremento presupuestario e implicación por parte de las administraciones, que a pesar de hacer avances, no llegan a dar soluciones integrales al problema, según apuntan los actores de las organizaciones claves implicadas en la lucha contra la pobreza.